"Dusminguet i la patxanga jonda" butifarras y verbena
La Garriga es una pequeña localidad situada a una distancia escasa de Barcelona, de unos 15.000 habitantes y que suele ser reconocida por su famosa villa romana de Can Terrés, la belleza de la ermita gótica de Santa María del Camino, algunos bellos ejemplos del modernismo catalán o por unas codiciadas aguas termales. Además, si alguien pregunta a los excelsos parroquianos de esta villa por la gastronomía del lugar, no tardarán en remitirle a la charcutería más próxima para que pueda degustar las pecaminosamente jugosas, deliciosas y calóricas butifarras, una especialidad de la zona. Quizá estos datos sean suficientes para querer visitar esta localidad, o al menos para parar y abandonarse a la gula para después dejar rebosar la incipiente barriguita en unas aguas termales, sin corte de digestión. Pero, ¿y si hubiera aún un motivo más relevante para poner en el mapa a esta pequeña localidad barcelonesa? Resulta que sí existe ese motivo, y no es ni mas ni menos que el fundador y algunos de los miembros de la mítica banda catalana Dusminguet vinieron de La Garriga para traer su inclasificable ritmo pagés a la ciudad condal a mediados de los 90.
Espera, ¿que no sabes quiénes fueron Dusminguet? "Dusminguet i la patxanga jonda" va a iluminarte y hacerte un believer de verdad, y sin necesidad de flequillo a lo Justin. Quizá ya va siendo hora de borrar de Spotify tu lista de éxitos de Enrique Iglesias con más horas de sintetizador encima que de bronceado de Miami - lo sabes, lo sé, lo saben hasta las mamis que menciona en sus líricos versos- y degustar un poco de producto excelso, butifarras en vez de sándwiches de aguacate y semillas de alguna planta china que crece en las cunetas. Xavier Boixader tendría la idea para el grupo y se formaría en un glorioso año de 1994, quedando integrado originariamente por Joan Garriga, Dani Portabella, Demian Recio, Bajo, Martí Vilardebo y Marc Sanpere, pero que hasta su disolución en el año 2004 contaría con la presencia de otros kamikazes de los ritmos eclécticos como Carlos Rivolta, Óscar Domínguez o Tomás Arroyos.
Xavier Boixader tenía una idea muy clara en mente, la de crear una banda que combinara ritmos provenientes de todo el mundo, y que al mismo tiempo no perdiera la esencia de lo que se acabaría denominando patxanga jonda, canciones pegadizas para bailar en cualquier ocasión. Así, Dusminguet era ante todo un grupo de amigos que amaban el buenrollismo, entregados a deleitar al respetable con ritmos pegadizos y hasta reivindicativos, que oscilaban entre la más pura rumba catalana, la cumbia, el ska o hasta el reggae. Un popurrí de estilos y tendencias que los consolidaron como una de las bandas abocadas a renovar la escena musical de la Barcelona de los 90.
Por ese motivo, en Filmin queremos que bailáis al ritmo despreocupado y vitalista de Dusminguet, y os aseguramos que después de ver "Dusminguet i la patxanga jonda" rellenaréis vuestras listas de reproducción con los clásicos imperecederos de estos ilustres de La Garriga. Desde luego algún baile os pegaréis con el estilo cosmopolita y universal del grupo de amigos amantes de los ritmos latinos y castizos; y no, no nos vale que os quedéis apoyados en la barra o cerveza en mano. Dusminguet celebra la vida por medio del ritmo, bien se merecen que dejéis los bailes de espantapájaros para las noches de salsa. Por ese motivo, os acercamos tres de los muchos grandes hits de estos próceres que han hecho mas por el crisol de razas que las Naciones Unidas.

"SONAJEROS"
Disco: Vafalungo
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Vafalungo fue el primer disco de la banda barcelonesa allá por 1998, cuando ya llevaban unos cuantos bolos y conciertos en vivo que empezaban a hacer alucinar a propios y extraños del panorama musical de la Barcelona de los años 90. Una constante del grupo fue la de mezclar registros y estilos de todas partes del mundo, aunque no tuvieran ni idea de cómo aproximarse a la cumbia. Esa idea de crisol o catalizador de estilos que confluían en una Barcelona cosmopolita y renovada tras los Juegos Olímpicos acuñó la llamada corriente del mestizaje que impregnó los registros sonoros de artistas ya icónicos que vieron en Dusminguet un nuevo soplo de aire fresco. "Sonajeros" aúna todas las virtudes que hicieron del grupo un fenómeno: mezclas de estilos e influencias, directos electrizantes, una orquestación tan azarosa como endiabladamente sonora y pegadiza y un espíritu de colegueo rebelde y reivindicativo. El resultado fue un disco que les catapultó a la fama, y pese a su espíritu ácrata tuvieron que firmar con Chee-Waka Records, una filial de Virgin Records. Los chicos que traían butifarras de La Garriga a sus conciertos habían firmado con una multinacional, pero ello no les impidió negarse a los cantos de sirena del playback en pos de ofrecer directos incluso con Buenafuente de por medio donde hasta las denturas postizas marcaban el ritmo. "Toca en los azules mi niña aquella habanera, y con el mar pinta a rayas mi camisa marinera con la chispa de los rojos vallenatos, dame guaro" Puro ritmo y lírica festiva.
"SON DEL CAMPESINO"
Álbum: Postrof
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Postrof fue el segundo disco de la banda. Los amigos de Duminguet, como los Rolling Stones, decidieron encerrarse en un estudio de grabación y ver qué salía de todo aquello. Para ello se fueron a Marruecos, construyeron un estudio improvisado y encontraron en el carácter y la hospitalidad marroquí la inspiración necesaria para recrear en sus letras los microrrelatos y fragmentos de vida que observaron transcurrir en las terrazas y áticos de las medinas que lloraban rayos de sol. Nuevamente, los ácratas de Dusminguet, fieles a su espíritu irreverente y festivo, nos deleitaron con un disco que actuaba como catalizador de culturas a través de ritmos tan diversos como el lumbalú - cantos fúneberes característicos de Colombia- la bachata, o hasta la música macedonia gracias a la colaboración de artistas invitados. El mestizaje a través de lo castizo, o como ellos preferían llamarlo, el "World Pagès Music", una celebración de la diversidad musical y de la convivencia de estilos transnacionales que aspiraba a aunar bajo el baile a generaciones distintas, donde cualquier etnia tenía representación. "Yo soy el campesino que cultiva vuestro son lloran los pajaritos cuando cesa el corazón en qué reino vivimos de qué siglo es este sol tal cual me vine al mundo" Siempre sin olvidar el tono anarca, protesta y reivindicativo que los definiría hasta el final, música pegadiza cuyo mensaje va más allá de agarrar a la primera morena que se menee espasmódicamente delante de ti.
"GO"
Álbum: Go
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Playlist ideal para: Momentos "butifarra", risas y desfase cuando te vas de farra.
Go fue el último disco de la banda antes de disolverse en el 2004 ante la imposibilidad de encontrar un proyecto común que consensuara a todos los miembros de la banda. Lanzado originalmente en el 2003, un año después del trágico fallecimiento en México del batería Carlos Rivolta, Dusminguet intentaba explorar nuevos caminos sin caer en lo antiguo, tratando de descubrir ritmos aún sin explorar al mismo tiempo que combinaba su renovado espíritu crítico. Go supuso el broche de oro de la banda a una trayectoria que los aupó a lo más alto de la esfera musical catalana. Dusminguet ya hacía que los habitantes de La Garriga tuvieran un símbolo más del que presumir además de la Feria de la Butifarra. Bueno, el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, es otro de los "ilustres" que habitan La Garriga, pero Dusminguet y butifarra quizá sean mejores sinónimos de fiesta grande y de ritmos capaces de rejuvenecer caderas.