"En un lugar sin ley" los Bonnie & Clyde del siglo XXI en Malas Tierras
"En un lugar sin ley" (Ain't them Bodies Saints) es un western noir y setentero merecedor del Premio a la Mejor Fotografía en el pasado Festival de Sundance y escogido entre las 10 Mejores Películas Independientes del año según la National Board of Review. Tras su paso por la Semana de la Crítica del Festival de Cannes y clausurar recientemente el Atlántida Film Fest, el cautivador debut de David Lowery llega hoy a nuestras salas.
¿De qué va?
Bob y Ruth son una joven pareja de fugitivos en los años 70 que transitan los vastos y semidesiertos paisajes de Texas. Enamorados y despreocupadamente felices, sobreviven gracias a los delitos que cometen, ajenos a los peligros de vivir al margen de la ley. Un día Ruth, accidentalmente, mata a uno de los policías que los están persiguiendo. Bob asume la culpa y es arrestado. Cuatro años después, incapaz de soportar por mas tiempo la separación de su mujer y de su hija, a la que no ha llegado a conocer, Bob escapa de prisión con un único objetivo: recuperarlas.
¿Quién está detrás?
Tras un amplio recorrido como director de cortometrajes y montador de largos David Lowery nos brinda un debut supremo y contundente. Tanto que Disney le ha ofrecido la dirección dle remake de "Pedro y el Dragon Elliot".
¿Quién sale?
Casey Affleck y Rooney Mara como una pareja de criminales forajidos cruzando Texas en pos del reencuentro familiar. Al acecho, Ben Foster. El trío protagonista da que hablar.
¿Qué es?
Es el "Bonnie & Clyde" del siglo XXI, las "Malas Tierras" del nuevo milenio y ante todo, uno de las más destacables sensaciones indies del pasado año.
¿Qué ofrece?
Visualmente apabullante, espiritualmente arrebatadora, emocionalmente demoledora, "En un lugar sin ley" camina con paso firme por las "Malas Tierras" de Terrence Malick, evoca de forma pasional y desbordada a "Bonnie & Clyde" y ante todo, revela una voz propia y auténtica dentro del panorama indie norteamericano. David Lowery nos brinda un debut de tono tan poético, como narrativamente visceral, sonoramente evocador y fotográficamente embriagador. El suyo es un western que palpita, que abruma por la fortaleza y cohesión que desprende en todas sus vertientes, tanto si partimos de su penetrante fondo como de su radiante forma. Rodada en unos 35 mm que lucen sus mejores galas, "En un lugar sin ley" es cine independiente de gran formato para ver y disfrutar con el corazón en un puño. Forajidos al margen de la ley, pero como los de antes. Inconmensurable.
