"Omagh", notas sobre la película de Pete Travis
Hacer una película sobre el atentado de Omagh no era nada fácil. Para algunos, era demasiado pronto, era un tema demasiado delicado. Inevitablemente, había puntos de vista enfrentados, pero, sobre todo, había preguntas que habían quedado sin respuesta: ¿Qué había pasado en realidad? ¿Habría podido evitarse?
Treinta y una personas, entre ellas algunos niños, perdieron la vida en el atentado de Omagh, y la cuestión es si hubo o no voluntad por parte de las autoridades de localizar a los responsables. La gente tiene la terrible sensación de haber sido traicionada, sobre todo los que pusieron sus esperanzas en la policía y en los políticos de los dos lados de la frontera. A lo largo de los últimos cinco años, un grupo de familias, el Grupo de Apoyo y de Autoayuda de Omagh, ha llevado a cabo, con paciencia y resolución, una campaña para llevar ante la justicia a los responsables del atentado y para que los políticos y la policía asumieran sus responsabilidades y sus promesas.
Hace tres años, Paul Greengrass (director de Bloody Sunday y productor y coguionista de OMAGH) se puso en contacto con Michael Gallagher y el Grupo de de Apoyo y Autoayuda de Omagh para pedirles su ayuda para este proyecto. Sin su consentimiento, esta película no se hubiera hecho nunca.
Como afirma Paul Greengrass: “Hay dos acontecimientos que enmarcan el conflicto de Irlanda del Norte: el Domingo Sangriento y Omagh, donde todos entendieron que era necesario que el conflicto se acabara. El atentado de Omagh ha sido el más atroz del conflicto de Irlanda del Norte, tanto más trágico porque se produjo en un momento en que la gente empezaba a pensar que los enfrentamientos sangrientos que habían conocido toda su vida llegaban a su fin. Después de Bloody Sunday, para mí era muy importante hacer esta película, aunque era consciente de la dificultad de encontrar el momento oportuno para hacer una película sobre un tema tan delicado. Como es natural, las familias quieren pasar el duelo de sus familiares en la intimidad. Pero las familias del Grupo de Apoyo y Autoayuda de Omagh llevan en la arena mediática desde hace cinco años. Habían hecho campaña e iban a estar ante el tribunal y todo ello tenía implicaciones profundas para todos nosotros. Por eso tuvimos la sensación de que había llegado el momento de contar su historia, para que todo el mundo pudiera entender su combate. El coproductor Don Mullan, que durante la realización de OMAGH ha desempeñado el papel crucial de enlace con las familias de las víctimas, describió su primer encuentro con las familias de OMAGH como un momento doloroso”.
El director de OMAGH, Pete Travis, dice: “El guión y cuál sería la mejor forma de narrar los acontecimientos han sido muy comentados con las familias, para decirles exactamente cómo se las representaría. Cuando se representa a personas reales, hay que ser sensibles a su visión de los acontecimientos, ser capaz de adoptar su punto de vista e implicarlos en el proceso creativo. Hay que estar dispuesto a contar su historia con la mayor honradez posible; tenía el deber de hacer la mejor película posible. Filmamos OMAGH cámara al hombro, de la manera más natural posible, en Dublín y sus alrededores, en la ciudad de Navan. Se eligió a Michael, el padre de Aiden, como personaje central porque se había convertido en el portavoz de la campaña y porque tanto él como su familia aceptaron que se contara su historia. Descubrí a Gerard McSorley, el actor que interpreta a Michael Gallagher, en Bloody Sunday (Domingo Sangriento), dirigida por Paul Greengrass”.
Gerard McSorley dice acerca de Michael Gallagher: “Michael Gallagher tiene algo muy especial, una especie de carisma tranquilo y discreto. Su mujer asegura que es capaz de preguntar a los políticos más avezados si están seguros de lo que dicen. Su sencillez puede llegar a incomodar a las personas a las que plantea sus preguntas. OMAGH es la sangrienta historia de Irlanda del Norte desde el punto de vista de la gente común y corriente, que son las verdaderas víctimas, y muestra cómo se niegan a hundirse y forjan relaciones duraderas por encima de las naciones, las clases sociales y las religiones”.