Por el camino de Walter White
Si la semana pasada estrenabamos la excelente "Ronda Nocturna" por cortesía de BBC, esta semana dejamos los dramas de guerra aparte para presentar el nuevo, y emocionante, thriller de la cadena británica: la historia de tres empleados de un depósito de seguridad que planean dar un golpe multimillonario. Una mini-serie dividida en cuatro partes que se antoja como un perfecto divertimento para el puente festivo que disfrutaremos en estos próximos días.
¿De qué va?
John, Chris y Marcus son tres hombres con vidas normales y corrientes, y además, tienen algo en común: los tres trabajan para uno de los lugares que más dinero en efectivo recibe en el Reino Unido. Cada día ven, y cuentan, millones de libras; más dinero del que nunca tendrán en una vida. Cuando Chris y Marcus planean un pequeño golpe para sacar del depósito 50.000 libras, John, el gerente, les pilla. Esperando el despido inmediato, la respuesta que reciben de su jefe es muy diferente a la que esperan. Quiere unirse a ellos, pero no para robar 50.000 libras, si no 170 millones.
¿Quién está detrás?
Dos realizadores habituales de la cadena británica. Su guionista, Tony Basgallop, es el responsable del guión de "Hotel Babylon" y "To the Ends of the Earth", por el que fue nominado a un BAFTA; y su director, James Kent, cuenta con producciones como "Margaret" o "Marchlands".
¿Quién sale?
Steven Mackintosh, a quien vimos en la genial "Lock, Stock" de Guy Ritchie o en la serie "Luther", nos ofrece una sorprendente actuación con un personaje que explora los límites de la corrupción humana en una progresión de cuatro episodios. Lo acompañan Warren Brown ("Luther") y Ashley Walters ("Outcast").
¿Qué es?
Sin duda, lo que vería Walter White si tuviera tiempo de sintonizar la BBC.
¿Qué ofrece?
Un retrato a tres bandas de tres tipos diferentes de pecados humanos: la codicia, la pasión y la soberbia. Con una narración atemporal que va dando saltos entre el presente y el pasado de la acción, algo con lo que los británicos parecen manejarse perfectamente, observamos como todos los personajes se precipitan hasta su inevitable caída. De entre este abanico, destaca John, el acelerado homólogo inglés de Walter White, una persona sumisa, esclava de su propia personalidad, que, ante una situación límite, explota hasta descubrir su lado más oscuro. Despojado de sus cadenas, en el crimen encuentra lo que nunca ha tenido, el poder. Para él, muy al contrario que para sus compañeros, el dinero nunca es el factor determinante para realizar el robo, para él, es más importante sentirse vivo. En un mundo donde nos vemos avasallados por extensos dramas televisivos, este absorbente thriller autoconclusivo hará las delicias de aquellos que prefieran series cortas pero irresistiblemente intensas.