Crónica Cannes 2014: "Foxcatcher", una candidata segura al Oscar que encuentra su hueco en Cannes
"Foxcatcher" ofrece todo aquello que una candidata a ser protagonista en los Oscar necesita para triunfar, y mucho más. Es por ello que merece celebrar su estreno en toda una Sección Oficial del Festival de Cannes. La película de Bennett Miller (biopic, dicen) se articula a través de una mirada portentosa a todos y cada uno de sus niveles. Al lío.
¿De qué va?
Cuando Mark Schultz, medallista de oro olímpico, recibe una propuesta del rico heredero John du Pont para instalarse en su magnífica residencia familiar y ayudarle a crear un campo de entrenamiento de alto nivel, con el fin de preparar al equipo para los Juegos Olímpicos de Seúl de 1988, Schultz acepta de inmediato. Allí espera tener la posibilidad de concentrarse en su entrenamiento y dejar de quedar siempre detrás de su hermano, Dave.
¿Quién está detrás?
Un director de Óscar. Bennett Miller, responsable de "Moneyball", volverá a tener su merecido protagonismo en la próxima edición de los Oscar. No lo duden.
¿Quién sale?
Un trío de Oscar. Steve Carell brilla por su estoica contención entre kilos de maquillaje, y al más puro estilo Mr. Barnes. Channing Tatum acapara el protaginismo con su sola presencia y acaparadora interpretación fisica, y Mark Ruffalo se lleva la palma con una interpretación tan modulada y contenida como extraordinaria y compleja. Una interpretación tan solo al alcance de un actor único en su especie.
¿Qué es?
Una de las principales protagonistas de los próximos Óscar
¿Qué ofrece?
Basada en hechos reales, lo que "Foxcatcher" nos cuenta en la superficie es el retrato del multimillonario John Du Pont, un personaje preso de su propio y alienado mundo. El suyo es un corazón patriota degradado y envilecido. Un manipulador manipulado que cree poder tener todo aquello que anhela al alcance de su mano, como es el caso de formar y dirigir el equipo nacional de Lucha Libre en las Olimpiadas de Seúl. O quizá no, quizás lo que desea es sentirse poderoso manejando y controlando como si de un titiritero se tratara, un equipo de marionetas que le lleve a ser un triunfal protagonista en su amado país. El problema es que estamos ante una mente tan poderosamente mezquina y depravada como aislada y egocéntrica. Al fin y al cabo, mismos defectos y estigmas son los que podríamos atribuir al país que pertenece y cuyos valores propaga. Es entonces cuando uno se da cuenta que el biopic no es tan solo sobre su figura, también una disección brutal sobre los alienados valores de la tierra que este peculiar personaje habita.
Pues bien, con tan sugerente punto de partida, Bennet Miller plasma una película que se antoja tan comercialmente potente como autorialmente identificativa. Evitando con sobriedad y atino todo posible golpe de efecto, construyendo una atmósfera tan envolvente como lángida, melancólica e inevitablemente maliciosa, "Foxcatcher" es ante todo un elogio de la contención cinematográfica. Una película nada condescendiente ni autocompasiva, sofisticadamente rodada y descomunalmente interpretada. Brillará en los Oscar. No lo duden.