Peter Weir
  1. Peter Weir

    Australia · 1944

    3 títulos
    disponibles
    19 premios
    recibidos
Biografía

Después de Los coches que se comieron París (1974), su primera película, llevó al cine, en 1975, de un modo muy despojado, una obra de Joan Lindsay, Picnic en Hanging Rock, de 1967, donde la escritora australiana, a partir de un suceso contemporáneo (la desaparición de unas colegiales en una merienda campestre), recreaba una atmósfera enrarecida en medio de una situación cotidiana, que hacía acentuar esa ambigüedad ambiental. Peter Weir hizo una valiosa e inquietante versión homónima (Picnic at Hanging Rock); la película fue producida por Patricia Lovell, Hal y Jim McElroy; se difundió por las salas de cine artístico y supuso un salto en la consideración mundial de la cinematografía australiana. Sus películas The Year of Living Dangerously (1982), Witness (1985) y Dead Poets Society (1989) le hicieron famoso ya en un público más vasto. Destacó luego especialmente, en 2003, con Master and Commander: al otro lado del mundo o, en América Latina, Capitán de mar y guerra: La costa más lejana del mundo. La acción se sitúa a principios del siglo XIX, en las guerras napoleónicas. Está basado en las novelas de Patrick O'Brian, y el personaje principal es el capitán Jack Aubrey, el "Afortunado Jack" (inspirado en la vida del marino inglés Thomas Cochrane), que persigue a un barco francés; el segundo personaje central es un naturalista, que hace de contrapunto especialmente al llegar a la isla de los Galápagos. Su reciente producción es Camino a la libertad (2010), que narra la fuga de un grupo de presos de un campo siberiano, en la época de Stalin, y el largo viaje que realizan al atravesar Asia por completo. Temas Peter Weir ha venido realizando —pausadamente— trece películas en total. Se caracterizan por su profundidad temática; en ellas aparecen personajes que no pertenecen a un determinado mundo, pero que entran en él, y a partir de ese momento se ven modificados. También aparecen descritos en sus filmes la orfandad de ciertos personajes y sociedades, varios caracteres opuestos enfrentados y determinados catalizadores elípticos de una acción. Por otro lado, destaca su técnica visual, muy cuidadosa, y su buen manejo con los actores. Su depurada puesta en escena favorecen esa capacidad tan personal suya de insinuar lo intangible.

Premios de sus películas