El "Scarface" de Harmony Korine baila Britney Spears

Fuente: Joan Sala (filmin)

El "Scarface" de Harmony Korine baila Britney Spears

Lo advertimos a nuestro paso por Venecia. El particular  "Scarface" de Harmony Korine llega envuelto en voluptuosos cuerpos inmersos en un desenfrenado baño de drogas, alcohol y una desbocada estética de videoclip teñida en luces de neón que además tiene el descaro de poner a James Franco al piano interpretando el Everyday de Britney Spears. ¿más?

Mamoneo a raudales, en el mejor sentido de la palabra, es lo que nos ofrecen las explosivas y transgresoras "Spring Breakers" de Harmony Korine. El director de "Gummo" se olvida por un día de los cuerpos deformados, la suciedad, los enfermos mentales y la pobreza de suburbio que tanto (y tan bien) caracteriza su obra, para pegarse una abrumadora astracanada en el que la fiesta de la teta mojada llega a su cima para tomar el cuerpo de una trangresora odisea noir que carece de mensaje y rebosa diversión a la hora de retratar la nueva y temeraria generacion Youtube en la piel de las protagonistas de "Hannah Montana", "High School Musical" y "A por todas".

Y que nadie se confunda, "Spring Breakers" explota al máximo el exhibicionismo pero no así el sexo que todos podríamos augurar, provocando que esta sorprendente contención se eriga en otra de las grandes novedades que el nuevo Harmony Korine nos depara. ¿Más? olvídense del trash y den la bienvenida a un cuidadísimo y vigoroso dispositivo formal cuyo poderío sensorial viene envuelto en una omnipresente banda sonora en el que el inconfundible toque de Cliff Martínez y el neón que ilumina todo 'el viaje' nos devuelve a evocar "Drive", hasta que el agresivo y fracturado dubstep de Skrillex recupera todo el protagonismo, dotándole así de una vida propia que acerca "Spring Breakers" de forma estimulante al voraz mundo del videoclip, en forma de transgresora odisea pop.

Pero cuidado, con semejante desmelene, que tampoco nadie se imagine un "Project X", ya que a pesar de que entre teta y teta, el primer y segundo acto de "Spring Breakers" se encapsula en el bucle narrativo que tanto distingue los guiones de Korine, su tercer y definitivo acto se sumerge, sin concesión alguna, en las profundas entrañas del cine negro para volver a recordarnos a "Drive" y brindarnos una suerte de homenaje a "Scarface" y "Miami Vice" que nunca acaba de tomarse en serio, pero que tampoco deja de cautivar en ningún momento. Normal tratándose de un enfant terrible como Harmony Korine, que no contento con tener el descaro de poner a James Franco interpretando el Everyday de Britney Spears, también tiene el mérito de convertir la escena en la estrella de la película, así como en uno de los grandes momentazos que la gran pantalla os deparará este año. Algo que precisamente, no está al alcance de cualquiera. Dicho lo visto, no hay otra. "Spring Breakers" es un desbocado divertimento bañado en luces de neón que se antoja de imprescindible visionado. En otras palabras: un auténtico bombazo.

Nota: 8.5 / 10

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