Carl Theodor Dreyer
  1. Carl Theodor Dreyer

    Dinamarca (1889 - 1968)

    8 títulos
    disponibles
    9 premios
    recibidos
Biografía

Sus padres fueron Josephine Nilsson y Jens Christian Torp. Su madre servía en la granja de Jens Christian Torp, en Suecia. Él la repudia al saber que está embarazada debido a la diferencia de clase social y económica que existe entre ambos. Carl Theodor Dreyer nació, por tanto, como hijo ilegítimo, en Dinamarca. Su madre le dejó como bebé en Dinamarca, mientras ella vuelve a Suecia. Él niño terminó en un orfanato y fue acogido por la familia Dreyer en 1891 (Su madre biológica murió a los pocos meses de ser adoptado). Recibe el nombre de su padre adoptivo, Carl Theodor Dreyer. Sus padres adoptivos eran rígidos luteranos y sus enseñanzas probablemente influyeron mucho en la severidad de sus filmes. De joven, Dreyer trabajó como periodista, y quizá encontró su vocación escribiendo los intertítulos de varias películas mudas y posteriormente escribiendo guiones. Su debut como director tuvo un éxito limitado. La fama le llegó gracias a la película Du skal ære din hustru (El amo de la casa), en 1925. El éxito que cosechó en su país se transformó en un enorme triunfo en Francia, donde se trasladó. La Société Genérale des Films le encargó la realización de un largometraje sobre la heroína nacional: Juana de Arco. La película La pasión de Juana de Arco (La passion de Jeanne d'Arc), en cuyo montaje también trabajó, apareció en las salas en 1928 y fue su primer gran «clásico», pero no fue un éxito en taquilla. Con la ayuda de Michel Champion escribió el guión, que se basó en estudios directos sobre las transcripciones originales del proceso. La película tiene influencias tanto del realismo como del expresionismo cinematográfico, pero sin maquillar a los personajes. Los decorados eran blancos y toda la película está rodada a base de primeros planos. Su siguiente película fue sobre una "bruja vampiro" (Vampyr - Der Traum des Allan Grey) (1932), basada en Sheridan La Fanu. Es una meditación surrealista sobre el miedo, hoy considerada maestra. La lógica cede el paso a las emociones y a la atmósfera en esta historia, en la que un hombre protege a dos hermanas de un vampiro. El filme contiene muchas imágenes inolvidables, como aquélla del héroe que sueña con su propio enterramiento, y aquélla otra del animal sediento de sangre sobre el rostro de una de las hermanas, mientras ésta se encuentra secuestrada bajo el encantamiento del vampiro. La película era originariamente muda, pero le fueron añadidos diálogos hablados mediante doblaje. La película fue un fracaso económico, y Dreyer estuvo más de un decenio sin rodar. En 1943 hace al fin Dies Irae, una película una severa crítica a las creencias en la brujería y sobre todo a su represión brutal mediante el fuego. Con esta película Dreyer fijó el estilo que habría de distinguir sus posteriores obras sonoras: composiciones muy cuidadas, cruda fotografía en blanco y negro y tomas muy largas. En 1955 rodó Ordet (La palabra), basada en la obra de teatro homónima de Kaj Munk. En ella combina una historia de amor al estilo de Romeo y Julieta con un examen del destino. El personaje central, un teólogo enloquecido por sus lecturas de Soren Kierkegaard, pone en entredicho la presunta fe religiosa de su familia ante la muerte. Esta película le valió el León de Oro en el Festival Internacional de Cine de Venecia en 1955. En ella destaca el ritmo pausado, la práctica ausencia de montaje por corte entre escenas, en las que Dreyer deja que los actores entren y salgan de encuadre al estilo del montaje teatral. Es una película cargada de preocupaciones religiosas. La última obra de Dreyer fue Gertrud (1965). Si bien es muy distinta a las precedentes resulta una especie de testamento artístico del autor, en la medida en que trata de una mujer que se mantiene fiel a su ideal de amor: amar al otro por encima de todo; incluso, de uno mismo. No se arrepiente nunca de las elecciones tomadas.

Leer más...
 

Premios de sus películas

Sus títulos disponibles