Crónica Cannes 2014: "My Golden Years" tiempos de amor y juventud

Fuente: Joan Sala (filmin)

Crónica Cannes 2014: "My Golden Years" tiempos de amor y juventud

Descartada in extremis de la competición oficial, lo nuevo de Arnaud Desplechin ha encontrado rápidamente otro lugar en el que refugiarse en la Croisette. Paradójico el caso, la que podría ser una clara favorita a la Palma de Oro brilla con luz propia en la Quincena de Realizadores. "My Golden Years" probablemente sea una de las diez mejores películas que disfrutaremos en esta nueva edición de Cannes, y lo afirmo sin pestañear cuando ni tan siquiera hemos llegado al ecuador del festival.

¿De qué va?

"My golden Years" se centra en los recuerdos de Paul Dédalus, que va a dejar el Tayikistán actual donde vive para volver a su Francia natal. Son los recuerdos de su infancia en Roubaix. Los de las crisis de locura de su madre. Los del lazo que lo unía a sus hermanos. Los de sus 16 años. Los de su padre, un viudo inconsolable. Los de su viaje a la URSS en donde una misión clandestina lo había llevado a ofrecer su propia identidad a un joven ruso. Los de sus 19 años, de su hermana Delphine, de su primo Bob, de sus noches con Pénélope, Mehdi y su amigo de alma Kovalki. Los de sus estudios en París, los de su encuentro con el doctor Béhanzin y de su naciente vocación por la antropología. Y sobre todo, los de Esther, un corazón fanático que siempre será el amor de su vida, 

¿Quién está detrás?

Tras competir hace dos años en Sección Oficial con "Jimmy P.", Arnaud Desplechin vuelve a pisar La Croisette, aunque en este caso para competir en la Quincena de Realizadores y no en Sección Oficial. Curioso el dato, cuando precisamente hablamos de una obra indiscutiblemente descomunal.

¿Quién sale?

Protagonizada por Quentin Dolmaire y Lou Roy-Lecollinet, dos actores jóvenes y debutantes (para ambos significa su primer film) pero absolutamente intensos y creíbles. La guinda la pone el actor fetiche de Desplechin, un Mathieu Amalric que pese a su breve aparición, deja su inconfundible huella.

¿Qué es?

Uno de los diez mejores films que probablemente disfrutaremos en el Festival de Cannes, y al que directamente nos lleva el inconfundible cine de Mia Hansen-Love.

¿Qué ofrece?

No por casualidad, la pareja protagonista de "My Golden Years" se llaman Paul Dédalus y Esther, precisamente igual que los personajes a los que el propio Mathieu Amalric y Emmanuelle Devos daban vida en "Comment je me suis disputé... (ma vie sexuelle)", film dirigido por Arnaud Desplechin en 1996 que desde un prisma adulto en este caso, ahondaba en los conflictos, romances y lucha de sexos entre hombres y mujeres, profundizando en una cuestión de fondo que siempre emerge: la perpetua sensación que siempre nos quedará mundo por conocer. Tampoco es casualidad que Paul Dedalus estudie antropología y tenga presente el griego. Y es que, no por capricho, por Dedalo se conoce a uno de los personajes que poblan la mitología griega. Alguien que curiosamente fue capaz de construirse sus propias alas y volar.

Pues bien, con esta base intrínsecamente autoral, Arnaud Desplechin aborda con su nuevo y magnífico film la infancia, pero ante todo la adolescencia, de su protagonista principal, haciendo especial hincapié en la incondicional relación a distancia que mantiene a lo largo de prácticamente 10 años con el amor de su vida (aunque no por ello deje de ser caótica y turbulenta), y es precisamente por esta razón que el primer acto del film, en el que se aborda su infancia y etapa preadolescente, se rige por un montaje tan ágil como frenético, rebosante de todo tipo de recursos (como lo es su prodigioso empleo de la pantalla partida) y en el que los planos apenas se sostienen diez segundos. Es lo que el retrato de esta etapa de vida requiere. Sin embargo, tanto en su segundo como tercer acto, centrado en la intensa relación amorosa que Paul y Esther viven, el tempo se contiene y el montaje se suspende, dando la posibilidad de profundizar así en el carácter filosófico, existencial, y ante todo sentimental, por lo que la relación entre ambos protagonistas se rige. Sublimes apuntes formales, genuinos detalles argumentales, que provocan que estemos ante una película tan explosiva y hermosa, como profunda y arrebatadora. Una obra mayúscula cuyo lugar debería ser sin duda alguna, toda una Sección Oficial. En fin, ellos sabrán, sus razones (probablemente incomprensibles) tendrán. 

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