Douglas Sirk
  1. Douglas Sirk

    Estados Unidos (1900 - 1987)

    3 títulos
    disponibles
    4 premios
    recibidos
Biografía

Claus Detlef Sierck, hijo de daneses, nació en Hamburgo y se formó con los grandes teóricos del arte en Alemania: fue alumno aventajado de Erwin Panofsky, en Hamburgo. Siendo estudiante, trabajó como ayudante del Teatro Alemán de esta ciudad, uno de los más importantes. Fue nombrado director artístico de varios teatros en Bremen y Leipzig, puso en escena obras de Molière, Büchner y Strindberg, también Brecht y otros. Conoció a grandes directores teatrales como Max Reinhardt. Empezó a filmar películas, en 1935, y Detlef Sierck se convirtió en un afamado director alemán de la Ufa, la gran productora alemana, desaparecida tras la desnazificación:Acorde final, Das Hofkonzert (1936), Zu neuen Ufern (1937), La Habanera, de ese mismo año. Hizo siete películas propias, algunas, como las citadas, de importancia en el desarrollo del sonoro y del cine de su país. Ya había creado un estilo, con sólida dirección de actores y una iluminación y un ritmo muy especiales. Pero huyó al fin, no sin dificultades, de la Alemania nazi en 1937. Estuvo entre 1938 y 1939 en Francia y Holanda, donde trabajó en el cine. Luego llegó a Hollywood en 1939, reclamado por los Warners, que le pedían hacer en Norteamérica de nuevo una de sus películas de éxito en Europa. Unos años después, en 1943, dirigió su primer filme americano llamado Hitler's Madman, y empezó a firmar como Douglas Sirk. Estuvo un año en Alemania (1949-50). Se incorporó a la Universal Pictures en 1950, donde dirigió cintas de diversos géneros como comedia, western y cine bélico. Sin embargo, es mejor recordado por sus afamados melodramas, muchos de ellos retomaron los títulos de John M. Stahl, como: Magnificent Obsession (1954), Escrito sobre el viento (1956), Sólo el cielo lo sabe del mismo año. Luego adaptó a Faulkner en Ángeles sin brillo (1957), e hizo una película asimismo americana sobre los desastres de la guerra, Tiempo de amar, tiempo de morir, con la novela de Remarque, que filmó en su país de origen, donde no fue bien recibida. Después de dirigir su más grande éxito melodramático, en 1959, Imitación a la vida, sintió que había concluido un ciclo vital, y decidió abandonar los estudios americanos, aprovechando una enfermedad. No se sentía nada a gusto en un país en el que el maccarthysmo había estado persiguiendo a escritores y cineastas. Se retiró a Europa, pero tampoco se sentía a gusto en Alemania, pues veía una muy sociedad hipócrita y que no se había depurado (como señaló a John Halliday). De todos modos, aunque eligió vivir en Suiza, ente 1960 y 1969 dirigió varias piezas teatrales en Munich.

Premios de sus películas

Sus títulos disponibles