"Gimme Danger" The Stooges según Jim Jarmusch
Pocas veces forma y fondo confluyen de tal manera en un rockumental, pues el "espíritu punk" de Jarmusch (según él mismo declara) empapa la cinta de principio a fin: llena de retazos de violencia y sacudidas eléctricas. Iggy Pop y Jim Jarmusch, amigos desde hace décadas, estaban condenados a encontrarse en esta película. Tras su premiere internacional en el Festival de Cannes y su paso por los festivales nacionales de San Sebastián y Beefeater In-Edit, lo nuevo de Jarmusch llega a las salas españolas durante una única semana. Los aficionados a la música podrán disfrutar con la que para el director es "una carta de amor a la que posiblemente sea la mejor banda de rock de la historia".
¿De qué va?
Gimme Danger narra la epopeya de The Stooges, la banda de rock de Iggy Pop en los 60, a través de sus aventuras y sus desgracias, evocando sus fuentes de inspiración y las razones de sus primeros desafíos comerciales, hasta su llegada al Panteón de la música.
¿Quién está detrás y quién sale?
Dan ganas de berrearlo: ¡Jim Jarmusch y The Stooges!
¿Qué es?
La película que todo fan de Iggy Pop estaba esperando
¿Qué ofrece?
"Gimme Danger es más un ensayo que un documental. Es una carta de amor a la que posiblemente sea la mejor banda de rock de la historia, presentando su recorrido, sus influencias y el impacto que tuvieron, completándolo con metraje y fotografías que no se habían visto hasta ahora. Como The Stooges y su música, Gimme Danger es un poco salvaje, caótica, desordenada, emotiva, divertida, primitiva y sofisticada de la manera menos refinada. ¡Larga vida a The Stooges!" (Jim Jarmusch)
"Gimme Danger" empieza por la derrota: el día en que Stooges tiran la toalla y regresan a casa de sus padres; el punto de rendición. Es un truco de Jim Jarmusch. Lo exhilarante viene ahora. Gimme danger es un documental maestro. A través de entrevistas con miembros y allegados, especialmente los Asheton, James Williamson y Jim Ostenberg “en el papel de Iggy Pop” (que habla desde el cuarto de la lavadora), y con la ayuda de animación y cortes televisivos, el filme traza toda la historia de la banda, un cuarteto que hoy es mítico “pero entonces era basura”. Subraya influencias (MC5, el Bitches Brew, James Brown) e influenciados (todo el punk), a la vez que detalles minúsculos y capitales: el “baile” Iggy y su “invención” del stage diving; lo del pecho descubierto, “estilo faraón”. Es un documental que toca lo importante: el porqué de Stooges. Una obra que, a pesar de no volver la cara ante las drogas, los arrestos, el nudismo y las peleas, prefiere explicar el papel revolucionario del grupo. Iggy no ha perdido garra: sigue mofándose del rock blando (pillan Joe Cocker y Crosby, Stills & Nash), sigue atacando al “complejo político-industrial de artistas corruptos y mánagers malvados”. Es posible que Iggy tenga razón cuando le preguntan en TV “¿Has influenciado a alguien?” y él solo contesta: “Creo que ayudé a borrar los años sesenta”. (Beefeater In-Edit)