Crónicas Cannes 2012: "The We and the I" ¿es el nuevo Michel Gondry el Frank Capra del Bronx?
Renqueante aún por ese heróico desastre tridimensional también conocido como "The Green Hornet", Michel Gondry busca la redención inaugurando la Quincena de Realizadores de Cannes 2012 con un film que partía con la premisa de contarnos la historia sobre un grupo de niños que, para variar, viajan al futuro por error y descubren una máquina que mantiene a las personas eternamente jóvenes....pero que no cunda el pánico, Michel Gondry finalmente a preferido mostrarnos un simple viaje en autobús de unos chavales nacidos y criados en el Bronx. ¿Buena o mala señal?.
¿De qué va?
Un simple viaje en autobús por el Bronx desenmascara las actitudes estereotipadas de la adolescencia. Esas actitudes se miden por la distancia ética que separa los pronombres personales del título: Gondry describe qué le ocurre a un joven cuando recorre el abismo que separa lo singular de lo plural.
¿Quién está detrás?
Un Michel Gondry del Bronx, mucho más cercano a "Rebobine, por favor" que a la exasperante fantasía de "La Cienca del Sueño".
¿Quién sale?
Un puñado de adolescentes no profesionales salidos del Bronx.
¿Qué es?
Si "Rebobina, por favor" le colgó la etiqueta de Capra del video vintage, "The We and the I" puede convertirle en el Capra de los barrios de la periferia.
¿Qué ofrece?
Sergi Sánchez escribe con gran atino en La Razón que "La película tiene la frescura y el descaro de una obra de teatro improvisada sobre la marcha. Es urgente y espontánea como un sms enviado en medio de una clase de matemáticas. Es lo que ocurre con un sms: corremos el riesgo de borrarlo de inmediato de nuestro disco duro".
Más efusivo se muestra Luis Martínez en El Mundo añadiendo que el neuvo Gondry le parece simple y llanamente "Brillante. Realmente deslumbrante resulta la última pieza de este genio multimedia empeñado en mirar cada uno de los asuntos que mira con una sofisticada y transparente claridad. Hilvana una simpática, atrevida y a ratos cruel fábula de ese extraño estado del alma entre la primera inocencia y la última estupidez. Es decir, estamos justo antes del momento exacto (la edad adulta) en el que las cosas dejarán de tener sentido y remedio. Y para siempre".
Y para finalizar, señalar que en el cuadro crítico de Micropsia, Alejandro G. Calvo de Sensacine le otroga un 8, Manu Yañez de Fotogramas un 8.0 y Philip Engel, también de Fotogramas, un 8.5.