American Portraits: EAMES, genios del diseño
Los personajes de Mad Men se sientan en sus sillas, los muebles de IKEA son sus hijos ilegítimos, y sus películas educativas permanecen como un referente en el mundo de la pedagogía. Hablamos de Charles y Ray Eames, dicho de otra forma, la pareja de arquitectos más prolífica de la historia del diseño, la simbiosis perfecta de ese abstracto concepto llamado genialidad.
Dos mentes hechas una, dos artistas que cambiaron nuestra forma de concebir el mundo, de mirarlo, de imaginarlo, y sobretodo, de utilizarlo, construyendo lo que hoy conocemos como siglo XXI, pues los ecos de sus conceptos aún resuenan en nuestra actualidad. Mentes adelantadas a su tiempo, visionarias hasta sus últimas consecuencias, los mesías del nuevo siglo. Ellos son los protagonistas indiscutibles de nuestro primer artículo relacionado con la estimulante colección American Portraits que Seagram’s Gin presenta.
Producida por la reputada cadena pública estadounidense PBS y narrada por el inquieto y prolífico James Franco, “Eames: El arquitecto y la pintora” nos cuenta su vida como nunca antes la habíamos visto. Una mirada rigurosa y exhaustiva hacia su forma de trabajar que incluye bocetos de diseños, reveladoras entrevistas con sus principales discípulos y multitud de archivos inéditos que le conceden el calificativo de mayor y mejor documental jamás dedicado a la ilustre pareja.
Charles y Ray Eames se conocieron en la década de los 30. Él era un arquitecto que intentaba revolucionar el mundo del mobiliario con su renovado concepto de silla, ella era una pintora especializada en arte abstracto que acabó trabajando en la Cranbrook Academy, donde conoció a Charles. Allí, mientras intentaban deconstruir lo que hoy es nuestro principal acomodo, Charles descubrió la inmensa imaginación y capacidad de Ray. Deslumbrado por ella, se divorció de su mujer y ambos se casaron. Una larga vida de éxitos les esperaba en el umbral de la puerta, tan solo tenían que cruzarlo.
Sus primeros trabajos juntos incluyeron infinidad de innovaciones aplicadas a la Segunda Guerra Mundial, desde nuevas camillas a aparatos ortopédicos, facilitando las extremas condiciones a las que se enfrentaban los soldados. Pero la paz llegó, y con ella lo hizo la calma, aunque también el boom económico que encumbró a Estados Unidos en la cima del mundo, coronándola como la primera potencia económica e ideológica. El American Way of Life había nacido, pero también la “Era Eames”. Fue una época de gloria para el diseño, pues ya no había concepto imposible en este nuevo mundo de cambio. Todo podía realizarse, ni el dinero ni los materiales suponían un límite, y si éste existía, podían recrearlo en el cine. En este ambiente de bonanza, Charles y Ray fundaron su estudio, la meca del diseño y la innovación, la “Eamery”.
Incansablemente, ofrecieron de forma desinteresada una nueva manera de concebir el mundo. Conscientes del nuevo modelo de producción en masa, introdujeron diseños enfocados al bajo coste y por ello, profundamente democráticos. En aquella lejana época en la que reinaba la clase media, la suya fue una obra artística dedicada al pueblo. Los años donde se diseñaba por y para aquellos que ostentaban el poder habían tocado a su fin. El conocimiento y el confort eran ya un bien común, una ideología que, casualmente, comparten todos los grandes genios que configuran la colección American Portraits que presenta Seagram’s Gin.

En el caso de Charles y Ray Eames, vemos reflejada su visión en los objetos de nuestra vida cotidiana, en un espectro que abarca desde mobiliario, juguetes o edificios, desembocando definitivamente en el cine. Todos ellos están recogidos de forma magistral en Eames Desings, que partiendo de la fundación Eames Office, es la encargada de preservar la vida y obra de la pareja. Precisamente, tal y como también la ilustra y homenajea “Eames: El arquitecto y la pintora”. El complemento perfecto.