L'Alternativa 2013: "Dime quien era Sanchicorrota"
Nacida gracias a la crucial aportación del Festival Punto de Vista, “Dime quién es Sanchicorrota” se presentaba en la Sección Panorama del Festival Alternativa para después continuar su periplo en filmin hasta el 9 de diciembre. A través de la leyenda de Sanchicorrota, Jorge Tur elabora una hilarante radiografía etnográfica que nos lleva de la mano por la historia de Navarra, sus gentes, pero sobretodo, su alma más insólita.
¿De qué va?
La búsqueda de la leyenda de Sanchicorrota, un bandolero del siglo XV que robaba a los ricos para dárselo a los pobres, a través de sus huellas y su memoria perdida. Entre la historia y el mito, se encuentran pastores, ovejas, cazadores, decorados de cine, una base militar y el recuerdo doloroso de la historia reciente española olvidada en una cabaña de un desierto.
¿Quién está detrás?
Un licenciado en psicología que siempre tuvo sed de cine y acabó saciándola bebiendo de grandes como Werner Herzog o Jacques Tati. Jorge Tur se ha labrado en los últimos años una excelsa carrera en el mundo del documental, ganando diversos premios por sus trabajos, entre los cuales destaca “Dime quien es Sanchicorrota”.
¿Qué es?
Herzog bañado en cinema-verité.
¿Qué ofrece?
La historia, como la memoria, puede llegar a ser traicionera. A veces recordamos los hechos mejor de lo que fueron, otras, los distorsionamos hasta límites insospechados. El ser humano no puede fiarse ni de sí mismo y al final, ¿qué es la historia si no la memoria colectiva de la humanidad?
En un ejercicio del que se desprende de toda solemnidad, Jorge Tur se desliza por ese basto océano que son las tierras de Navarra y sus gentes para diseccionar la memoria colectiva y la construcción de la identidad de un territorio a través de las leyendas que lo conforman. Arrastrado por un rebaño de ovejas infinitas, su cámara se posa en distintos testimonios que intentan arrojar luz sobre la leyenda del bandolero mientras se retratan a si mismos. Algunos no quieren dar su nombre, otros acaban cantándole a la cámara de Tur, y otros viven de sus rebaños mientras los cazas aéreos ensordecen el ambiente con su mortal y arrollador zumbido.
Al final, poco importa quién era Sanchicorrota, si realmente despistaba a la policía real con herraduras puestas al revés o si fue un bandolero que robaba a los ricos para dárselo a los pobres. El pasado tiende a la mitificación, porque "la realidad no suele tener tanta gracia y las leyendas son más bonitas" , como el cine, pero no debemos dejar de recordar que también lo hace hacia el olvido. Un olvido que se siente en cabañas donde la arena y las palmeras intentan cubrir los huesos de historias que todavía son demasiado recientes y dolorosas. Es el único momento en el que dejamos de lado la comicidad de la leyenda, para dar paso a todo el peso frío y muerto de la historia.