Viajar al espacio y colonizar otros mundos es el sueño de todo amante de la ciencia-ficción. Pero ¿qué será de la ciencia-ficción cuando estos sueños se conviertan en realidad?
Tony, el propietario de un videoclub especializado en cine fantástico, deberá afrontar esta pregunta y otras muchas al dar con el camino que le conducirá a Proxima Centauri, el portal a la expansión humana por el espacio. Ese atajo a las estrellas es anunciado públicamente por el famoso escritor de ciencia-ficción Félix Cadecq, pero al igual que le ocurriera a Philip K. Dick cuando en 1977 hizo otro anuncio igualmente escandaloso en un congreso de ciencia-ficción en Metz, todo el mundo le toma por loco.
Todo el mundo menos una persona: Tony. A partir de esa revelación su vida, desolada y monótona, cambia radicalmente para transformarse en una odisea jalonada de peligros que le conducirá muy lejos de aquí, más allá de Júpiter y de la Heliosfera, al tiempo y lugar donde siempre ha soñado estar. Pero el tiempo corre en su contra y debe darse prisa: una flota extraterrestre se dirige hacia la Tierra dispuesta a establecer el primer contacto. Y la humanidad, que ha perdido demasiado tiempo sin romper el cascarón, no está preparada para asumir la verdad. El fin está anunciado y es inevitable.











