Hay quien sabe que Tom Zé es el hombre detrás del tropicalismo, ese movimiento que a finales de los 60 reveló el potencial y la voracidad de un Brasil joven y deseoso de incorporar el mundo a su arte, y viceversa. Hay quien entiende que Tom Zé no formó parte de aquello porque, en el fondo, su forma de ver el arte no cabía dentro de movimiento alguno.
Su vida reúne todo lo que hay en una biografía interesante: talento, oportunidad, éxito, olvido, recogimiento, ostracismo, redescubrimiento y regreso. Su obra es melodía y espíritu, cosmos y polirritmia, mezcla de modos y disciplinas: generosidad y vida. Todo eso y más -lo que aporte cada espectador- está en “Astronauta libertado”, la primera gran obra de un joven cineasta asturiano llamado Igor Iglesias, que es la última entrega de un veterano músico brasileño de nombre Tom Zé.
0










