A hombros de Gigantes
Tenemos miles de formas de combatir la soledad, miles de refugios donde escondernos cuando nos sentimos atacados e incomprendidos. Uno de ellos, siempre ha sido la fantasía. Recurrir a otro mundo para huir de éste. O inventarnos personajes que nos acompañen en nuestras andanzas y, a veces, nos defiendan de posibles hostilidades, nos custodien y escolten. La eterna búsqueda de un compañero. De un amigo. Ya lo dijo el escritor italiano Alberto Moraiva: "La amistad es más difícil y más rara que el amor. Por eso, hay que salvarla como sea".
Y a eso se dedican los protagonistas de nuestras siguientes películas: niños frágiles e indefensos que intentan salvar la relación con sus amigos, aunque estos sean gigantes de varios metros, de voz ronca y apariencia peligrosa e intimidatoria, que no sólo ayudan con su fuerza, sino también con su sabiduría. Con el objetivo de que niños atormentados consigan desprenderse de sus miedos, alcanzar sus victorias, tener, al final, un momento de catarsis. Hombres pequeños que logran gigantescas conquistas. Al fin y al cabo, ya sabemos lo que dice ese viejo dicho en referencia a ir a lomos de un gigante. Y nosotros no podemos más que alegrarnos y emocionarnos. Por ello, hoy os presentamos una breve selección de películas sobre niños y gigantes, con motivo del estreno de la emocionante fábula "The Giant" en el festival de Rotterdam, inaugurado el pasado día 25. Pero tranquilos, no tendréis que desplazaros para poder disfrutar de este estremecedora y tierna joya de Johannes Nyholm. Podrán verla online aquí, en Filmin, hasta el día de la clausura del festival, el próximo 5 de febrero.
THE GIANT
La película está protagonizada por Rikard, un joven autista con deformidades graves que tiene una misión en la vida: reencontrarse con su madre, de la que fue separado hace tiempo.Con la compañía y complicidad de un gigante de más de 60 metros, Rikard intentará ganar el campeonato de petanca del Norte de Europa, pues está convencido de que de esta forma su madre, orgullosa, regresará a su lado. Por supuesto, el entorno le juzgará rápidamente por su aspecto, similar al de aquel hombre elefante que quería alcanzar el respeto de sus semejantes, y que con maestría y cariño retrató David Lynch, y por su comportamiento más bien tímido y retraído. Una antipatía que el combatirá gracias a su vigoroso y enorme compañero, que contrasta con el aspecto más bien frágil de Rikard. La película es un extraordinaria fábula filmada con exquisito gusto, que mezcla escenas oníricas propias del expresionismo con un fuerte hiperrealismo y una banda sonora que parece sumergirnos en el lejano oeste. Por fin, quién sabe, Joseph Merrick conocerá la redención. Y la felicidad. Todo es posible en compañía de un coloso.
UN MONSTRUO VIENE A VERME
El fenómeno cinematográfico nacional del año. Millones de espectadores, una recaudación espectacular y un largo recorrido por festivales y galas, desde el reciente triunfo en los Gaudí (donde, entre otras, se llevó las estatuillas a mejor dirección y mejor película de habla no catalana) hasta su probable éxito en la gala de los Goya del próximo domingo. Juan Antonio Bayona, el mismo hombre que acaba de ponerse bajo las órdenes de Spielberg para rodar la secuela de Jurassic Park, dirige con solidez esta apurada y visualmente imponente película. Connor, ejemplarmente interpretado por Lewis MacDougall, es un niño que se encuentra en una complicada situación. Tras la separación de sus padres, vivirá con su madre hasta que ésta cae enferma de cáncer, lo que provoca que tenga que ir a vivir con su fría e impasible abuela. Además, en el colegio no es un chico de comportamiento abierto y sociable, lo que lleva a que algunos de sus compañeros abusen de él. Una situación que deprimiría y provocaría la rabia y el enfado de cualquiera. La vida no puede ser tan injusta con un niño. Para consuelo suyo, pronto aparecerá un gigante que le contará tres historias. Tres historias con moraleja que servirán para la propia educación de Connor, que vivirá junto a su bondadoso amigo una catarsis emocional que le liberará de las angustias y los temores que le acucian. Subirse a los lomos de un gigante, hacerse fuerte, enfrentarse a la vida. Una película que es algo más que una historia (o cuatro historias), es una lección para cualquier espectador.
MI AMIGO EL GIGANTE
El imaginario de Spielberg por fin se cruza con el de Roald Dahl, en una película cuyo guión lleva la firma de Melissa Mathison, la persona responsable de que a principios de los ochenta toda una generación se enterneciera con los intentos de volver a casa de un extraterrestre perdido en la tierra que respondía al nombre de E.T. Ahora es Ruby Barnhill, la protagonista de esta emotiva historia, quien, en una noche de insomnio, descubre a un gigante de aspecto amenazante espiar por las ventanas de las casas a los habitantes de Londres. El gigante y Ruby forjarán una estrecha relación que provoca que la joven niña acabe acompañándole al País de los Gigantes, donde descubrirá que su amigo es marginado por el resto por la simple razón de que se niega a comer niños humanos. De hecho, ambos deberán intentar detener una invasión de malvados y crueles gigantes que tienen la intención de devorar a todos los niños. De nuevo, la relación, confianza y participación entre un niño y un ser sobrenatural de dimensiones hercúleas logrará frenar una debacle para la humanidad. Una película de aventuras entretenida que, además, encierra una fuerte moraleja, una enseñanza sobre la fortaleza de la amistad. Aquello que, repitamos con Moraiva, era tan difícil y raro de encontrar.
EL GIGANTE
Y por si tres películas de la envergadura de las ya mencionadas no fueran suficientes para vuestro insaciable apetito cinéfilo, aquí tenéis un breve cortometraje, en donde la relación entre una niña y un gigante vuelve a ser el eje temático de la historia. En este caso, Luis Da Matta Almeida y Julio Vanzeler hilan una perfecta metáfora sobre la paternidad, la madurez y la separación de hijos y padres. Un gigante custodia a una niña en su corazón, desde el cual observa y entiende el mundo que le rodea. Pero un día, tendrá que marcharse. Con todo lo aprendido, con su carga de ilusiones, sueños, esperanzas, miedos e inseguridades. Una bella historia sobre que es -y cómo es- crecer.