La Imagen Perdida
La Imagen Perdida

La Imagen Perdida

L'Image Manquante

Audio y subtítulos

Versión en Español

Versión Original con Subtítulos en Español

dirección

Rithy Panh

Países

Camboya, Francia

Año de producción

2013

Estreno en cines

11/04/14

Recaudación

1.170,13 €

Espectadores

164

Ver ficha

IMDB

Sobre la película

Durante el régimen comunista de Pol Pot en Camboya (1975-1979), miles de personas fueron despojadas de sus tierras y forzadas a trabajar en campos agrícolas. La dictadura de los jemeres rojos ejecutó y torturó a cualquiera que le pareciera sospechoso de sedición. Los familiares del director Rithy Panh, quien escapó en su adolescencia de su país, fueron desapareciendo uno a uno. Para contar la historia de esta época, Panh buscó imágenes de este periodo atroz, pero no encontró nada. Entonces creó imágenes ausentes usando figuras de plastilina y dioramas. Con una belleza inusual, la narración retrata una pesadilla histórica, el trauma y la memoria de una sociedad.

Es junto a Claude Lanzmann el gran totem del cine documental genocida y como tal, enémigo número uno del empleo de la imagen de archivo para retratar la masacre y el exterminio. Nacido en Phnom Penh y víctima de los Jemeres Rojos, el camboyano Rithy Panh no solo a dedicado su carrera cinematográfica a recordar y mantener en la memoria las atroces consecuencias del holocausto que arrasó su pueblo, también a reivindicar y reflexionar con absoluta destreza la rigurosa base artística y visual con la que se debe documentar semejante barbaridad.

Dirección y reparto

Títulos similares

¿Cómo valoras esta película?

rlp 6,5

Recuerdos de la niñez en un campo de exterminio: El trabajo agotador, el hambre, el miedo, la tristeza, el dolor. Es una obra arriesgada. A mí personalmente no me ha convencido, aunque habrá quien aprecie esta apuesta. Las figuritas son a veces inquietantes, pero su hieratismo y artificialidad me distancia de ellas. Y echo en falta más análisis: ¿Por qué una utopía anti-urbana, tosca y anti-intelectual motivó a tanta gente a la crueldad y el fanatismo?

24 junio 2017 (Editado)

Una aportación esencial a la historia del cine documental. Holocausto narrado en clave lírica recurriendo a una personalísima y subjetiva reconstrucción de los acontecimientos. Dioramas y unos sonidos al servicio de la historia-Historia se funden para mostrarnos el horror (renunciando al morbo) en una narrativa nada convencional. Imprescindible

23 julio 2015 (Editado)

Enorme. De una delicadeza brutal. La necesaria para narrar, sin caer en la desesperanza más absoluta, un horror tan grande como el que causaron los jemeres rojos. No hay ideología que sustente algo así.

Por supuesto, junto como The Act of Killing, uno de los documentales imprescindibles para entender el pasado reciente de Asia.

23 julio 2015 (Editado)

Me asombra leer por aquí algún comentario quejándose de que Panh "no entiende por qué se vengan las víctimas del orden de cosas anterior". ¿Matan a tú familia y EXIGES al superviviente empatizar con los verdugos? Podría cuestionar la empatía de quien ha escrito esto...un poco de cordura, por favor, que uno tenga ideas con las que otros cometen crímenes no las invalida, no podríamos defender nada en esta vida así. Por lo tanto no veo por qué hay que ir a la defensiva porque Pahn muestre a los que perpetraron la masacre como personas cegadas ideológicamente, las distopías pueden surgir de cualquier forma de pensar. Además, Esta es una película que nace con claro fin terapéutico, no veo por qué pedirle a Pahn que empatice con verdugos. Fuera de lugar.

En el fondo me hace gracia esta reacción porque es justo lo que Pahn denuncia (en el minuto 57:45): Los que realmente no comprende son los que se ponían la chapita izquierdista en aquella época alabando el régimen (y no creo que esto invalide ningún pensamiento de izquierdas, simplemente ataca a los dogmáticos y los ignorantes, que los hay a patadas en todas partes, nada más).

23 julio 2015 (Editado)

El uso de figuras de barro para narrar buena parte de la historia que no se puede ver a través de imágenes de archivo le da, paradójicamente, un toque de realismo, y en muchos casos de color (incluyendo la sorprendente magia y poesía que es capaz de crear aún narrando un tema en su conjunto tan triste). Comparto la opinión de oclock sobre dos originales formas de contar dos horribles matanzas. Es de estas películas que tratan sucesos muy desagradables, y que por ello se hacen difíciles de ver, pero el director hace un esfuerzo para que nos resulte más llevadero el trance a pesar de todo. Quizás se nota demasiado la ironía que destila el autor hacia la ideología de la que parten los jemeres rojos (lo cual da para debates para todos los gustos, porque una cosa es ser marxista y otra es convertirte en un loco sanguinario), pero, ante tal extremismo vivido, ¿cómo reprochárselo? Además, como dice sesaga58, el autor también mira a las injusticias que motivaron una revolución que, sin embargo, como casi todas, se vio traicionada por aquellos que decían liderarla. Muy recomendable para, como dice Filmin, "entender el pasado".

23 julio 2015 (Editado)

ohmaster, Franco murió de viejo en su cama, a punto de cumplir los 82, tras haber causado el exterminio de más de un millón de personas. Para rematar la faena, antes de morir firmó cinco sentencias de muerte, supongo que para ir al "cielo" con la satisfacción del deber cumplido hasta el final.

David Sempau

23 julio 2015 (Editado)

Buena película. Necesaria. Sin las figuras de barro sería humanamente insoportable. Conviene decir que Pol Pot murió de viejo, setentón, tras haber exterminado al 25% de la población. Como si en España mataran a 10 millones de personas. Lo dicho, sin barro sería insoportable.

23 julio 2015 (Editado)

Lo de Pol Pot fue una venganza de las víctimas del orden de cosas anterior y lo de Hitler fue otra venganza por la hambruna pasada por los obreros alemanes en los años 20. Lo de Franco fue una pataleta porque en la República hacían leer mucho y a él le apetecían más películas de Lola Flores. Y lo de la toma de la Bastilla y demás fue una manera de dar salida al excedente de guillotinas que padecía Francia. Llama ra lo de los jemeres rojos "venganza" es banalizar y justificar. Cuando Spielberg o Lanzmann o quien sea habla del Holocausto no necesita contar la historia de Alemania desde el final de la gran guerra. El horror es el horror y no necesita ponerse en antecedentes porque eso lo justifica. Además no has estado muy atento porque Panh sí que lo entiende y sí que habla del orden de cosas anterior, pero vaya, no le pidas mucha más empatía a quien ha sufrido en sus propias carnes el campo de reeducación y ha perdido a su familia.Yo también estoy más cerca políticamente de los comunistas que de los del "orden anterior", pero se me puede helar la sangre igual con lo sucedido en Camboya durante el terror de Pol Pot. A sectarismo a España no le gana nadie.

23 julio 2015 (Editado)

Es el discurso de la víctima de una venganza que no entiende por qué se vengan las víctimas del orden de cosas anterior. Estéticamente es interesante, literariamente es tópica, y humanamente sentimos una empatía que el autor sólo reclama para los que compartieron con él esas condiciones de vida, no para quienes las han sufrido antes y después en nombre de la ideología del "así son las cosas y así serán siempre". Película que jalean los que menos se mojan y a los que menos les importan los otros.

23 julio 2015 (Editado)
9.5

"Además de una lección de historia, es un ensayo sobre la capacidad del lenguaje cinematográfico para evocar la memoria personal desde la más radical, casi osada, propuesta estética. A un centímetro de la obra maestra. "

Jordi Batlle-Caminal de La Vanguardia

9.5

"La obsesión de Rithy Panh se retroalimenta con su enorme talento y su innata capacidad para poner imágenes al vacío que sigue al horror. (...) exquisito ejercicio de memoria histórica"

Carlos Marañón de Cinemanía

9.0

"Rithy Pahn utiliza muñequitos de arcilla, terriblemente expresivos, un monumento en recuerdo del trauma."

Antonio Weinrichter de ABC

9.0

"Nos recuerda que la emoción no está reñida con el rigor, que el arte puede mirar a los ojos de la tragedia y que no hace falta recurrir al sensacionalismo para mostrar cuando el hombre es un lobo para el hombre."

Philipp Engel de Fotogramas

8.5

"El camboyano Rithy Panh cuenta su tenebrosa infancia (...) Ha tenido la osadía de contar sus recuerdos del genocidio utilizando muñequitos tallados en barro (...) te provocan idéntico horror y compasión que si fueran personas en movimiento."

Carlos Boyero de El País