¿Quiénes fueron las tres C's del terror?

Autor: Pablo Ferrer

¿Quiénes fueron las tres C's del terror?

Es probable que el terror sea uno de los géneros más llamativos. Ya sea para vivir una experiencia inquietante y perturbadora o para una descarga de adrenalina con los clásicos jumpscares típicos del tren de la bruja; el terror ofrece hoy en día uno de los visionados más especiales. Pero no siempre ha gozado de esa versatilidad. A lo largo de la historia, ha sido uno de los géneros que más ha tenido que luchar por reivindicarse como una opción seria y capaz.

Muchos fueron los artistas que aportaron a la creación de un lenguaje propio para el género y para el establecimiento de unos pilares sobre los cuales poder sustentar su crecimiento, pero hubo tres creadores en particular que empujaron al terror al siguiente nivel. John Carpenter, Wes Craven y David Cronenberg forman el grupo de directores conocidos como "las tres C's del terror", debido a la gran influencia en el género que tuvieron. Pero, ¿quiénes son realmente y cómo contribuyeron?


JOHN CARPENTER

Probablemente fue uno de los directores más influyentes de los años 80, época en la que empezó a hacerse nombre y a reivindicarse como un autor a tener en cuenta. Fue gracias al impacto que tuvo durante este periodo por lo que se ganó el título de padre del slasher. Y aunque este no sea técnicamente correcto, sí que es cierto que fue uno de los responsables de la popularización y consolidación de este querido subgénero con su ya más que conocida "Halloween". Pero no es necesario aludir a esta película para darnos cuenta de su estilo, pues desde su primer film "Dark Star", ya mostraba las características que más tarde explotaría y le harían único.

SUS PRIMEROS PASOS

En "Dark Star", Carpenter ya mostró su destreza moviéndose con bajos presupuestos y su capacidad multidisciplinar. Esta particular sátira gamberra de 2001, la co-escribió con Dan O'Bannon (el cual irónicamente seria el futuro autor de "Alien") que también se encargaría de los efectos especiales y, más tarde, sería fichado por George Lucas para trabajar en "Star Wars". Pero los talentos que Carpenter dejó aquí vigentes, le permitieron continuar desarrollándose y expandiéndose en la industria del cine.

Entre estos talentos se encuentra la importancia que Carpenter daba a sus bandas sonoras, llegando hasta el punto de ser él mismo el encargado de componer la gran mayoría de la música en sus películas, dejándonos así el fanátsico legado de sintetizadores ochenteros que forman ya parte cultural de la época. Grandes ejemplos del efecto que podían tener en sus películas son  "1997... Rescate en Nueva York", "Asalto a la comisaría del distrito 13" o incluso "Están vivos", que muestran el poderío inmersivo de un simple sintetizador y lo mucho que Carpenter refleja la idiosincrasia de los 80.

SU CONSOLIDACIÓN

Con el éxito de "Halloween" a finales de los 70, Carpenter empezó los 80 con el ansia de seguir creciendo y expandiéndose en el género, haciendo en este periodo piedras angulares de su filmografía como "La niebla""La cosa", que terminarían por clasificarlo como Maestro del Terror a pesar de las dificultades con las que se encontraron -"La niebla" teniendo que ser salvada in extremis al no gustarle el resultado a Carpenter; y "La cosa" no encajando en un momento donde los extraterrestres tendían a verse como algo entrañable por culpa de "E.T."-. 

En estas películas, Carpenter implantó toda una serie ejercicios de cámara que, junto a su dominio del suspense, terminaron sentando las bases del tratamiento actual de las películas de terror. Un género al que profesa una especial devoción y al que continuó regresando a lo largo de toda su carrera con propuestas siempre interesantes que comprenden desde "El principe de las tinieblas", pasando por sus irreverentes y descaradas colaboraciones con Tobe Hooper en "Bolsa de cadáveres" y "Masters of Horror", hasta su etapa más actual con "The Ward".

SU LEGADO

Carpenter, en definitiva, ha sido un director que ha pasado a la historia por su talento multidisciplinar y por otorgarle una nueva capa de inmersión a sus películas, pero sobretodo por ser siempre fiel a su esencia y mirar siempre más allá de las barreras del género.


WES CRAVEN

SUS PRIMEROS PASOS

Los inicios de este director fueron bastante más complicados. Habiendo sido criado bajo una estricta educación bautista (algo chocante al saber de lo violento y gráfico de sus películas), Craven no pisó un cine hasta la universidad y sus primeros pasos en la industria vinieron mayormente motivados por sus alumnos cuando enseñaba filosofía. Pero gracias a estos primeros experimentos, el director terminó decidiéndose por dejar la enseñanza y embarcarse en el mundo del cine. Y fue a los 30 años cuando Wes Craven irrumpió con su controvertida "La última casa a la izquierda", película que terminó marcando su estilo y le otorgó la fama de truculento.

SU CONSOLIDACIÓN

Al director se le conoce mayormente por su predilección al slasher, habiendo creado películas ahora consideradas como piedras angulares del subgénero como la mítica "Pesadilla en Elm Street" que le propulsó a la fama. Pero lo que le hizo un artista revolucionario dentro del terror, fue su capacidad y empeño en hibridar géneros. Si por algo se caracteizan las películas de Craven, es por la a veces inexplicable convivencia de tonos completamente dispares, siendo uno de los pioneros en mezclar comedia y terror. Una amalgama ya apreciable en su ópera prima, pero que quizás alcanzó su cúspide en "El sótano del miedo", en la que rozaba el absurdo por momentos antes de sumergirse de nuevo en secuencias de tensión e incluso drama.

También es apreciable en su filmografía el bagaje académico del que gozaba, pues sus películas tendían a estudiar la maldad intrínseca del ser humano y la exploración de los límites de la realidad, creando así climas fantasiosos pero creíbles como en la angustiante "Las colinas tienen ojos". De hecho, sus ambiciones narrativas terminarían trascendiendo la mera imagen con "Scream", una de las películas referentes del terror y del metacine.

SU LEGADO

Craven intentaría separarse del género en alguna ocasión y expandir fronteras con experimentos como con su especial adaptación de "La cosa del pantano"; la oda a la ciudad del amor de "Paris, Je t'aime" o su colaboración con Maryl Streep en "Música para el corazón" que le valió a la actriz la nominación al Oscar. Pero el director siempre terminaría regresando al terror. Wes Craven fue el soplo de aire fresco que el género necesitaba y a él le debemos el hecho de que si quiera se contemplen determinadas mezclas en el terror. Sea como sea, Craven siempre estará en nuestras mejores pesadilas.


DAVID CRONENBERG

El recientemente galardonado en Venecia por su trayectoria, se ha forjado un nombre en la industria como un director desagradable. Con una de las mentes más quirúrjicas y científicas que han pasado por la gran pantalla, David Cronenberg ha creado algunos de los momentos más gráficamente perturbadores del cine, dividiendo en numerosas ocasiones a público y crítica por igual. Pero si queremos observar mejor el estilo de éste polarizador director, para un mejor desglose, dividiremos su filmografía en dos etapas, distinguidas entre sí por el lugar en el que Cronenberg ponía el foco de atención.

ETAPA SOCIAL

Como bien indica el nombre, durante este período de tiempo el director se inició en la industria haciendo diversas críticas a la sociedad, siendo los límites de la ciencia el elemento unificador entre ellas, dando así rienda suelta a sus ideas más descabelladas y dejando clara su pasión por la biología humana. Ideas tan inofensivas como la de la creación de parásitos que puedan cumplir las funciones de órganos y ser transplantados en su lugar. Precisamente, ésta misma fue la premisa de "Vinieron de dentro de..." Una película provocadora sobre la perversión humana que fue éxito en taquillas y creó una base sólida para que Cronenberg pudiera empezar a pulirse y crecer como creador. 

Con una estructura similar pero mejor construidas, vinieron "Rabia" y "Cromosoma 3", en las que expandió su registro y desarrollo de personajes a la vez que se consolidaba como el principal abanderado y creador de los movimientos de La nueva carne y el Body Horror. Unos movimientos caracterizados por su grafismo y por ser el mismo cuerpo humano la fuente y objetivo de todos los horrores, llegando y trubando a todo el mundo por igual gracias a la universalidad y cercanía de las deformaciones. Cronenberg también investigó nuevos entornos, ya sea adaptando novelas de Stephen King con "La Zona Muerta" -considerada como una de las mejores adaptaciones del escritor-; estallando cabezas con pseudosuperhéroes en la atrevida "Scanners" o hibridando su perturbador terror cárnico con la ciencia ficción cyberpunk de "Videodrome", una de sus obras más aclamadas de este período junto con "La Mosca".

ETAPA PSICOLÓGICA

La etapa más gáficamente perturbadora del director termina con la aparición de "Inseparables", pieza con la que todo foco social quedó relegado a un segundo plano, embarcándose en un análisis más profundo de sus personajes y la exploración de la moralidad desde otro punto. En este período encontramos muchos más personajes atormentados y con existencias agonizantes, que buscan oscuros y dudosos remedios para poder reprimir su dolor. Ya sea con el angustiante triángulo amoroso de "Inseparables", la adicción al insecticida y máquinas de escribir vivientes en "Desayuno al desnudo" o el perturbador sexo de "Crash"; Cronenberg explota con su particular y atractivo estilo los terrores más angustiantes e internos del ser humano.

SU LEGADO

Quizás el director más humano de los tres o al menos el más centrado en las deficiencias de su funcionamiento, ya sea a nivel visceral o psicológico. Creó escuela explotando y adentrándose en la biología del ser humano y narrando desde allí angustias existenciales capaces de tocar a todos de algún modo, haciendo siempre de sus películas una experiencia.


LAS 3 C'S DEL TERROR

Tres mentes muy distintas, pero con mucho en común. Más allá de las discrepancias estilísticas entre ellos, todos comparten cierta aversión por las grandes producciones, habiendo rechazado la posibilidad de elaborar grandes títulos en numerosas ocasiones. Y esto nos dice mucho de sus personalidades e intencionalidad artística, pues no siempre son necesarios presupuestos desorbitados para hacer buenas películas. Hay veces que en la sencillez se encuentra la forma más pura de contar una historia y la mayor motivación para innovar, pues son menores las ataduras. Tanto Cronenberg, como Craven, como Carpenter; fueron pioneros en sus respectivos estilos y le dieron al género toda una serie de matices de los que hasta el entonces carecía. Y es por eso que las tres c's del terror, son historia del cine.


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