Tres poemas clave para adentrarte en “El Viaje de Monalisa”

Autor: Manel Domínguez Fuente: Filmin

Tres poemas clave para adentrarte en “El Viaje de Monalisa”

Introducimos a uno de les personajes que más dará que hablar de este DocsBarcelona, Iván Monalisa Ojeda, notorio/a escritor/a travesti de género no binario. Lo hacemos a través de la poesía que declama en “El Viaje de Monalisa”, la hermosa y particular biografía documentada por su amiga, la cineasta chilena Nicole Costa, que además de realizar un acercamiento poderoso a la vida él/ella pone en tela de juicio cualquier tipo de etiqueta que se le pueda adjudicar.

No hace mucho, Pedro Almodóvar fue llamado por el periódico digital “El Diario” para relatar sus vivencias durante este confinamiento ocasionado por la crisis del coronavirus. En el artículo constataba lo importante que había sido para mitigar el peso del tiempo el libro de Monalisa Ojeda Biuty Queens”, que el cineasta manchego catalogó como: «el sueño americano visto desde la altura de unos buenos tacones que la realidad convierte en pesadilla». No es baladí, ni extraño, que la figura de Monalisa Ojeda no les haya pasado inadvertida a gran parte de cineastas preocupados por la representación de lo queer en el cine.

En la película que nos ocupa, Nicole Costa ha sabido apropiarse con soltura de la iconografía de Nueva York; hogar maldito de personajes que como Travis Bickle o sin ir más lejos el reparto coral de Paris is Burning, están obligados a convivir en la otredad. En este contexto de callejuelas de neón y humedad, Monalisa Ojeda se erige como un personaje libérrimo, cuyas vivencias en las calles -ejerciendo la prostitución- le han ayudado a construir una identidad y conformar un colectivo disconforme con los sambenitos que aboga por la identificación con los géneros no-binarios.

Durante todo su metraje, “El Viaje de Monalisa” no cesa de brindarnos herramientas con tenacidad y perseverancia para proponernos un periplo hacia el mundo interior de Monalisa Ojeda. Una de esas falcas de corte epidérmico que tan acertadamente invoca Costa -y que más ha marcado nuestra mirada- es sin duda el privilegio de poder acceder a dicho universo de le artista intercalando sus poemas con las vivencias narradas en el metraje per se. Dichos versos suponen un testimonio a pie de calle de la vida en la Gran Manzana. A continuación, una escueta cata del ingenio y sensibilidad de Iván Monalisa Ojeda que esperemos, sirva como entrante para este espléndido documental.

I

Son casi tres meses de renta que debo.

Por suerte Dios me dio algo de beauty y algo de dick.

Soy una travesti.

Algo de origen teatral, antiguo, casi mitológico.

Clientes no me van a faltar.

Esto merece otro brindis. Para darme ánimo, pues-

Salud espejito.

II

Para nosotras la calle siempre será plateada.

Creemos en todos los cuentos existentes-

Creemos en un lujo que no llega, pero que lo circunda todo.

Creemos que no importa lo que se coma.

Porque cualquier cosa acompañada de arroz y habichuelas

Puede convertirse en una comida perfecta.

 

III

A mí me toca hablar desde mi lugar.

Mostrar lo que me tocó vivir.

Nueva York tiene un ritmo, una velocidad, una repetición mecánica.

El del presente, en el que el futuro ya pasó.

En mi escritura no hay tiempo para enseñanzas ni huevás.

Se te va el cliente.


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