Carta Abierta a un Amigo

Fuente: Juan Carlos Tous

Carta Abierta a un Amigo

Este 2013 debería ser un año de fiesta en Cameo teniendo a filmin como ilustre invitado, pues cumplimos 10 años desde que decidí dejar mi carrera como ejecutivo del sector videográfico y apostar por desarrollar mi propio proyecto.

Un proyecto, Cameo, que no hubiera existido sin el condicional apoyo de muchos, y muy especialmente, el de Enrique González Macho, propietario de Alta Films, quién hoy ha hecho público el próximo cierre de su empresa. Su apoyo y convicción ante mi idea de crear "una empresa de muchos pequeños para competir en un mercado de pocos grandes", el entusiasmo de su hijo Enrique, la habilidad de Gerardo Herrero de Tornasol, la visión de Pancho Casal, o el talento de los hermanos Morales de Wanda Films, fue esencial para levantar lo que hoy es una sólida empresa dedicada a la distribución de cine independiente en DVD, a la que se han sumado por el camino otras compañías como El Deseo o Golem.

Desde el primer día, Enrique González Macho no solo aportó su capital o catálogo. Él, con su veteranía y experiencia, supo ayudarme a deshacer los nudos que se tejían en el mercado y entre nosotros, aportando coherencia y un "don especial" para conseguir el consenso.

Pasaron unos años, y en una reunión de socios puse sobre la mesa el proyecto filmin con la idea de distribuir "nuestro cine" a través de Internet. Siempre recordaré cómo, mientras trataba de convencerles sobre la idoneidad el proyecto, Enrique, el más veterano de todos, me miraba por encima de sus gafas mientras seguía ordenando, cigarrillo en mano, la ceniza del apestoso cenicero de la mesa de juntas de sus oficinas. Era una mirada al abismo, a lo incierto, a lo desconocido. No tenía ni idea de qué era aquello de lo que hablaba pero aún así, con las lógicas dudas, con cierto miedo, ni tan siquiera pestañeó al brindarme su incondicional apoyo a esa idea que hoy se plasma en filmin. Debíamos embarcarnos juntos en la aventura porque sabía que Internet era imparable.

Desde entonces, son muchas las alegrías que hemos compartido y pocas las situaciones de desencuentro. No ha sido fácil pero he tenido la suerte de estar bien arropado, de disfrutar de la confianza de algunos "monstruos" de nuestra industria. Conseguir una sana convivencia entre ellos y convencerlos de un objetivo común, ha sido mi principal activo.

Y de repente, ayer, al regresar de una fiesta preciosa con los míos y consultar mi cuenta de Twitter, salta a primera plana el cierre de Alta Films, la empresa de Enrique González Macho. Mi socio, mi amigo y referente. De golpe, de forma muy emocional, una tristeza especial me llevó a tuitear "Joder!!!!"

Era un sentimiento de rabia, y no por perder a un socio, sino por Alta Films, por su brillante equipo, por lo que ha hecho y significado en nuestro cine, en nuestra industria. Como productores, como distribuidores y exhibidores, todos aquellos que amamos el cine (y no solo en España) sabemos qué significa Alta Films, quién es Enrique González Macho y qué representan las salas Renoir.

De golpe y sin chirriar, se cierra la puerta a un cine arriesgado, a ese cine de autor que desde fuera nos traía Alta Films para que gozásemos y nos recreáramos en los Renoir. Se cierra una puerta al cine internacional galardonado en festivales, al descubrimiento de nuevos talentos, a la producción de pequeñas joyas y a la oferta de cine en versión original. En definitiva, pierde el cine.

El vacío que deja Alta Films se verá en la cartelera y también en el corazón de todos aquellos que amamos el cine.

Siento rabia, como socio, como amigo, pero también como espectador.

Juan Carlos Tous

@jctous
 

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