"Nahid" no solo techo y comida

Autor: Filmin Fuente: Filmin

Llega a nuestra cartelera un verdadero MUST. Un indiscutible ejemplo más del excelente momento de forma que atraviesa el cine que nos llega de Irán. Propulsada por una encomiable sensibilidad en su planteamiento tanto como en su ejecución, la debutante Ida Panahandeh articula un melodrama que partiendo de lo íntimo, del drama familiar y sentimental, adquiere un descomunal alcance social, brindando además, una necesaria dosis de optimismo que ante todo, evita el victimismo. En una sola palabra y para que nos entendamos: "Nahid".

¿De qué va?

"Nahid" narra el conflicto de una joven mujer divorciada que malvive con su hijo en una pequeña ciudad al norte de Irán y desea casarse con el hombre del que se ha enamorado. De acuerdo con las leyes de su país, el padre tiene la custodia del niño, pero sin embargo, su ex-marido le ha garantizado a ella el derecho a la patria potestad de su hijo bajo la condición de que jamás se volverá a casar. Luchando por no perder a sus dos seres queridos, ella tendrá que valorar una tercera opción: un matrimonio temporal. Sin embargo, esto la pondrá en un apuro, puesto que a pesar de ser legal, no es algo bien recibido por la sociedad que le rodea. ¿Será esta una buena solución para ella?

¿Quién está detrás?

Como realizadora, a Ida Panahandeh siempre le ha interesado la temática de las mujeres y ha intentado mejorar su visión cultural realizando documentales. En este sentido, "Nahid" supone su primera incursión en la ficción

¿Quién sale?

Ante todo, Sareh Bayat. La protagonista de "Nader y Simin" nos regalo un apabullante tour de force tan sensible como feroz con una interpretación rebosante de matices.

¿Qué es?

Un indiscutible ejemplo más del excelente momento de forma que atraviesa la cinematografía iraní.

¿Qué ofrece?

Sobre el papel, y ateniéndonos simplemente a lo que es su carta de presentación a nivel argumental, "Nahid" parece llevarnos a los lugares comunes que nos tiene acostumbrados el cine de denuncia que transita el hastiado mapa socio-político que sacude los países de Oriente Medio y en este concreto caso, Irán. Y en efecto, en "Nahid" hay lucha de clases, también la reivindicación del género femenino en pos de la independencia, la libertad y la igualdad, así como una historia de supervivencia familiar que es víctima de los demoledores códigos sociales por los que se rige Irán. Hasta aquí, la historia sigue igual. Sin embargo, la fuerza distintiva de "Nahid", aquella que la eleva a una nueva dimensión dentro de la emergente cinematografía iraní, reside ante todo en dos nombres propios. Ida Panahandeh y Sareh Bayat. La primera, por la mano y el tacto que demuestra tener tras la cámara para imprimir exotismo a una historia, un dramón humano, impregnado de la más absoluta austeridad, gracias principalmente a la sutilidad con la que trabaja el aspecto formal. El empleo de una vibrante y embriagadora banda sonora, el protagonismo que le da al arrebatador paisaje urbano que transita (un suburbio partido por un hermoso canal que pese a la miseria que confluye en él, su hermosura nunca deja de arrebatar) o la magnífica dirección de actores que demuestra atesorar, dotando de un poderío descomunal, tanto a nivel emocional como existencial, a quién está ante cámara, la inolvidable Sareh Bayat. Y por supuesto, no podemos obviar la compleja honestidad discursiva con la que Panahandeh evita la condescendencia y la autocomplaciencia, demostrando además, que siempre, incluso en las situaciones más desdichadas y extremas, hay lugar para la ilusión por un futuro mejor. Es cuestión de luchar, de no cesar.

Publica un comentario

unnamed

Sin comentarios