"24 hours party people", notas sobre el film de Michael Winterbottom
Andrew Eaton y Michael Winterbottom se plantearon la idea de 24 HOUR PARTY PEOPLE en Canadá mientras rodaban El Perdón. Winterbottom explica que les parecía una buena idea hacer una película sobre la música: “Después de unos 30 segundos de reflexión decidimos que la de Factory era la historia ideal y que Tony Wilson debería ser el personaje principal por su extraña doble vida: presentador en la televisión local y dueño de Factory Records y Hacienda. Como soy de esa parte de Inglaterra también me apetecía hacer un filme sobre Manchester y además me gustaba esa época porque muchos de los personajes son más o menos de mi generación”. Eaton añade que los dos crecieron escuchando la música: “El primer trabajo que tuve fue en Londres en los Estudios Riverside y fue allí donde hicimos FAC121, la semana de Factory en Riverside”.
Los dos cineastas se pusieron en contacto con el guionista Frank Cottrell Boyce con quien habían trabajado anteriormente y no les costó mucho convencerle para unirse al proyecto. “Me llamó Michael y me dijo: ‘¿no sería una buena idea contar la historia de Factory Records?’ Y le contesté: ‘si lo haces con otro ¡te mato!’”, cuenta Cottrell Boyce. “Todos los que crecieron en el noroeste de Inglaterra conocían a Tony (Wilson). Destacaba porque por una parte era un presentador trajeado y por otra el manager del grupo más de moda del momento”.
Al escribir el guión el primer gran problema fue decidir qué historia contar. “Hay varias historias que destacan,” explica Cottrell Boyce, “pero la idea de contarlo todo, desde el año 76 hasta el 92, fue un acto de coraje. Para mí fue muy atractivo trabajar con un periodo tan amplio”. Tony Wilson también se sintió impresionado por el marco temporal propuesto para la película: “Andrew había especificado claramente el periodo del 76 al 92 lo cual me atrajo al proyecto porque significaba que entendían lo que era la música desde la llegada del punk hasta la muerte del acid house”.
Comprimir veinte años de la historia musical y cultural no era el único reto del guionista. La otra gran dificultad consistía en que la película cuenta la historia de personas aún vivas y había que respetarlas. Hablando de este problema, Cottrell Boyce explica que la mayoría de las personas reales que aparecen en la película no se habían dado cuenta de lo emotivo que sería: “Para Tony resultó muy difícil conocer a los actores que interpretan a Martin y Rob porque los dos han muerto”.
El siguiente paso fue contratar al premiado director de fotografía Robby Müller. En opinión de Winterbottom es “un cinematógrafo fantástico y lo ha sido desde sus primeros trabajos con Wim Wenders hasta sus más recientes con Lars Van Trier. Tiene muy buen ojo y aunque su trabajo parece muy sencillo y muy directo siempre consigue captar exactamente las cosas que quieres ver en la película”.
Winterbottom estaba interesado en reproducir en la película el espíritu único y original de Factory Records: “La idea original era que el guión fuese bastante flexible. De alguna manera, parte del atractivo de hacer una película sobre Factory es el ambiente caótico que parecía existir. Así que la idea era hacer la película con el mismo espíritu. Cualquiera que trabajara en el proyecto tendría la libertad de hacer lo que quisiera”.
24 HOUR PARTY PEOPLE se grabó por completo en video digital. Para Winterbottom importa menos la tecnología que la relación entre las cámaras y los actores: “Cuando discutimos el tema con Robby, la idea era mezclar 35mm con el video digital. Estudiamos las ventajes prácticas del video y la estética que queríamos conseguir. Fue sorprendente descubrir cómo encajaba el video con le estilo de la película”. Müller añade que “el video digital permite muchas cosas y te da más flexibilidad con la luz, lo cual fue una gran ayuda porque no teníamos tiempo para la iluminación y Michael quería ver en los 360 grados a su alrededor”.