Breadcrumb Trail
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Breadcrumb Trail

Breadcrumb Trail

Audio y subtítulos

Versión Original con Subtítulos en Español

dirección

Lance Bangs

Año de producción

2014

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IMDB

Sobre la película

Spiderland, el disco crucial de Slint, es como una mandrágora: una forma inquietante que brotó en el jardín trasero. Breadcrumb Trail no es un making of al uso, sin embargo. El contexto lo es todo. Este pasmoso trabajo se centra en la cultura de Louisville, Kentucky (EUA), nido del cuarteto, y la confabulación de tradiciones punk rock y extrañas personalidades que gestaron al peculiar grupo. Niños del hardcore (Squirrel Bait, Maurice...), fans de Minutemen y Samhain que no pueden evitar "ridiculizar su género". Adolescentes chiflados en un pueblo de majaras. Energía insular, bromas privadas, un club de frikis que "parecía que se comunicaban con rayos X en los ojos". Allí nace Slint ("queríamos hacer algo que no se pareciese a nada"). Breadcrumb Trail no intelectualiza la idea ni confunde motivos. Esto no era avantgarde; era el alucinante producto de gente rara, valiente, divertida, creando música inaudita. Britt Walford (batería) caga en una lata de Coca-Cola, destroza la casa de Steve Albini, juguetea con un machete y se dice que es capaz de "hipnotizar a las chicas". El primer concierto de Slint es en una misa. Brian MacMahan (guitarrista) sufre un ataque de nervios al terminar Spiderland. Todo el clímax y anticlímax, todo aquel sonido imposible de 1991. Esto es Slint, y lo demás no lo era.

Premios
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Dirección y reparto

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  • Avatar de segnornilsson

    segnornilsson

    Documental de alta calidad, lleno de imágenes interesantes de los 90, representando muy bien esa época... Siempre en boca de Lou Barlow (Sebadoh) o de Kurt Cobain, Slint era el grupo misterioso de esos tiempos. Ahora vemos en parte por qué.. Al que le guste su música, como a mí, disfrutará mucho del docu, y el que no, puede verlo como representación de la sociedad norteamericana de ese momento y lugar del medio oeste..Con los adorables padres de Britt Walford en el sofá, los ensayos en el garage de familia acomodada. Un grupo de adolescentes haciendo "post -rock". Aquí es donde los USA brillan como nadie. En ningún lugar del mundo podría darse un grupo como Slint. Con, además, el batería más guapo de la historia.;) Emocionante...¡Una pasada! Gracias, Filmin.

    8,5 8,5 hace 2 años
  • Avatar de edipou

    edipou

    Gupo esencial, docu mediocre

    6 6 hace 3 años
  • Avatar de bazarov

    bazarov

    Durante todo el visionado, la idea de un trágico final a lo Joy Division no ha dejado de rondar por mi cabeza. Y es verdad que, al final, te deja con la sensación de que falta algo. ¿Por qué lo dejaron? Pues porque sí. Punto. No conocía al grupo y sólo por eso agradezco el film.

    8 8 hace 3 años (Editado)
  • Avatar de lorian

    lorian

    Muy grande comprobar la melancolía que impregna la vida de cada uno de los componentes de la banda. Sorprende observar como el batería es es líder de Slint, un grupo del que también vale mucho la pena escuchar el primer disco "Tweez" y los dos temas que publicaron tras "Spiderland". La baja calidad de las imágenes de las entrevistas casi que hacen que el documental sea más auténtico. Al final uno se queda con la sensación de que el gran drama -psicológico– de la banda, que provoca la disolución, no se explica del todo.

    7,5 7,5 hace 3 años (Editado)
  • Paul Bower (Tiny Mix Tapes)

    de Web oficial

    Breadcrumb Trail, while functioning mainly as an awesome bonus disc for an already killer (and already sold out) box set, is an extremely well put-together documentary, and viewers who have no idea who Slint are (and wouldn’t care either way) will still come away with a respect for the care and thoughtfulness that went into making it.

    8.5 8.5
  • Michael T. Fournier

    de Web oficial

    Lance Bangs, as shown in his first-person introduction, is a fan, with all the sentimentality and geekery that comes packed into the word. But he doesn’t dwell, and he doesn’t overemote: with a light touch, he gives viewers everything they need to reconstruct Slint’s breakup from both the trauma side and the other side. It’s a wonderfully deft, wonderfully real way to begin the wrap-up of Slint’s narrative, one befitting the legacy of the band itself.

    8.0 8.0