AFF 2015: "Tales (Ghesse-ha)" tesoro iraní
La aclamada y veterana directora iraní Rakhshan Banietemad se ha pasado los últimos ocho años sin rodar una película. La razón no ha sido otra que su negativa a verse sometida por las intolerantes y extremas leyes fundamentalistas que hasta hace bien poco han imperado en la cultura de Irán. Por suerte, su avidez y agudeza le llevaron a encontrar la forma de sortear todas las prohibiciones. ¿La solución?
Esa no ha sido otra que rodar diferentes cortometrajes por separado (las leyes impuestan atañen a la producción de películas pero no incluye nada sobre cortometrajes) y ensamblarlos a toro pasado. El resultado es "Tales", sin duda, uno de los grandes títulos que nos descubrirá este Atlántida Film Fest.
¿De qué va?
"Tales" es un retrato caleidoscópico de hombres y mujeres que viven en una lucha permanente por defender sus derechos en el Teherán de hoy.
¿Quién está detrás?
Una de las cineastas más ilustres y emblemáticas del cine iraní.
¿Quién sale?
Tales (Ghesseha) cuenta con varios de los personajes principales que ha transitan la filmografía de Rakhshan Banietemad. Ante todo mujeres (y algún que otro hombre) que representan, no sólo los diferentes estratos de la sociedad iraní, sino que también reflejan una imagen valiente y honesta de la sociedad actual de Irán. Entre ellos encontramos cineastas, intelectuales, obreros, empleados del estado o trabajadores sociales. Todos ellos tienen algo en común: son apasionados y están enamorados.
¿Qué es?
Probablemente estemos ante la mejor película iraní desde "Nader y Simin", también ante todo aquello que debió ser "Crash" pero lamentablemente no fue.
¿Qué ofrece?
La mejor película iraní que un servidor ha disfrutado desde "Nader y Simin". Un retrato arrojado y honesto de los múltiples conflictos a los que se atienen estudiantes, obreros o trabajadores sociales en el Teherán de hoy en su día a día. Y que nadie se equivoque, son problemas de carácter mucho más universal que autóctono, como bien pueden ser el consumo de drogas, la ineptitud burocrática o la violencia de género. Conflictos que son expuestos con sobrecogedor realismo y latente sinceridad bajo el objetivo de una cámara que encuadra, penetra pero no incide, pese a la sensación de inmediatez que transmite. Prácticamente como si fuera un directo, Rakhshan Banietemad pone su objetivo al servicio de las diferentes historias y se vuelca con los personajes que retrata, evitando así la tentación de caer en los innecesarios formalismos a los que su valiente propuesta estética invita. Por suerte, no es el caso, y la directora iraní demuestra tenerlo claro. "Tales" no es un vehículo de lucimiento para quien está tras la cámara, más bien para quienes se exponen ante ella. Ágil, directa, compleja y apasionada, esta gratificante sorpresa atesora además la virtud de conmover desde la más absoluta desnudez, construyendo secuencias cuyos diálogos resultan tan interminables e inabarcables como profundos y fascinantes que derivan a un desenlace de prodigiosa construcción y apabullante potencial emocional. Puro amor, apoteósico dolor.