"Rosalie Blum" lo extraordinario de lo cotidiano
Premio del Público en el Festival de Gijón, "Rosalie Blum" es la ópera prima de Julien Rappeneau, una adaptación de las novelas gráficas de Camille Jourdy cargadas de sensibilidad y sentido del humor que hoy los compañeros de Surtsey Films estrenan en cines. Una obra entrañable para disfrutar estas vacaciones.
¿De qué va?
Vincent Machot conoce su vida de memoria. La pasa entre su peluquería, su primo, su gato y su madre, demasiado dominante. Pero a veces la vida nos depara sorpresas, incluso a los más prudentes... Se cruza por casualidad con Rosalie Blum, una mujer misteriosa y solitaria que está convencido de haber visto antes. ¿Pero dónde? Intrigado, decide seguirla a todas partes con la esperanza de saber más de ella. No es consciente de que este seguimiento va a llevarle a una aventura llena de imprevistos en la que descubrirá a personajes tan excéntricos como apasionantes. Una cosa está clara: la vida de Vincent Machot va a cambiar…
¿Quién está detrás?
Julien Rappeneau sigue los pasos de papá, el legendario director francés Jean-Paul Rappeneau más conocido por "Cyrano de Bergerac", y se estrena en la dirección con una maravillosa adaptación de las aclamadas novelas gráficas de Camille Jourdy. Una vez más, la cinematografía y el cómic francés se dan la mano, demostrando lo fértiles que son ambos mundos en ideas y personajes.

¿Quién sale?
Un reparto coral encabezado por Noémie Lvovsky, a la que recordamos por "Casa de Tolerancia" y la joven Alice Isaaz, a quien tenemos fresca en la memoria por su incordiante papel en "Elle" como la nuera de Isabelle Huppert. El contrapunto masculino como encantador perseguidor perseguido lo pone Kyan Khojandi, más conocido por sus trabajos en el mundo de YouTube francés.
¿Qué es?
Un "Aloys" con menos onirísimo y una "Amelie" sin tanto azúcar.
¿Qué ofrece?
Muchas veces nos gustaría que nuestras vidas se parecieran más a las películas, que detrás de una esquina se escondiera Humphrey Bogart, o que la cotidianidad de nuestras vidas se viera sacudida por eventos tan sorprendentes como aquellos que les ocurren a los personajes con los que hemos crecido. Una especie de complejo de Show de Truman en el buscamos deliberadamente más ficción y menos realidad en el día a día. "Rosalie Blum" es un magnífico retrato de este anhelo tan humano que nos lleva a imaginar escopetas donde hay cometas o que hay perros que bien pueden ser leones. Una fantástica y entrañable fábula sobre lo extraordinario de lo cotidiano narrada entres perspectivas que acaban convergiendo en una misma linea narrativa. Tenemos a Vincent, un anodino peluquero que vive con su neurótica madre y espera a su desaparecida amante; también está Aude, una post-adolescente con síntomas de millenial que también ha sido víctima de las expectativas que depositaron en nosotros nuestros padres; y por último nos encontramos con Rosalie, una enigmática mujer que debe lidiar con la pérdida y la culpa. Todos ellos se encontrarán y cruzaran sus caminos en un pueblo rural de algún rincón remoto de Francia, donde la vida pasa sin demasiados sobresaltos, excepto aquellos que nos creamos nosotros mismos. Los tres personajes entrarán en un gracil juego de perspectivas, donde el observador es el observado, una deliciosa fantasía de espías donde la melancolía parece ser el único estado de ánimo aceptado. "Rosalie Blum" rompe constantemente con las expectativas de sus personajes, y como en la realidad, nos demuestra que nuestras vidas no se componen de grandes y enrevesadas tramas, y cuando por fin posamos los pies en el suelo podemos adquirir consciencia de las cosas extraordinarias que nos rodean. Como ésta ópera prima de Julien Rappeneau, que consiguió ganarse los corazones del público del Festival de Gijón y compitió a Mejor Ópera Prima en los grandes premios del cine francés. Una obra entrañable para disfrutar estas vacaciones.
