"Ida" estrenamos la pequeña gran revelación del 2014
Es la presentación por todo lo alto del alentador nuevo proyecto que significa para la hastiada industria del cine en España el nacimiento de Caramel Films. Tras estrenar "Plot for Peace" y "Pensé que iba haber fiesta", hoy también irrumpe en nuestro catálago con una de las películas más apabullantemente hermosas y delicadamente sobecogedoras que podremos disfrutar este año. Rodada en 4:3 con arrrojo y elegancia, teñida de portentoso blanco y negro a través de los reducidos 80 minutos que dura, "Ida" es una singular obra maestra que se siente tan artísticamente depurada como espiritualmente arrabatadora. Una pieza de orfebrería, una obra delicada, intimista, esencial.
Tan lejos, tan cerca del Cinemascope, cine con mayúsculas es lo que lleva impreso en su alma esta exquisita joya, estrella absoluta del Festival de Londres (Mejor Film) y del Festival de Gijón, donde arrasó llevandose los premios a la Mejor Película, Mejor Actriz, Mejor Guión y Mejor Dirección Artística. Bien merecidos los tiene, "Ida" es la pequeña gran revelación que nos deparará este 2014. No lo duden.
¿De qué va?
Varsovia en 1962, bajo el estricto régimen soviético. Anna (Agata Trzebuchowska) es una joven novicia criada por monjas tras quedar huérfana durante la guerra. Cuando va a visitar a su tía Wanda (Agata Kulesza), una juez liberal que es su único pariente vivo, antes de tomar los votos como religiosa, ésta le revelará que en realidad es judía. Así, ambas emprenderán un viaje no sólo para hallar las raíces de su trágica historia familiar, sino para descubrirse a ellas mismas. Cuestionando las ideas y religión en las que creían, ambas tratarán de continuar con sus vidas, pero sólo una de las dos lo conseguirá, donde ambas pagarán un precio muy alto por descubrir la verdad vergonzosa que tantos años estuvo oculta.
¿Quién está detrás?
Pawel Pawlikowski regresa a Polonia, tras rodar en Francia The Woman in the Fifth (Film de clausura del FICX 49), con ecos a sus mejores películas como "Last Resort" o "My Summer of Love". No en vano, estamos ante su obra cumbre.
¿Quién sale?
"Ida" nos brinda un prodigioso duelo interpretativo entre dos Agatas. Agata Kulesza (Mejor Actriz en el FICX 51) y Agata Trzebuchowska están a la altura de la milagrosa puesta en escena en que se enmarcan.
¿Qué es?
Una iniciática road-movie con aroma a Philippe Garrel, Cristian Mungiu, Andrea Arnold y el originario Jim Jarmusch.
¿Qué ofrece?
De rabia contenida y ternura arrolladora, de belleza apabullante y emoción sobrecogedora, plasmada en 4:3 que se proyectan como Cinemascope, rodada en un imponente blanco y negro de atmósfera inquietante, "Ida" se embarca con extraordinaria sutilidad en una experiencia tan visualmente cautivadora como sugerentemente reflexiva. La suya es una mirada íntima, delicada, distintiva y sofisticada, la de un director en absoluto estado de gracia que rueda una película con mucho tacto y aún si cabe, con más garbo. En la reveladora obra cumbre de Pawel Pawlikoski se huele la ira, el odio, la amargura y la tristeza, pero ante todo, "Ida" emana una apasionada sensualidad y respira un verdadero amor. Amor por la narración, amor por la puesta en escena, amor por la fotografía y por descontado, un amor incondicional por sus carismáticos y magnánimos personajes. Purificada o no, estamos ante una reveladora joya que purga sus pecados con entrañble ironía, sensibilidad poderosa, y sin atisbo de condescendencia alguna. Divina existencia la suya.