"Moonlight" lo que necesitan es amor

Autor: Filmin Fuente: Filmin

Hoy llega a nuestros cines la personal y poética reflexión de Barry Jenkins sobre la identidad, la familia, la amistad y el amor, recientemente premiada con el Globo de Oro a Mejor Película y con 8 nominaciones que la encumbran como la gran rival de "La La Land" en la carrera por el Oscar. "Moonlight" es una historia atemporal de relaciones humanas y autodescubrimiento, un retrato vital de la vida afroamericana contemporánea que resuena por su profundidad y sus verdades universales.

¿De qué va?

Chiron es un joven afroamericano con una difícil infancia, adolescencia y madurez que crece en una zona conflictiva de Miami. A medida que pasan los años, el joven se descubre a sí mismo y encuentra el amor en lugares inesperados. Al mismo tiempo, tiene que hacer frente a la incomprensión de su familia y a la violencia de los chicos del barrio.

¿Quién está detrás?

Tras la prometedora "Medicine for Melancholy" Barry Jenkins sigue el rastro de una infancia trágica en su segunda y poderosa película. ¿El nuevo Spike Lee? Probablemente.

¿Quién sale?

Gracias a las extraordinarias interpretaciones de un elenco impresionante formado por Naomie Harris (Skyfall), André Holland (The Knick), Mahershala Ali (House of Cards) y Janelle Monáe (Figuras ocultas) la singular y sorprendente visión de Jenkins emociona profundamente, así como su retrato de momentos, personas y fuerzas desconocidas que conforman nuestra vida y nos hacen ser quienes somos.


¿Qué es?

Lo que podría ser un spin-off sobre el crecimiento de cualquiera de los personajes infantiles que protagonizan la magistral 4a temporada de "The Wire".

¿Qué ofrece?

Más allá del muro de Trump, son muchos los males que a día de hoy sintomatiza la sociedad estadounidense y que por consecuencia, asolan y amenazan al resto de un mundo que entre perplejo y profundamente deprimido, comprueba desde la distancia como ni tan siquiera la esperanzadora figura de Obama ha conseguido rescatar el sueño americano del saco rato en el que se ve irremediablemente sumido: la discriminación racial, la opresión sexual, el acoso escolar, el imparable auge del narcotráfico y en definitiva, la intolerancia que conlleva el abandono y marginación de las clases más vulnerables y desamparadas, siguen azotando una sociedad cada vez más alienada. Un amplio e inabarcable abanico de estigmas, tormentos y conflictos de índole social que sin embargo, el director Barry Jenkins es capaz de trascender y concentrar desde un enfoque eminentemente íntimo y fraternal. Es decir, la hermosa y luminosa "Moonlight" es una obra mayor, una delicia de abrumador poderío emocional que resulta tan profunda, sensible y conmovedora como edificante y, en el mejor de los sentidos, aleccionadora. Y es que la suya es una lección de arrebatadora humanidad que muy a pesar de transitar un drama desgarrador, se nos revela desde los pequeños gestos, desde una empatía hacia sus personajes que evita todo posible atisbo de grandilocuencia o condescendencia dramática con determinación. La sobriedad formal con la que Jenkins articula su segunda película tiene gran parte de responsabilidad para que así sea, destacando ante todo por un sublime empleo de la elipsis narrativa así como por el arrebatador carácter poético que logra imprimir a su extraordinario trabajo de fotografía. Una obra estoica en todos los sentidos que nos revela una posible panacea para un Estados Unidos socialmente hablando, derruido: el amor.



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