"Maniac" un freudiano Taxi Driver con ataque de Psicosis
En plan psico-killer. Así es como Elijah Wood regresaba el pasado año a Sitges tras causar furor, pero ante todo terror, en sesión especial de medianoche en todo un Festival de Cannes. La excusa no era otra que la presentación del remake de un violentísimo clásico de culto obra de William Lustig, escrito en este caso por Alexander Ajá, y protagonizado por el Mark Hamill de nuestros días. Una suerte de freudiano Taxi Driver con ataque de "Psicosis". Es así como presentamos el estreno de "Maniac" en nuestro catálogo.
¿De qué va?
Frank lleva una vida solitaria como propietario de una tienda de maniquíes. A primera vista, parece incapaz de matar una mosca. Sin embargo, hay algo profundamente turbador en su mirada; un secreto oscuro y perverso que resurgirá tras su encuentro con Anna, una joven artista acude a él en busca de ayuda para una exposición.
¿Quién está detrás?
Los guionistas de "Las Colinas Tienen Ojos" o "Alta Tensión". Alexandre Aja y su compañero de fechorías Gregory Levasseur han sido los encargados de escribir y apadrinar este remake del clásico de culto de William Lustig. "Maniac" también devuelve al cine de terror a su director Franck Khalfoun, tras incurrir en el género con "Parking".
¿Quién sale?
Elijah Wood se confirma como un psicópata de primera línea tras destaparse en estas funciones con "Sin City".
¿Qué es?
La versión giallo-slasher-freudiana de "Taxi Driver" con toques de "Psicosis"
¿Qué ofrece?
Un subte desolado, maniquíes a cascoporro, un sanguinario Frodo Bolson inmerso en un 'constante' juego de espejos, sangre a raudales, contundentes puñaladas en plano detalle, cabelleras arrancadas y sobre todo, el permanente uso de una turbadora cámara subjetiva, son quienes impregnan de enfermiza demencia psicoanalítica este violento cruce entre giallo y slasher, que bien podría ser entre un "Psicosis" y un "Taxi Driver". Urgando en la mente de un enfermizo asesino en serie, destapando los horrores de un subconsciente homicida producido por un traumático edipo, "Maniac" vuelve a evocar la figura que en su momentó ya lució su antecesora. Aquella que precisamente nos lleva uno de los slasher más violentos de los ochenta, y con aires de sofisticada serie B. Desde su evocadora banda sonora hasta el pulso y arrojo que su osado director demuestra tener tras la cámara, estamos ante un remake rodado con aplomo y opresiva belleza. Un remake profundamente demente que, para variar, no te dejará indiferente.