"Last orders", notas del film de Fred Schepisi
La historia detrás de LAST ORDERS
En 1997 la productora americana Elisabeth Robinson estaba preparando con Fred Schepisi un largometraje basado en la historia de Don Quijote cuando le comentó que le gustaría hacer una película de la novela Last Orders (de Graham Swift) porque parecía difícil de llevar al cine y pensaba que a Schepisi probablemente le gustaría el reto.
Según Robinson, “Pensé que Fred sería la persona apropiada, teniendo en cuento sus trabajos anteriores, especialmente Seis grados de separación. Al igual que Seis grados, esta película está ambientada en un sitio concreto pero habla de una experiencia universal que tiene que ser contada con sutileza y elegancia. Y en mi opinión, Fred lo hace mejor que nadie”.
En otoño de 1997 Schepisi y Robinson persuadieron a Graham Swift para que les cediese los derechos cinematográficos de la novela y lo consiguieron al garantizar que entrarían en producción dentro de un plazo corto. Era justamente lo que quería oír el escritor porque numerosas adaptaciones de novelas conocidas llevan años en el limbo, lo cual es muy frustrante para los escritores.
Una vez que fuese confirmado Schepisi como guionista y director, se acordó una opción de tres años sobre los derechos de la novela con la condición de que no se renovaría a menos que estuvieran comprometidos los principales elementos de la película.
En septiembre de 1997 Schepisi se enfrentó al desafío de adaptar un libro que abarca cuarenta años de la vida de cuatro hombres. En febrero del año siguiente ya tenía el primer borrador y se reunió con los posibles miembros del reparto y esta reunión resultó en los compromisos firmes de Michael Caine, Tom Courtenay, Bob Hoskins y Ray Winstone.
A principios de 1999 llegó la hora de buscar financiación y aunque Robinson tiene mucha experiencia en este ámbito en Estados Unidos, necesitaba un colaborador británico para ayudarla con la financiación del rodaje en el Reino Unido. Como ya conocía la reputación de Nik Powell, decidió incorporar a él y su productora – Scala – en el proyecto.
Powell vino a bordo en capacidad de productor ejecutivo y en el verano de 2000 consiguió financiación europea a través del alemán Rainer Mockert y su empresa MBP. Los derechos de venta y distribución internacional se cedieron a Winchester Films y Metrodome se quedó con los derechos de distribución en el Reino Unido.
La trama abarca desde la Segunda Guerra Mundial, la época pos-guerra, los años sesenta y continúa hasta los años ochenta y la estructura de la película requería numerosos flashbacks a fin de revelar detalles y acontecimientos en la vida de los principales personajes. Se rodaron estas escenas con actores que daban vida a las “versiones jóvenes” de Jack, Ray, Amy, Vic, Lenny y Vince y se organizó un rodaje anticipado para captar la recogida del lúpulo durante el verano. La fotografía principal comenzó oficialmente el 18 de octubre de 2000 y continuó hasta Navidades.
La selección del reparto
“Es una historia tan maravillosa”, cuenta el director Fred Schepisi, “que muchos actores llamaron a nuestra puerta. Nada más leer el guión, todos nuestros actores aceptaron inmediatamente. Es una historia con la que pueden identificarse y les conmovió a todos. Irónicamente, Michael (Caine) dijo que siempre sabía que algún día interpretaría a su propio padre y entre el grupo se creó un ambiente increíble”.
Cuando la productora Elisabeth Robinson leyó la novela se le ocurrió inmediatamente que serían papeles estupendos para los grandes actores británicos: “Es muy difícil reunirles a todos en una misma película pero es exactamente lo que ha ocurrido”.
Michael Caine opina que “el guión es una joya. Desde la primera lectura me parecía que encajaba todo y los personajes son buenísimos”. Helen Mirren está de acuerdo y, aunque generalmente no le gusta las lecturas del guión con los otros actores, “esta vez fue maravilloso. Fue muy divertido ver a todos los actores juntos pero también muy emotivo”. Ray Winstone leyó el guión dos años antes del comienzo del rodaje y le enganchó inmediatamente: “Lo quería hacer por encima de cualquier otra cosa”.
Para Schepisi la decisión más difícil con respecto a la selección del reparto fueron los actores jóvenes: “Está muy bien hablar de Michael Caine, Helen Mirren, Bob Hoskins, Ray Winstone, Tom Courtenay y David Hemmings, pero ¿quién les iba a interpretar cuando tenían diecinueve o veinte años de edad? Tenían que tener el mismo carisma y cualidades de estrella y por eso fue una tarea bastante complicada”.
Confiaron la búsqueda de las jóvenes estrellas a la veterana directora de casting Patsy Pollock, y con su equipo recorrió el país entero, visitando todas las escuelas de drama y de teatro e incluso el gimnasio del East End donde el actor Ray Winstone entrenaba en su juventud. Por fin dio fruto su minuciosa búsqueda y JJ Field vino a bordo como el joven Jack, Kelly Reilly como la joven Amy, Anatol Yusef como el joven Ray, Cameron Fitch como el joven Vic y Nolan - el hijo de David Hemmings - como una versión más joven del personaje de su padre. La hija adolescente de Ray Winstone – Lois – también hizo su debut cinematográfico como la hija de Vince.
El rodaje empezó con los miembros jóvenes del reparto y, en opinión del director, “eran tan entusiastas, frescos y tienen tanto talento que comenzamos de maravilla y creo que van a sorprender a todos con lo buenos que son. Establecieron el ambiente para el rodaje entero y contagiaron su entusiasmo a los miembros más mayores del reparto. Se creó un ambiente de trabajo estupendo”.
El aspecto visual y el estilo
“En la novela original, los capítulos están escritos desde el punto de vista de personas distintas. Hay un capítulo sobre Jack, otro sobre Amy, otro sobre Ray etc.” explica Schepisi. “En cada capítulo ves diferentes facetas de la vida de un grupo de personas y eso es lo que me atrajo de la novela, el hecho de que puedas vislumbrar la vida de un grupo de personas desde tantos puntos de vista diferentes. Es algo que se ve muy pocas veces en el cine”.
Los distintos niveles de la película crean un ambiente interesante y de esta manera los espectadores se involucran en el misterio que poco a poco se va revelando: “Los tres amigos y el que resulta ser el hijo adoptivo de Jack llevan sus cenizas a Margate para esparcirlas sobre el mar. Todos quieren saber por qué eligió Margate y por qué quiso que emprendieran ese viaje en particular”, dice Schepisi. “Por supuesto descubrimos el motivo: es su manera de decirles que han sido unos amigos maravillosos y que tienen que seguir con sus vidas”.
El operador Brian Tufano es conocido por su trabajo en numerosas películas, particularmente la rompedora Trainspotting. A Schepisi le gustaba su trabajo y los dos estaban de acuerdo en que debían simplificar las cosas y no caer en la trampa de intentar recrear diecisiete épocas distintas. Para ellos lo más importante era la historia y la información que se obtiene sobre los personajes.
Cuando buscaban financiación, algunas personas dijeron al director que era una historia muy local y Schepisi afirma que “muy pocas personas se dieron cuenta de la verdadera envergadura de la película. Son pequeños momentos en la vida de estas personas pero el lienzo es muy grande”.
Para el actor Michael Caine uno de los aspectos que más le atrajo del guión de Last Orders era el hecho de que “es una película sobre un grupo de tíos, como los que ves en cualquier pub, y que todas las noches se sientan en el mismo sitio. Todos se conocen y parecen perfectamente normales y corrientes pero lo bueno de esta historia es que se mete en el interior de estas personas. Nada es cómo lo imaginas y la verdad de lo que hay detrás puede ser de lo más dramático o de lo más divertido. Por muy corriente que parezca una persona, nadie lo es y nadie lleva una vida corriente”.
Además de su carrera de actor, que arrancó durante la explosión de los años sesenta, David Hemmings ha pasado gran parte de su tiempo en el otro lado de la cámara, como director de numerosas series de televisión americanas. Es muy consciente de las presiones que ha sufrido Schepisi a la hora de llevar una novela al cine: “Es un libro estupendo y el guión se ha mantenido fiel a la novela y eso me parece maravilloso. Va a ser una película muy diferente por la forma en que se mueve entre el presente y el pasado – siempre bajo la mirada observadora de Jack – y va a ser muy distinta de cualquier cosa que se haya visto últimamente”.
Para Ray Winstone en muchos aspectos es el trabajo más difícil de su carrera: “Pero estoy sacando provecho de la experiencia. Es más fácil cuando tienes largos diálogos y puedes demostrar quién es tu personaje. Aquí hay muchas escenas cortas y flashbacks. Es importante la forma de mirar en el retrovisor del coche y la cámara también habla por ti. Suena muy serio pero me he divertido más en esta película que en cualquier otra. Es una novela muy hermosa y también es una película hermosa. Aunque a veces son necesarios, no siempre hacen falta palabrotas y sangre. No todo el mundo utiliza palabrotas en el sur y este de Londres y allí también hay personas inteligentes”.
Información general sobre la producción
El rodaje de la LAST ORDERS duró nueve semanas y los miembros del equipo y del reparto estuvieron a merced del tiempo imprevisible del otoño británico en las localizaciones del sur de Inglaterra. Filmaron en los barrios londinenses de Peckham y Bermondsey donde situaron las escenas del pub “The Coach and Horses”, el exterior y el interior de la carnicería “Dodd’s” y la funeraria de Vic. Otras localizaciones fueron el mercado de Smithfield, la catedral de Canterbury, la ciudad de Eastbourne, el muelle de la ciudad costera de Margate y los campos de lúpulo del condado de Kent. Usaron como estudio un almacén abandonado donde construyeron los decorados del interior de la casa de Jack y Amy y el apartamento de Ray.
LAST ORDERS es un filme muy londinense y para los actores fue una ventaja añadida: “Trabajar en Londres fue maravilloso,” afirma Bob Hoskins, “porque tuve la posibilidad de ir a casa todas las noches. Últimamente he trabajado en Sarawak, en Polonia y en Filipinas así que rodar en Londres fue todo un placer, casi como unas vacaciones. Me ha encantado cada minuto de mi trabajo en esta película porque cuando colaboras con grandes actores como éstos no es como ser simplemente parte del decorado en una película de acción. Hay algo a lo que realmente puedes hincarle el diente”.
Para Michael Caine rodar en Peckham fue como volver a sus orígenes: “A cuatrocientos metros del sitio donde rodamos en Peckham está la Wilson’s Grammar School, donde estudié. He vuelto al punto de partida....después de Hollywood, los focos y los Oscar me encuentro de nuevo en Peckham tras cuarenta años en el cine. Es extraño.”
Ray Winstone nació en el este de Londres, al otro lado del río, y para él cruzar al sur fue casi como ir al extranjero. Según David Hemmings, “Ray diría que necesitas visado para cruzar al sur”. Winstone reconoce que es un chico del este de Londres pero opina que lo que relata la película podría ocurrir en cualquier lugar porque las familias y los amigos son iguales en todas partes.
En opinión de Helen Mirren, sería mucho más difícil rodar la película en un lugar como los estudios de la Warner en Los Angeles: “En tu imaginación tienes que colocarte en el sitio y entonces es muy importante que el ambiente sea auténtico. Me ha gustado hacer una película en Londres y sobre Londres y siempre he pensado que las mejores películas británicas son las que son más verídicas y auténticas – Full Monty es un ejemplo perfecto – e irónicamente son estas películas las que tienen más éxito en el extranjero”.
Todos estaban de acuerdo con respecto al espíritu de equipo que reinó durante el rodaje. “Todos llevamos muchos años en la industria”, dice Helen Mirren, “ todos hemos tenido un cierto éxito como actores y seguimos en la brecha. Estamos cómodos con lo que somos y con los demás”.
Al ser la actriz protagonista entre un reparto compuesto principalmente de hombres, Helen Mirren se sintió mimada en su papel de Amy: “Me abrazaban todo el tiempo: primero Ray, después Michael, luego Bob....”.
Con respecto a su “familia” en la película Ray Winstone estaba encantado de tener como madre a Helen Mirren: “He tenido mucha suerte. Y no veas los tíos que tengo....Bob Hoskins, David Hemmings, Tom Courtenay. Ha sido fantástico. Me acuerdo que de pequeño veía a Michael Caine, Tom, David y después Bob en algunas de mis películas preferidas: La carga de la brigada ligera, La soledad del corredor de fondo, Alfie, Zulu. De donde vengo yo, si tenías algún héroe y querías ser actor, ellos eran tus ídolos. Trabajar con ellos fue un poco intimidante a veces”.
“No ha habido problemas de ningún tipo”, dice Bob Hoskins, “y siempre es maravilloso ponerte a trabajar sin más. Siempre he admirado a Fred: es uno de los mejores directores con los que he trabajado porque es muy directo y no se esconde detrás de tecnicismos. Me interesa la cámara y la imagen que intentamos crear y Fred era consciente de mi interés. No sirve de nada crear tu propia papel pensando únicamente en la pantalla y ti mismo porque hay que tener en cuenta el conjunto de cosas”.
A Michael Caine le gusta el estilo de Fred “porque es tranquilo y parco. Le interesa los distintos niveles de la trama y cuando hacemos una toma a menudo se detiene para recordarnos la historia que hay detrás. Eso me parece estupendo. Es un director delicado y perfecto para esta película porque es una historia de personalidades y relaciones y el peso cae en los personajes. No hay grandes persecuciones de coches en esta película”.
Helen Mirren está encantada de que Fred Schepisi sea australiano “porque es como uno de nosotros: ¡una especie de británico honorario de clase trabajadora! Por otro lado, esta bien tener a alguien que no pertenece al cien por cien a una cierta comunidad o sociedad porque así observan mejor todo lo que les rodea. Creo que el hecho de que Fred sea australiano es muy importante. Ha luchado por este proyecto durante mucho tiempo y se ha entregado con pasión y energía”.
“Fred está completamente loco”, dice David Hemmings, con cariño, “es una persona maravillosa y nos ha inspirado a todos. Ha sido una película difícil debido a los muchos elementos que contiene pero Fred dominaba la trama hasta tal punto que fue capaz de guiarnos con un cuidado, habilidad y caballerosidad exquisitos, hasta que acertamos con el ambiente apropiado en el momento apropiado. Ha sido una película muy difícil de dirigir pero planeó todo, lo organizó todo y creo que es maravilloso”. ¿A quién no le hubiera gustado ser testigo de las conversaciones en el coche de algunos de los actores más ingeniosos y graciosos del mundo? Durante el rodaje, el humor sutil de la película – típico de los viejos amigos que comparten muchos recuerdos - se solapaba con la realidad.
David Hemmings pensaba que se le iban a reventar los pulmones cuando tuvo que subir una colina para alcanzar el monumento a la guerra de Chatham pero, según el actor, “estaban en mucho más peligro durante las horas que pasamos en el Mercedes en el estudio de Pinewood. Nunca he escuchado tantas historias y anécdotas graciosas y competimos los unos con los otros, gritando, chillando y riéndonos. Ha sido una experiencia inolvidable”.
Afortunadamente para Fred Schepisi, la diversión no se interfirió con el calendario del rodaje: “Filmamos en pubs en todo el condado de Kent pero en las pintas sólo había cerveza ‘sin’”, explica David Hemmings. “De vez en cuando tomábamos una copa de jerez pero el ambiente no era tan bullicioso como sugiere la película. ¡Ya somos demasiado mayores para eso! No hubiera sido posible adoptar una mentalidad a lo Oliver Reed en un rodaje tan duro como éste”.
La pandilla se permitió un lujo especial durante la ultima semana del rodaje en los estudios Pinewood, que coincidió con los preparativos para la Navidad y con el cumpleaños de Tom Courtenay. Los actores reservaron una mesa en el restaurante de los estudios invitaron a Courtenay, Fred Schepisi y Elisabeth Robinson. David Hemmings ofreció a Courtenay una copa de champaña para celebrar su cumpleaños pero tenía otra sorpresa en reserva que dejó petrificado al pobre actor....¡un telegrama de felicitación entregado por una artista de strip-tease!
Comentarios del reparto sobre sus personajes
BOB HOSKINS sobre Ray
“Ray luchó en la guerra junto a Jack (el personaje de Michael Caine) y son amigos de toda la vida. Ray siempre ha amado en secreto a la mujer de Jack, Amy. Cuando habla de Ray, Amy siempre le llama cariñosamente “un pequeño rayo de sol”.
Tras salvar la vida de Jack durante la guerra, Jack le pone a Ray el apodo de Lucky (Afortunado), que hace referencia tanto a su capacidad para salvar vidas como a su afición a los caballos.
“Jack era una especie de catalizador para Ray porque le dio vida. Sin Jack habría sido una persona bastante aburrida. Aún así, se le da bien los caballos, ¡y sabe exactamente a los que hay que apostar!”
“Hemos rodado unas escenas estupendas pero la que más destaca en mi mente es la que compartimos Michael y yo cuando éste se está muriendo en el hospital. Acabamos llorando los dos”.
Los personajes y temas que trata LAST ORDERS son bastante universales: “Cuando vives en un barrio, la gente convive, se casa y sus hijos crecen juntos. Las traiciones, los engaños y la vanidad no son cosas fuera de lo normal porque también se encuentran en una tribu africana”.
MICHAEL CAINE sobre Jack
“Es una película coral pero mi personaje actúa como catalizador”.
“¡La cosa más catalítica que hace es morir!”
“Basé el personaje de Jack en unas treinta personas que he conocido, veinte de ellas parientes míos. Esta clase de personaje siempre tiene humor porque así es la gente de la clase obrera. Para superar la miseria de ser pobre hay que reírse”.
“Interpreto a un carnicero y rodamos escenas en el mercado de Smithfield (el padre de Caine portaba pescado en el mercado de Billingsgate). En el filme muero de un cáncer en el hospital de St. Thomas y también tengo experiencia de eso porque mi padre murió de cáncer en el mismo hospital. También tenía un hermano al que no veía desde hacía muchos años. Yo era una persona corriente y tenía una vida normal que no tenía nada que ver con la de una estrella de cine. De eso trata la película: personas corrientes que no son corrientes. Les han ocurrido una serie de cosas, han sufrido tragedias y por eso son tan maravillosas.
HELEN MIRREN sobre Amy
“Doy vida a una mujer de clase trabajadora: es la mujer de un carnicero que se muere en la película”.
“Debido a la estructura de la película, descubres poco a poco la historia de cada personaje y por qué son como son hoy”.
“Crecí en una ciudad llamada Southend-on-Sea, que se parece mucho a Margate, la ciudad costera que aparece en la película. La familia de mi madre procede del East End de Londres, así que ya conocía bien el ambiente y los personajes. De algún modo, crecí con personajes como los de la película y fue uno de mis motivos por hacer el filme”.
“Todo el mundo estaba muy cómodo en el plató. Todos interpretábamos a personajes muy cercanos a nosotros mismos y no tuvimos que hacer un gran esfuerzo por ser otra persona”.
“El otro día rodamos una escena en un pub y fue muy especial ver reunidos a todos. La mayor parte de mi papel se desarrolla de forma separada de los demás y tengo una trayectoria muy distinta”.
TOM COURTENAY sobre Vic
“Vic tiene una funeraria (Jack le llama el Sr. Descanse en paz) y es el más independiente de los cuatro que viajan a Margate para esparcir las cenizas. Está felizmente casado y es el árbitro no oficial del grupo. Dependiendo de tu punto de vista, se podría decir que es el más aburrido o el más tranquilo. Los otros están más afectados por lo que ha ocurrido pero él tiene mucha experiencia de la muerte y los funerales y sabe que producen emociones inesperadas y muy fuertes”.
“Me parecía una historia muy humana y realmente creíble”.
DAVID HEMMINGS sobre Lenny
“Lenny quiso ser boxeador pero acabó regentando un puesto de verduras en el mercado local. Básicamente es un entrometido y se mete con todos durante todo el viaje a Margate. Se mete especialmente con Vince (Ray Winstone) y por eso acaban pelando”.
“La relación entre los personajes me parece fascinante. El personaje de Tom es un tipo estoico y sólido, el que encarna Ray es mucho más enérgico, el de Bob es mucho más redondeado y yo soy el entremetido. Tardaré en olvidar la relación entre los cuatro”.
“Quizás “malo” es una palabra demasiado fuerte para describir a Lenny porque en realidad es patético. Es un perdedor. Espero que los espectadores le perciban como una persona patética, enclenque pero también encantador. ¡Las mujeres querrán cuidarle!
RAY WINSTONE sobre Vince
Vince – vendedor de coches de segunda mano e hijo de Jack – ha recibido el apodo de Grandullón y todos los amigos de su padre le llaman de esta manera. “Si hay una figura fuerte en tu familia siempre existe algo de tensión, incluso cuando tienes 45 años. Tu les quieres y ellos a ti pero siempre te controlan y nunca te dejan actuar por tu cuenta. La decisión de Vince de no seguir los pasos de su padre causa tensión entre padre e hijo porque todos esperaban que Grandullón heredara el negocio familiar, como hizo Jack. Montar el negocio de los coches fue su forma de rebelarse.
“El viaje no se reduce simplemente a llevar las cenizas de Jack a Margate sino de trata de cuatro hombres que llevan toda su vida controlados por otro. Según van avanzando, arreglan sus diferencias y todos se hacen adultos”.
“Lo que no quería hacer con Vince era convertirle en el estereotipo del vendedor de coches. Es un hombre con un conflicto interior”.