AFF 2014: Canciones pop que aterrorizaron mi infancia (e influenciaron "Después de la Generación Feliz")
Miguel Ángel Blanca a.k.a Guillothina, a.k.a cantante del grupo indie español "Manos de Topo", hablando en claro, uno de nuestros directores predilectos del Atlántida Film Fest. Tras estrenar el año pasado en Sección Oficial "Your Lost Memories", este año nos presenta su continuación natural: "Después de la Generación Feliz", una pieza de remix audiovisual de Guillothina, realizada a partir del archivo de home movies y found footage del proyecto YourLostMemories, donde se dan la mano los errores del celuloide 8 mm y del VHS con una banda sonora en directo a cargo de Joan Colomo, Spazzfrica Ehd (Za!), Carlos Carbonell (Internet2) y Sara Fontán (Manos de Topo, The New Raemon), que reconstruirán canciones de la tradición popular.
Es por ello que le encargamos la ardua tarea de seleccionar las canciones que le inspiraron para la película, y al final acabó escribiéndonos con las que le atormentaron en su infancia. Desde orgías selváticas a brutales sesiones sadomasoquistas de heavy metal, esta es la herencia de "Después de la Generación Feliz" a cargo de su siempre genial director, M.A Blanca. Le cedemos la palabra.
BSO EL LIBRO DE LA SELVA. Lo más vital
Un oso, una pantera, unas serpiente y varios monos seduciendo a un niño pequeño. Invocando la virtudes del dejarse llevar en una orgía en la jungla donde todos quieren un cachito del pastel del menor. Resulta algo terrorífico, un horrible canto a la pederastia excusada por la humanización de los animales. Con lo bien que estaban siendo sólo animales.
SAM AND DAVE. Funky Street
He aquí un niño confundido por los géneros. De persona y de estilo. Qué es eso de fanqui, me preguntaba con ocho años. No entender un concepto musical que era puro jolgorio para todos pero a la vez algo oculto al final de un callejón donde se celebra una fiesta sin horarios y huele a pis en las esquinas. Nada es lo que parece. Algo turbio tras los ganchitos.
LLUIS LLACH. L'estaca
En mi colegio de curas apreciaban las metáforas de la nova cançó protesta. Parecía que sólo se trataba de un pedazo de HIT y ya está pero resulta que te estaban llenando la cabeza de ideas políticas cuando tú no tenías ni idea de qué van esas cosas; no puedes tener una opinión formada, eres un niño pequeño y no disfrutas la metáfora. Después, de mayor, ya podrás decir cosas como que las dictaduras y la catequesis son algo horrible, y que la democracia es lo mejor que te ha pasado en tu vida después del nuevo sistema operativo de Mac OS X. Pero cuando tienes diez años… ¡tienes diez putos años!
MANOWAR. Kings of Metal
A los doces años una compañera de EGB me contó que su fantasía sexual era que un ejército de acero y sudor la violara en una rueda de tortura medieval. No miento. Por esa época empecé a escuchar música heavy para afiliarme a un ejército como el que deseaba mi compañera. No sirvió de nada. Una cosa importante es no confiar en los sueños donde aparecen ruedas de tortura.
TAKE THAT. How deep is your love
Otro cántico al amor. Otra estúpida farsa que estuve cantando con mi hermana semanas enteras, bailando a la pata coja. Como si enamorarse fuera lo máximo que te pudiera pasar en tu vida. El trauma de descubrir que después tus padres se van a divorciar, Xesco Boix se va a tirar a la vía, o que los Take That se odiaban a muerte, eran alcohólicos y pegaban a sus mujeres.
BABYLON ZOO. Spaceman
No sé por qué extraña razón los primeros 32 segundos de esta canción me hicieron pensar que había un mundo mejor alejado del planeta tierra. Un hombre del espacio iba a venir y te iba a llevar con los tuyos. De adolescente esa intro me transmitía que yo era alguien especial. Después se le quita a uno la tontería y te das cuenta que eres un tipo totalmente normal, que ese grupo es de los de one hit wonder pero que tú no tienes nada de wonder.
SISA. QUALSEVOL NIT POT SORTIR EL SOL.
Tus padres te ponen esta canción y a ti te gusta porque dice algo de Tarzán, Peter Pan, Carpanta, Drácula y toda esa tropa de ficción que te hace tanta gracia de niño. Con los años descubres que toda esa canción era una llamada abierta para organizar orgías progres en el comedor mientras tú duermes en tu habitación. Y ya has empezado a confundir la realidad con tantos personajes de ficción que practican sexo con tu madre, que ya no sabes a quién llamar papá.