Entrevista a Bahman Ghobadi, director de "Nadie sabe nada de gatos persas"
El próximo viernes 16 de Abril llegan de la mano de Alta Films unos entrañables "gatos persa" a salas españolas. Nadie sabe nada de ellos excepto Bahman Ghobadi, quien mediante su última y más personal película nos los muestra envueltos en un mundo urbano, el de Teheran , que hasta la fecha resultaba totalmente desconocido para la mayoría de nosotros. Lo hace fusionando música y denuncia en una película voraz, viva, fresca, arrojada y atrevida. Al igual que lo son sus dos protagonistas. Dos músicos, o dicho de otra forma, dos "gatos persa" que acaban de salir de la cárcel y deciden formar un grupo musical. Juntos, exploran el submundo del Teherán contemporáneo en busca de otros intérpretes. Cuando las autoridades les prohíben cantar en Irán, planean escapar de su existencia clandestina y sueñan con actuar en Europa, pero, sin dinero y sin pasaportes, no será fácil...Hablamos de "Nadie sabe nada de gatos persa", la última joya del responsable de dos Conchas de Oro en forma de "Media luna" o incluso de" tortugas que también vuelan". Es Bahman Ghobadi y con él tuvimos la oportunidad de charlar largo y tendido durante un interesantísima entrevista que a continuación compartimos.
1.- Una vez vista “Nadie sabe nada de gatos persas”, uno tiene la impresión de haber asistido a un impulso, una explosión interior tremendamente personal que acaba transformándose en película. Cuéntenos cómo nace la idea.
No escogí yo el tema, fueron los acontecimientos y vivencias de los grupos musicales que me impulsaron a realizar esta película. No tenía nada planeado ni tampoco ninguna idea preconcebida. Estaba triste, deprimido y me adentré en la música. Me familiaricé con su experiencia. Me sentía mal y me refugié en ella. A los ojos del islam, la música (ghéna) es impura, porque produce alegría y gozo. Oír cantar a una mujer se considera pecado, por las emociones que despierta... En Irán, en los últimos treinta años, cierta música, y en concreto la música occidental, ha sido prácticamente prohibida por las autoridades, y se ha visto forzada a ocultarse en el subsuelo: ¡tiene que ser interpretada y oída en el subsuelo! Pero, aunque haya tenido que ocultarse, la música no ha desaparecido por completo. En todos estos años, muy pocos se han atrevido a reconocerlo. Todo esto me intrigaba y de ahí surgió la idea: el cine me dio el valor para hacer "Nadie sabe nada de gatos persas".
2.- Enfocada a medio camino entre la ficción y la realidad, tanto Ashkan como Negar, como Take it Easy Hospital o todos los grupos que aparecen en el film son reales. ¿Hasta que punto está la película basada en hechos reales?
Desde el momento en que me aventuré a llegar hasta el corazón de Teherán y bajar los oscuros peldaños que llevan a los sótanos en los que se interpreta esta música, descubrí un mundo extraño, diferente y fascinante, un mundo escondido de músicos rebeldes, a los que la mayoría de la población de la ciudad ni ve ni oye. Y cuando presencié su mundo, sus vidas, sus inquietudes artísticas, sus problemas con los vecinos, las detenciones de la policía, las palizas salvajes... y cuando les vi soportarlo simplemente porque cantan, tocan un instrumento y aman la música, me dije que había que hacer esta película. Así conocí su historia. "Nadie sabe nada de gatos persas" es la primera descripción fidedigna de la realidad de esos jóvenes músicos y en efecto toda la historia contada sobre la pareja protagonistas es real. Contacté con ellos a 18 días de que abandonaran el país. Les pedí que me dieran 2 días para planificar la idea y en prácticamente dos semanas de rodaje la película ya estaba rodada.
3.- ¿Lograron finalmente dejar el país?
Si. Precisamente lo hicieron 5 horas después de acabar el rodaje. Ahora viven en Londres y desarrollan su actividad libremente ayudando además a quienes aún permanecen en Irán y se encuentran en la misma situación por la que anteriormente pasaron ellos. Desde la finalización del rodaje dos o tres han logrado escapar, mientras, los que siguen, lo hacen con coraje y en estrecha colaboración con todos aquellos que al igual que yo, se encuentran exiliados en países como Francia, Holanda o Estados Unidos.
4.-¿Quienes aguantan no corren ningún peligro después de exponerse públicamente en la película?
Al menos, en este sentido, debemos alegrarnos de que el gobierno no se atreva a tocarles. Se han hecho ya varios documentales acerca de esta situación y aún no han tocado a nadie.
5.-En la película resulta una constante la tramitación de un permiso para cantar que realmente nunca llega. ¿Cuáles son los requerimientos básicos para que un determinado tipo de música no sea prohibida y estas solicitudes sean aceptadas?
Es realmente triste, pero todo resulta muy complicado. Cualquier tipo de expresión musical necesita de un permiso para hacerla pública. Sólo el folklore y la música divina, que canta sobre Dios, está permitida. Si no es el caso, hay que tramitar una solicitud que siempre resulta revocada. Es el caso de un amigo mío, amante del folklore, quien se fue a Malasia, formó un grupo musical invirtiendo muchísimo dinero para que, finalmente, resultara esa música prohibida en Irán únicamente por el uso de dos palabras: “Fruto de tu cuerpo”. Las autoridades alegaban que este lenguaje incitaba al sexo y lo prohibieron. Yo pienso que con la tramitación de este permiso que nunca llega, el gobierno lo que hace es manipular y jugar con la gente para que malgaste el tiempo tramitando solicitudes imposibles y no tenga espacio para reflexionar y pensar en los verdaderos problemas que, lamentablemente, asolan en nuestro país. Es un juego político el que el estado emplea con el pueblo. La gran mentira existe; te puedo asegurar que ellos mismos ven estas películas y escuchan esta música. Sin embargo, la prohíben, y lo peor de todo, es que funciona. Ahora mismo estamos hablando de permisos, censuras o autorizaciones en vez de hacerlo del gran problema que existe: Los derechos humanos.
6.- Y para colmo, la voz de la mujer está prohibida…
Una chica no puede cantar. Según ellos es impura. Yo, al igual que todos, me he creado en el interior de una mujer. He nacido al lado de una madre y ella ha sido quien me ha arropado. ¡¿Cómo puede ser una mujer impura?!. ¡Resulta incomprensible!. ¡¿Alguien lo entiende?!
7.- ¿Cómo fue el proceso de rodaje?
Como la película. He tratado de reflejar el ritmo frenético y el dinamismo de la vida en Teherán. He querido mostrar la ciudad desde un ángulo distinto, y tanto la música como las letras d las canciones han influido en el ritmo de la película. Lo han hecho al igual que la decisión de rodarla enteramente cámara en mano moviéndome en moto de lado a lado con un equipo muy reducido de personas.
8.-Llama la atención que, exceptuando al final, las dos únicas apariciones de la policía a lo largo de la película se dan fuera de campo. No se si se debe a una decisión puramente formal o en cambio, se debe a la censura.
Es una decisión exclusivamente formal. No merece la pena dar ninguna clase de importancia a esta gente. En muchas películas se les acaba dando una excesiva importancia y erróneamente acaban plasmándolos como los “buenos de la película”. No es mi caso. No quería malgastar un solo minuto en ello.
9.- Después de haber visto “Nadie sabe nada de gatos persas”, uno se queda con la gratificante sensación de haber asistido a un nuevo y diferente retrato de la sociedad iraní del que estábamos acostumbrados. Del mundo rural y de la más extrema miseria que habitualmente nos ha ofrecido el cine iraní que llega a España, pasamos a un intenso y ruidoso mundo urbano en el que no impera esta miseria pero sin embargo lo hace la clandestinidad...
Yo siempre digo que “me considero un carpintero que hace ventanas para ver a través de la pared”. Yo trato de traspasar este muro y enseñar lo que tras de él se esconde. En mis anteriores películas siempre me he controlado mucho, y ahora, en menor medida, pero también me he tenido que controlar un poco para que a todos los músicos que aparecen en la película no les pase nada, pero ante todo quería construir una ventana. Sabía que cuando terminará no podría volver a Irán. Mi objetivo era realizar una película para enseñar la juventud y su inquietud en Irán y en mi modesta medida he tratado de hacer llegar este mensaje. Tenemos casi 3.000 grupos musicales en actividad, tantos como problemas con ellos. Yo he podido denunciarlo en mediada que me lo ha permitido la película.
10- Panahi en la cárcel, usted exiliado tras paso también por el presidio, al igual que su novia… No es una situación precisamente alentadora para quien esté interesado en rodar en Irán…
En Irán, por descontado, hay talento y sobran ganas en jóvenes cineastas sobradamente capacitados para realizar películas de estas características. El problema es simple. Saben que si lo hacen hay únicamente dos opciones; o acaban como es mi caso, exiliados, o lo que es aún mucho peor, acaban, como Panahi, en la cárcel. La represión y el temor impiden su crecimiento. Triste pero real.
11.- En cuanto al título, parece evidente que con los gatos persas te refieres de una forma metafórica a los grupos de música iraní. ¿Pero por qué gatos persa?
Tiene que ver con lo siguiente: no tenemos derecho a sacar de casa ni a perros ni a gatos. Sin embargo, en nuestras casas tenemos gatos a los que queremos mucho y, además, los gatos persas son muy caros. Yo los comparo con los jóvenes protagonistas de mi película, sin libertad y obligados a esconderse para tocar su música. ¡Y cuando he ido a las casas de los músicos, me he dado cuenta de que a los gatos les gusta estar delante de los amplis y escuchar!
12. Incluso usted hace un pinito como cantante al comienzo de la película…
Yo adoro la música. Si no me hubiera convertido en cineasta, habría sido músico o cantante. Puedo cantar kobeyi, ¡y mis amigos dicen que no tengo mala voz! De hecho, estoy grabando mi primer disco.
13.- Hace unos meses, Abbas Kiarostami declaraba que lel mercado negro era de momento la única vía para que su cine pudiera llegar al pueblo iraní. En su caso, "Las tortugas también vuelan" únicamente fue estrenada en dos cines del país mientras que "Media Luna" fue directamente al mercado negro. ¿Coincides con Kiarostami?
Por supuesto. Mientras que no se regularice la situación de nuestra país seguiré recurriendo al mercado negro para por lo menos llegar a mi pueblo. Lamentablemente, es la única vía que existe hoy día en mí país así que no puedo obviarla.
FILMTEST
1- ¿Un director de cine al que admires?
Bertolucci, Guillermo Arriaga (como guionista), Nuri Bilge Ceylan, Julian Schnabel, Michael Haneke...¡ y podría seguir y no parar!!
2- ¿Una película que querrías haber firmado?
La mayoría de Bertolucci y "La escafandra y la mariposa"
3- ¿Un plano que siempre recuerdes?
Muchos de "La ventana indiscreta"
4.-Recomiéndame una película reciente.
"Oceans" de Jacques Perrin. Es impresionante
5- ¿Rodarías alguna vez una serie de tv?
Si son series que me permiten hacer luego películas, por supuesto
.
6- ¿Hay alguna novela que querrías adaptar?
"Un dulce olor a muerte" de Guillermo Arriaga.
7- ¿35mm o rodaje digital?
Depende de la idea. Me da igual. Lo único que hay que tener claro es el objetivo. La cámara es un simple arma a disparar.
8- En el rodaje, ¿improvisas o te ciñes al guión?
Me suelto. siempre estoy abierto a posibles improvisaciones.
9- ¿Cuál es la escena de tu filmografía que más te ha costado filmar?
Me resultó especialmente complicado rodar tan en "A time for drunken horses" como en "Media Luna" las escenas con nieve. Para ello, debía estar siempre atento a las noticias meteorológicas. En cuanto anuunciaban nieve, corríamos disparados.
10- ¿Un consejo para alguien que quiere dirigir o que está a punto de hacerlo?
No hagas una película hasta que no tengas claro que quieres abrir una nueva ventana al mundo. Antes del largometraje, realiza muchos cortometrajes.
11- ¿Crees que hay alguna solución para que el cine independiente sea visto por más gente?
Sobre todo creo en el boca a boca. En que si a la gente le gusta una película lo diga. Primero de uno en uno, luego de treinta en treinta. Finalmente en masa.
12- ¿La revolución digital nos permitirá ver más y mejores películas o simplemente nos dejará aturdidos?
Permite ver muchas películas pero ha convertido en vagos a los cineastas. Es como si un escritor tuviera muchísimos bolígrafos y nu supiera cual utilizar para escribir.
13- Y por último, ¿son útiles las escuelas de cine?
Si se quiere ser director, la escuela puede aportar como mucho un 20% de tu formación.. el resto es personal. La experiencia de la vida educa a un cineasta. Si en cambio se quiere trabajar como técnico de edición o de sonido recomiendo la universidad.