"Keepers, el misterio del faro" solos en el fin del mundo

Autor: Germán de Heras Álvarez

"Keepers, el misterio del faro" solos en el fin del mundo

Sopla fuerte el viento en las islas de Flannan, también conocidas como los Siete Cazadores, un grupo insular al oeste de Escocia que en 1900 vivió la desaparición de tres fareros que trabajaban en su turno, días antes de Navidad. Nunca se supo lo que ocurrió. Se desvanecieron y nadie logró averiguar el porqué. Cuando Joe Bone y Celyn Jones se encontraron con esta historia un siglo después, propusieron a Kristoffer Nyholm adaptarla a la gran pantalla y contar su particular versión de lo que había sucedido. Este miércoles, y después de pasar por la Sección oficial de Sitges 2018, Vercine y Twelve Oaks nos traen a los cines de España “Keepers, el misterio del faro”. También conocida por su título internacional, “The Vanishing”, el cineasta Kristoffer Nyholm necesita pocos ingredientes para trasladarnos a un thriller oscuro y dramático lleno de violencia y misterios

¿De qué va?

Inspirada en los enigmáticos sucesos de la isla de Flannan, James, Thomas y Donald son tres fareros que se establecen en una remota e inhóspita isla abandonada a 20 millas de la costa escocesa para reemplazar a los antiguos guardianes del faro en un turno de seis semanas. Cuando se acomodan en sus solitarias y habituales rutinas, una fuerte tormenta provoca que las cosas se compliquen y que ocurra algo inesperado que puede cambiar sus vidas. Los fareros tropiezan con algo que no es suyo: ¿de dónde vino? ¿a quién le pertenece? Un barco aparece en la distancia y podría contener las respuestas a estas preguntas.

¿Quién está detrás?

Dirige Kristoffer Nyholm que, por sorprendente que parezca, se estrena con su ópera prima después de décadas en la dirección de ficción televisiva. El danés es archiconocido por ser uno de los principales realizadores en las exitosas series de “Taboo”, la original “The Killing” y la miniserie “The Enfield Haunting”; estas dos últimas nominadas al BAFTA. Sus influencias y referentes del noir nórdico son palpables en la realización. Firman el guión Joe Bone y Celyn Jones, dos reconocidos actores que han probado éxito en la escritura con un resultado excelente. De hecho, Jones estuvo nominado al BAFTA a Mejor guión por “Set Fire to the Stars”, protagonizada por él mismo y Elijah Wood.

¿Quién sale?

Gerard Butler, premiado en múltiples ocasiones y archiconocido por sus papeles en “Gladitor”, “300” o “Hunter Killer”, y Peter Mullan, nominado al Emmy y a múltiples BAFTA, y conocido por “Mi nombre es Joe”, la serie “Red Riding” o “NEDS (No Educados y Delincuentes)”, que también dirige. Dos pesos pesados que encabezan el pequeño reparto y que se baten en duelo por la mejor interpretación, derrochando calidad por los cuatro costados. Connor Swindells completa este trío en discordia, que cuenta con algunos secundarios de lujo como Ólafur Darri, al que vimos en “El espía que me plantó” o “True Detective”, y Gary Lewis, presente en “Billy Elliot”, “Solo un beso” y “Cargo”, largometraje que comparte con Mullan.

¿Qué es?

Es el resultado shakesperiano de sumar “Tumba abierta” y “El tesoro de Sierra Madre”, con la atmósfera de intrigante ópera prima que desprendía en su día “Duel”, de Steven Spielberg.

¿Qué ofrece?

“Keepers, el misterio del faro” es la prueba de cómo el cine clásico perdura en el tiempo. Nyholm nos regala un thriller dramático sin grandes artificios. Una única localización, unos pocos escenarios, un reparto reducido y la meteorología como única acompañante son suficientes para sumergirnos en un relato amenazante y lleno de tensión. El aislamiento y la rutina consiguen un desarrollo pausado, mientras se cocina a fuego lento un suspense que provoca que hasta el más mínimo detalle nos haga sospechar. Unas gotas de mercurio, un equipo de radio estropeado o unas aves víctimas de una tempestad. El mal presagio de la naturaleza asola a tres hombres que dejan sus vidas al otro lado del mar y de las que pueden desaparecer durante seis semanas. Es ese respiro mental el que permite que “Keepers” se convierta en una historia sobre la masculinidad, que naufraga en la soledad y que retroalimenta su toxicidad cuando nadie es capaz de pensar con claridad. No es casualidad que no haya ninguna mujer en el elenco.

El misterio planteado por sus creadores es un gran mcguffin que sirve como detonante de esa lucidez que desaparece cuando se cruzan todas las líneas éticas. Y al cruzar esa barrera, aparece la violencia. En este caso, y remitiendo de nuevo a sus influencias más clásicas, nos encontramos con agresiones crudas, humanas y realistas, dirigidas con pulso y transparencia. La fotografía de Jorgen Johansson ayuda a establecer un punto de vista oscuro, asfixiante y apabullante en un lugar aparentemente iluminado y lleno de espacio por el silencio. No hace falta escarnio para ver la espiral de destrucción a la que acaban sometidos los protagonistas, un camino a la perdición cuyo regreso jamás podrá producirse. La luz del faro ya se ha apagado.

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