Lo Mejor del Festival de Venecia 2015

Autor: Joan Sala Fuente: Filmin

Lo Mejor del Festival de Venecia 2015

Con la 72 edición de la Mostra recién finiquitada, destacamos aquellos títulos que más nos han sorprendido. Curioso el dato, nuestra película favorita del festival, que no es otro que el debut maestro de Brady Corbet, no la hemos visto en Sección Oficial si no en Orizzonti, donde "The Childhood of a Leader" se ha llevado el Premio a la Mejor Dirección y a la Mejor Ópera Prima de todo el festival. También destaca el incomprensible hecho de que cuatro de nuestras cinco favoritas a competición no han tenido lugar alguno en tan incoherente palmarés final. Curiosidades que perfectamente ejemplifican el preocupante estado de salud del festival más antiguo del mundo, de cuya raquítica nueva edición apenas merecen ser destacados 15 grandes títulos de 48 vistos. Eso sí, de los que vienen a continuación, no os perdáis ninguno.

1. THE CHILDHOOD OF A LEADER

Mejor Ópera Prima y Mejor Director Orizzonti

Un apabullante debut, de esos por los que si mismo justifica nuestra asistencia a un festival. Con absoluto descaro y aplastante ambición, Brady Corbet hace suyo un título de Sartre para plasmar, de forma tan hermética como inquietante y definitivamente abrumadora, la infancia de un futuro dictador en el periodo de posguerra, así como a sugerir (que no simplemente señalar) aquellos principales motivos y factores familiares que pueden llevar a un niño a erigirse en el monstruo mundial de un futuro no tan lejano. Y es que, son muchas las virtudes que podemos atribuir a la sorprendente "The Childhood of a Leader", tanto desde su contundente dispositivo formal como desde su intrigante base conceptual y compleja estructura argumental.

Rodada y proyectada en Venecia en unos colosales 35 mm, sin salir prácticamente de los interiores de la mansión en la que transcurre el relato, iluminado en casi todo momento por una sombría luz natural, golpeado a memorables retazos por una ensordecedora banda sonora, sustentado sobre sutiles planos secuencia y ante todo sobre el sobrio trabajo interpretativo de la totalidad del reparto, Corbet se empapa de un aura perversa, inicua y sinuosa, digna del más sugerente y estremecedor terror gótico, tanto es así que incluso llega sentirse como una nueva muestra de cine de posesiones. No más lejos de la realidad, lo que al debutante realizador le interesa es penetrar en el germen, la semilla, de lo que bien podríamos señalar como el principal villano para la humanidad: la mente y el corazón de un dictador. Auténtico terror social. Y para ello, además de honrar el género rey, presenta signos del cine de Haneke (sobre todo de la base conceptual y filosófica sobre la que levita "La Cinta Blanca"), de PT Anderson (en su críptica y detallada realización, principalmente partiendo de "Pozos de ambición") o incluso Stanley Kubrick (tanto en la relación padre hijo que articula así como a nivel formal, como ilumina y transita la mansión, directamente nos lleva a "Barry Lyndon"). Con todo lo dicho, a uno no le queda otra que incidir en la reafirmación de que estamos ante uno de los debuts más memorables de los últimos años. Una ópera prima prácticamente maestra, un auténtico peliculón cuyo lugar bien debería ser toda una Sección Oficial.


2. RABIN, THE LAST DAY

Sección Oficial

Un thriller político descomunalmente riguroso y brutalmente revelador que, de forma implacable y rigurosa, combina escenificaciones ficticias con material de archivo sobre las consecuencias inmediatas del atentado mortal que en el año 1995 sufrió el primer ministro israelí Isaac Rabin. Con este sugerente punto de partida, Amos Gitai disecciona con todo lujo de detalles y desde los múltiples puntos de vista de quienes vivieron y sufrieron de primera mano el fatídico suceso, la intolerancia y el fanatismo que llevó a provocar la muerte de un líder que ante todo, abogaba por el diálogo, por el respeto, la paciencia y condescendencia ante el conflicto que sacude al pueblo israelí y palestino.

Teniendo en el punto de mira los grupos de fanáticos judíos religiosos que operan desde el subsuelo de la sociedad hebrea, los políticos prominentes de extrema derecha que participaron en una campaña de incitación contra Rabin, los colonos extremistas israelíes para quienes la paz significaba la traición o incluso, los oficiales de seguridad que viendo lo que supuestamente se les venía encima no fueron capaces de evitarlo, "Rabin, the last day" plasma de forma contundente un artefacto de abrumador poderío documental y definitivamente cinemático, que de forma íntegra y fidedigna, recrea los hechos (antes, durante y después) que llevaron a uno de los atentados más demoledores (por las mortales consecuencias que a posteriori ha acarreado) de los últimos cincuenta años. Cierto es que estamos ante una mirada que inevitablemente se siente reaccionaria, una propuesta que bien podríamos englobar en el cine de propaganda, una suerte de JFK que toma partido y señala, sin pelos en la lengua, los verdaderos culpables de un atentado social, política y democráticamente hablando, catastróficamente inhumano. En mi caso, no veo mejor forma de retratarlo, sobre todo cuando la democracia política es golpeada por el fanatismo religioso. El hecho de que además sea precisamente un hebreo quien definitivamente tiene el coraje de rebelarse y revelarlo, cobra aún si cabe más fuerza. Con todo ello, el poderío de "Rabin, the last day", tanto en su compleja forma como en su problemático trasfondo, queda fuera de toda duda. Tanto es así que estamos ante una obra épica que directamente merecía el León de Oro.


3. ANOMALISA

Gran Premio del Jurado

Un absoluto deleite retro y artesanal, tanto a nivel artístico como ante todo, sentimental. Partiendo de una entrañable animación gestada a mano en su totalidad, articulada de forma admirable a través de la técnica stop-motion, Charlie Kaufman probablemente encuentre el gran reconocimiento en taquilla (además de por supuesto, el de la crítica) que no obtuvo con la inabarcable "Synecdoche, New York". A diferencia de su desmesurada antecesora, la extraordinaria "Anomalisa" es una pequeña obra de orfebrería gestada de forma sublime. Un auténtico goce visual que ha sorprendido ante todo por su inesperada accesibilidad, tanto a nivel formal como conceptual. Dejando de lado el críptico carácter metafísico, onírico y surreal al que nos tiene acostumbrados su genuino estilo, el guionista de "Como ser John Malkovich" penetra con mucho tacto y emocionante sensibilidad en los dilemas existenciales de un alma en pena y a la deriva, de alguien que pese a tener una familia se siente solo y desamparado ante la vida, de alguien que vive en un mundo aparte y busca de forma desesperada la conexión a la felicidad. Con esta base y en el mejor de los sentidos, sin grandes alardes y menos aún, innecesarios artificios, "Anomalisa" levita sobre una melancólica historia de amor y amistad digna de "Lost in Translation" (la mayoría de la acción sucede entre las paredes de un hotel), lo cual no quiere decir que deje de lado gamberros retazos de humor negro, o que tenga además el descaro de plasmar una escena de sexo capaz de aglutinar mucha más credibilidad que muchas de las vistas en imagen real. En resumidas cuentas, una genialidad tan tierna y disfrutable como profundamente conmovedora que va directa al corazón. Touché.


4. SPOTLIGHT

Fuera de Competición

Siguiendo la magistral senda de Alan J. Pakula y concretamente "Todos los hombres del presidente", probablemente estemos ante una de las principales protagonistas de los Oscar 2016 y si no así, será por la apabullante sobriedad sobre la que "Spotlight" bascula. Es decir, lo que a Tom McCarthy verdaderamente le importa es profundizar de forma absolutamente minuciosa, detallada y rigurosa, en el largo proceso de la investigación periodística que cuatro reporteros de la denominada sección Spotlight del Boston Globe (un equipo que se dedicaba a desarrollar casos de larga duración) llevó a cabo con el objetivo de destapar el aterrador entramado de abusos sexuales cometidos por la iglesia católica en Boston (y el resto de Estados Unidos) entre las décadas de los 70 y 90. Es por ello que, en "Spotlight" no hay lugar al subrayado de momentos conflictivos y melodramáticos que bien podría proporcionar su contexto familiar (intuimos que son reporteros cuya ferviente dedicación al trabajo apenas le deja disfrutar de su familia y es que, a pesar de que se nos dan sutiles pistas de que todos tienen la suya, permanece siempre ésta fuera de campo), tampoco el de momentos morbosos y escabrosos que bien podrían brindarnos las intervenciones en pantalla de un arzobispado que apenas aparece en plano. Dos factores que tanto gusta a los académicos y que bien podrían alejarle de sus opciones de estatuilla, pero asimismo, dos claves que probablemente le proporcionen el beneficio de la crítica, incluso del público. Porque "Spotlight" es cine periodístico en estado puro. Una película sólida y contundente que va directa al grano, que destaca por su agilidad, por estar excelentemente montada, genialmente interpretada y que tiene además, el apreciable descaro de volver a destapar con todo lujo de detalles un caso que jamás deberíamos olvidar, que nunca deberíamos perder de vista. Quizás el abusivo empleo de su omnipresente banda sonora (con carácter de acompañamiento, que no de inciso) es el único 'pero' que puedo atribuirle. Por lo demás, Amén.


5. FRANCOFONIA

Sección Oficial

Lejos del planteamiento formal en base a un único plano secuencia por el que se regía "El Arca Rusa", Aleksandr Sokurov conforma con "Francofonia" una película-ensayo godardiana en el que tienen cabida todo tipo de formatos (desde la imagen de archivo, al formato diapositiva, pasando por la imagen digital de una conversación por Skype o por una asombrosa grúa cenital sobre el cielo de París). Un ensayo ante todo estimulante e híbrido, que él mismo, en plan locuaz demiurgo, lo narra y protagoniza además de dirigirlo, y con un sentido del humor de lo más inspirado e incisivo. Sustentado sobre una base formal innovadora y radical, sobre una base filosófica tan reveladora como profunda, didáctica y conmovedora, el director ruso sigue la senda de la última etapa del cine de Godard y nos proyecta a su particular y rompedora manera, la relación entre arte y poder, elevando el arte como la única vía posible para preservar la cultura de la humanidad.

Conocida como la ciudad de los museos, como la capital de la cultura del Viejo Mundo, Sokurov se pregunta que habría sido de París si finalmente hubiera sido bombardeada durante la II Guerra Mundial, lo que significaría un paso atrás para la humanidad, y no únicamente por las pérdidas de vida que ello conllevaría, sino principalmente por todo el arte que se hubiera perdido en ella. Dilema que Sokurov plasma con absoluto ingenio metafórico a través de un barco de carga a la deriva en plena tormenta en el Océano (ahí lo dejo) y que desarrolla incurriendo en la relación que el director del Louvre Jacques Jaujard y el Oficial Nazi Franz Wolff-Metternich, establecieron con el objetivo de defender un patrimonio artístico que en definitiva, conforma la humanidad. Y es en este aspecto donde precisamente, de forma y absolutamente imaginativa, desenfadada y libre, "Francofonia" critica y satiriza sobre el supuesto amor incondicional que el país vecino profesa al arte, ironizando sobre el voluntario sometimiento que Francia brindó al enemigo, recordándonos que el Louvre y su lema oficial (Liberté, Fraternité, Egalité) son los dos únicos pilares, el principal legado, por el que debemos venerarlos. Y todo ello sin dejar a Napoleón de lado. En resumidas cuentas, imaginen que sería del Francia sin el Louvre y de Rusia sin el Hermitage. ¿Y de nosotros? Pues eso.


6. IN JACKSON HEIGHTS

Fuera de Competición

Obra épica, obra vital, obra imprescindible, como prácticamente la totalidad del resto de la excelsa filmografía de Wiseman, "In Jackson Heights" nos muestra los principales aspectos y condicionantes de la vida en el barrio más multicultural del mundo entero. Y lo hace incidiendo principalmente en su lucha por mantener la diversidad social, económica y racial de una comunidad 'en peligro de extinción'. Un vecindario que trata de hacer frente a los implacables intereses de las autoridades ciudadanas, gubernamentales o empresariales, que es retratado por Frederick Wiseman con ojo certero, sin incidir su cámara en ningún momento en el devenir de la acción.

Presentando como principal novedad formal una tratamiento de imagen que luce una saturada paleta de colores, muy en concordancia al diverso colorido que aporta a Jackson Heights su variedad étnica, el nuevo documental del director de "At Berkeley" nos muestra como el barrio lidia con la descarnada absorción de los pequeños comercios a manos de las grandes corporaciones, como su amplia comunidad LGBT o Latina lucha contra la discriminación (incluyendo la policial) o como los organismos educativos trabajan para evitar la fuga de cerebros hacia las escuelas privadas debido a las malas condiciones en la que se encuentran sus escuelas públicas, entre otras muchas acciones, mostrando así un barrio auténtico y carismático en todas sus vertientes, que pasa a la solidaridad y acción con abrumadora capacidad de movilización. Un vecindario que ante todo profesa un amor incondicional hacia su comunidad, que a falta de la protección del gobierno, se gobiernan y movilizan ellos mismos, y que finalmente acaba por revelarnos que el verdadero problema con el que lidian es, discriminaciones concretas y señaladas aparte, la desoladora falta de sensibilidad humana que padecen en su globalidad. En definitiva, la verdad de un país que supuestamente vende la total libertad, un discurso extrapolable a todo Estados Unidos con total integridad. Como no podía ser de otra forma, una nueva clase magistral. Imperdible.


7. SANGUE DEL MIO SANGUE

Premio FIPRESCI

Una de las propuestas más complejas e igualmente excitantes y estimulantes de cuantas nos ha presentado hasta el momento esta nueva edición de la Mostra. Dividida claramente en dos partes, en dos momentos históricos supuestamente opuestos y desiguales (del siglo XVI pasamos a la actualidad) Marco Bellocchio expone y compara dos situaciones históricas que en principio deberían de ser mundos a parte, aunque lo que viene a decirnos es más bien todo lo contrario. Los males endémicos que atenazaban entonces quizás no sean mucho peores que aquellos con los que tenemos que lidiar a día de hoy, por más que sobre el papel resulten bien diferentes. De la época intolerante y arcaica en la que la iglesia era el máximo poder, aquella que atribuía los deseos sexuales a la supuesta herejía condenándola con la inquisición y en consecuencia, al encierro perpetuo o la pena de muerte, al perverso y desalmado mundo contemporáneo en el que todos nos debemos y sometemos a una despiadada tiranía política y social en la que impera la corrupción. Decidir si era peor vivir en aquel mundo o en este, queda en nuestra mano.

Un dilema que, propulsado por un cínico sentido del humor, Marco Bellocchio lo plasma permitiéndose todo tipo de licencias a nivel formal tanto como argumental y lo expone de la forma más anárquica, jocosa y críptica posible, teniendo como principal hilo conductor una mártir adelantada al tiempo que corre, un vampiro que tal y como hoy día hacen los poderes corruptos, se confina en el degradante mundo moderno en el que vive para chuparle toda su sangre (tanto en su primera parte como en la segunda, rebosa sugestivos guiños al "Drácula" de Bram Stoker) o incluso uno de los temas estrellas de Metallica que lo hace suyo. Qué el Nothing Else Matters suene en boca de un Coro de Iglesia es aquello que mejor resume lo que podemos esperar de "Sangue del mio Sangue".


8. 11 MINUTES

Sección Oficial

Los mismos 11 minutos de la vida de varios personajes: jóvenes y viejos, ricos y pobres, en un día cualquiera en Varsovia. Cierto es que ateniéndonos a su redundante punto de partida, sin fijarnos quien está tras ella, bien podríamos esperar una obra complaciente y efectista. Pero que nadie se equivoque, no estamos ante una nueva "Crash" más bien, todo lo contrario. "11 Minutes" es una película despojada de todo posible denuncia social y trasfondo melodramático que ante todo, se siente bruta y macarra, cuya mirada, descaradamente manipuladora (y en el mejor de los sentidos) directamente apunta a la idiosincrasia nihilista y no a la redentora. Una obra extrema que propone una inmersión en el artificio de la realidad para mostrarnos la volatilidad de la existencia humana, así como la naturaleza fracturada de este turbio mundo moderno en el que vivimos.

Jerzy Skolimowski demuestra no haber perdido ni una pizca de su inconfundible garbo, de su vital nervio ni su provocativa mala baba, con la voraz y explosiva "11 Minutes". Apoyado en una narrativa multidireccional, en un reparto coral, su nueva película es un potente ejercicio de estilo, un demoledor juego de azar que sobre todo se articula a través de un montaje sublimemente frenético y febrildonde tienen cabida múltiples saltos temporales (los minutos van atrás y adelante, las acciones se repiten desde puntos de vista diferentes), los constantes cambios en la perspectiva de cámara (del plano objetual al subjetivo), un juego de pantallas digno del cine de Brian De Palma o incluso, alguna que otra fuga que directamente nos llevan al lynchiano WTF (con guiño a "Carretera Perdida" incluido). Sobre estos subversivos mimbres, el veterano realizador polaco articula un vertiginoso artefacto que se siente rotundamente cinemático, una suerte de montaña rusa que se vive de forma tan inquietante como absorbente y enfermizamente entretenida, cuya misión, no parece ser otra que la deconstrucción narrativa del género en el que al fin y al cabo se enmarca; el thriller. Su imponente y asombroso clímax final pone la guinda a otra de nuestras niñas bonitas.


9. DESDE ALLÁ

León de Oro Mejor Película

El León de Oro de la presente 72 edición del Festival de Venecia ha ido a parar a un controvertido y complejo debut venezolano que mira muy de cerca el descarnado estilo en que se enmarca el nuevo cine mexicano comandado por Michel Franco, Gabriel Ripstein o Gerardo Naranjo. Producida por el propio Franco, escrita por Guillermo Arriaga, dirigida con pulso firme por Lorenzo Vigas y protagonizada pro el actor fetiche de Pablo Larrain, Alfredo Castro, "Desde Allá" es una propuesta tremendamente valiente y arriesgada, sutil y cuidadosamente rodada, que inevitablemente está predestinada a generar debate y controversia, a tener un fiel séquito de fans tanto como a provocar aborrecimiento y aversión, por más que en este caso la violencia explícita principalmente brille por su ausencia. Buena señal.

Cierto es que el conflicto que sacude a sus dos protagonistas, ambos construidos de forma muy específica y hermética, se siente indiscutiblemente escabroso y truculento. Son personajes cuyos inquietantes motivos y traumas personales vamos descubriendo según recorremos un guión profundamente inescrutable y austero, rigurosa y metódicamente planificado, que gestiona a cuentagotas la información que va ofreciendo con el consciente riesgo de que muchas de las situaciones que muestra pueden resultar tan incoherentes como poco creíbles. Pero también lo es que el debutante director demuestra tener este riesgo totalmente bajo control en el revelador momento que disponemos de toda la información. Y es entonces cuando el desarrollo de su guión, engañosamente inverosímil y supuestamente forzado, se torna finalmente creíble y justificado. Si a todas estas complejas virtudes argumentales añadimos un pulcro y portentoso trabajo de fotografía (minuciosos encuadres con un constante juego del enfoque-desenfoque) y un excepcional trabajo interpretativo, bien podemos augurar que estamos ante otra propuesta que bien podemos justificar que sea una de las grandes protagonistas del palmarés final. Si el León de Oro le viene definitivamente grande o no, es ya otro cantar.


10. LA CALLE DE LA AMARGURA

Fuera de Competición

Sin duda alguna, una de las propuestas más particularmente disfrutables y genuinamente personales de cuantas hemos disfrutado en esta Mostra. Envuelto de un contexto sumamente sórdido y bizarro aunque igualmente tierno, prácticamente tan humano como grotesco, así como de una aura surrealistamente buñuelana, Arturo Ripstein ensambla la gran comedia negra de la desesperación humana. Y lo hace evitando en todo momento innecesarios sentimentalismos, así como transmitiendo un amor absolutamente entrañable hacia sus estrafalarios pero ante todo, carismáticos personajes. "La Calle de la Amargura" supone una inmersión a los bajos fondos de la sociedad mexicana a través del tenebroso caos de la desesperanza y el deseo, que se ve plasmado por un magistral empleo del blanco y negro. Una cándida mirada rebosante de sugestivos matices formales en la que brilla con luz propia el habitual empleo de sutiles planos secuencia en constante movimiento, así como un hermoso y delicado uso del claro-oscuro. Estimulantes contrastes que probablemente nos lleven a una de las mejores obras de la imperdible filmografía de Arturo Ripstein, una joya que bien debería obtener su merecido reconocimiento. Lástima, su incursión en Fuera de Competición nos ha dejado sin poder celebrarlo como bien lo merece, a lo grande.


11. A BIGGER SPLASH

Sección Oficial

Lucas Guadagnino se tira a "La Piscina". Su título, que hace referencia al mítico cuadro de David Hockney, habla por si solo. Desde su apabullante comienzo, Luca Guadagnino pone las cartas encima de la mesa: "A Bigger Splash" se presenta como un remake muy consciente en todo momento de la semilla de la que nace, como una personalísima puesta al día que, pese a la evidente fidelidad que demuestra profesar a su genial antecesora (en líneas generales, y pese a cambiar St. Tropez por un remoto chalet en Sicilia, el transcurso de la acción transita mismos lugares comunes) ello no significa que imprimiendo sugerentes cambios y matices (empleo del flashback o la modificación en el background y las profesión de los personajes) la haga completamente suya. Difícil reto el suyo, lo supera desplegando su elegante y seductor universo, incurriendo en este caso, en un tono cómico que parece no tomarse en serio, que se siente tan vacilón como hilarante, y en el que además imprime un ritmo vigoroso y trepidante que se sustenta sobre un atronador empleo de la banda sonora que lleva los Rolling Stones como bandera. Y es que, tal y como debía ser, "A Bigger Splash" cumple con el cometido principal de seducir y divertir, de plasmarse con el brío y garbo que su sofisticado referente exige. Pero no es oro todo lo que reluce. A diferencia de la excepcional "Yo soy el amor", también presenta sus deficiencias e imperfecciones, sobre todo en cuanto a desarrollo de la acción se refiere (su tercer acto se dilata en exceso, los giros clave se sienten demasiado forzados) y a su tono imprevisible (pasa de lo autoparódico a lo trascendental sin apenas pestañear). Con todo ello, el goce y jugueteo que brinda este ejemplar remake es considerable. Luca Guadagnino se tira a la piscina, y con mucho estilo. Chapuzón, pero en el mejor de los sentidos.


12. A WAR

Sección Orizzonti

"A War" bien podríamos señalarla como el ejemplo perfecto de cine de guerra. Estructurada claramente en dos partes bien diferenciadas, el campo de batalla y un posterior juicio en Dinamarca, el guionista habitual de Thomas Vinterberg, Tobias Lindholm, logra en todo momento mantener la objetividad y distancia. Aquí no hay bandos, tampoco buenos ni malos, ni mucho menos intención reaccionaria. Lo que si que hay es un hombre que a pesar de su íntegra personalidad, a pesar de su buena voluntad, se ve sacudido y golpeado por empuñar un arma, por debatirse entre el cumplimiento de los reglamentos militares, su responsabilidad ante sus hombres y los civiles afganos, así como su deseo de volver a casa. Sobre este ambiguo y enmarañado dilema ético y moral levita lo nuevo del director de "Secuestro (A Hijacking)", dejando en manos del espectador una conclusión a la que posiblemente no llegue sin una ardua reflexión. Eso sí, solo admite una única imposición; la de señalar la guerra como ese monstruo imparable que se lleva todo por delante, tanto a quien participa de forma directa (independientemente de cual sea su voluntad humanitaria, su predispocición a colaborar y auxiliar) así como a quien la vive desde la distancia por tener un ser amado inmerso en ella. A todo este riguroso y complejo trasfondo argumental, cabe añadir su poderío y empaque a nivel formal, destacando una estruendosa escena de acción en pleno campo de batalla que de lleno se encumbra como uno de los grandes momentazos del festival.


13. EL CLAN

Mejor Director Sección Oficial

Así, a grandes rasgos, bien podríamos equiparar a la fórmula de la Coca-Cola. Ateniéndonos a a la evolución de la filmografía de Pablo Trapero, "El Clan"podría presentarse como su cumbre, y no precisamente por tratarse de su mejor film (algo que bien podría debatirse), sino por significar aquella definitiva obra con la que ha logrado aunar su autoría con un el más apabullante éxito comercial. Un triunfo absoluto, vamos. Si en su primera etapa incidía en el cariz autobiográfico, principalmente en sus propias experiencias familiares que dieron pie a su genuino segundo film "El Bonaerense", o a la entrañable y carismática "Familia Rodante", en su última etapa a incurrido más en la vertiente comercial que bien ejemplifican "Carancho" o sobre todo, "Elefante Blanco". Sin embargo, "El Clan" va un paso más allá, erigiéndose en su primera película que con una inmersión que se siente incluso claustrofóbica, levita sobre ese inconfundible microcosmos familiar, y lo hace para envolverse de un caso tan aterrador como popular que sacudió el país argentino a principios de la década de los 80, ejemplificando ese último reducto de los males irreversibles causados por la dictadura. Resultado, taquillazo servido. Si por algo destaca la muscular y contundente "El Clan", es por su opresivo carácter endogámico, por centrarse principalmente en la relación entre los miembros de la familia, mucho más que en la investigación y destape de la corrupción que llevó a su definitiva caída y detención. Mención aparte merece su solidez formal, el pulso que una vez más, demuestra tener Trapero con la cámara, así como vigorosos momentos musicales sacudidos de una abrupta violencia que bien evocan el cine de mafia de Martin Scorsese. Lo dicho, that's entertainment y encima, con sello autorial. Triunfal.


14. HEART OF A DOG

Sección Oficial

Un profundo y desatado ensayo personal que desde una vertiente conmovedoramente filosófica explora temas como el amor, la muerte o el lenguaje, en la cual la difunta perra Lolabelle de la directora, Laurie Anderson (y en menor medida su difunta madre Mary Louise o su difunto marido Lou Reed) se muestra en todo momento omnipresente. Animaciones, el empleo de los 8 mm o la música (violines, cuartetos, canciones o incluso electrónica ambiental) son algunos de los múltiples recursos que la artista polifacética utiliza para plasmar una de las propuestas más complejas, auténticas y definitivamente inclasificables de cuantas hemos disfrutado en Sección Oficial. Partiendo de la máxima que "cada historia de amor es una historia de fantasmas", Laurie Anderson penetra en la idea del Bardo, que se describe en el Libro Tibetano de los Muertos como el período de cuarenta y nueve días entre la muerte y el renacimiento, imaginándose así, no sin un cándido sentido del humor y evitando la lágrima fácil o el innecesario dramatismo, con un tono melódico y afectuoso a su vez, la existencia sobre la que durante este periodo debió levitar su difunta perra, transitando y dando forma a su particularísima y creativa manera, situaciones tan diversas como las que pueden proporcionar los recuerdos familiares, su cuidado o las enseñanzas budistas. Una obra de un eclecticismo artístico fuera de lo común, de un carácter intrínsecamente personal (tanto es así que puede dejar fuera de juego a todos aquellos que no tengan perro, o no se hayan enfrentado a la muerte de algún ser querido), cuya descomunal emotividad y sensibilidad provoca que esté destinada a permanecer eternamente vigente ante el inexorable paso del tiempo. Virtudes que probablemente desemboquen en una merecida nominación al Oscar como Mejor Documental. Estará entre las principales candidatas, no lo duden.


15. MONTANHA

Semana de la Crítica

Probablemente estemos ante la coming of age del año. Después de realizar una trilogía de cortometrajes premiados en diversos festivales internacionales, entre ellos un Oso de Oro en la Berlinale, el portugués João Salaviza debuta en el largometraje con paso firme, demostrando tener la lección bien aprendida. Presentada en el marco de la Semana de la Crítica, "Montanha" nos cuenta la historia de David, un joven de 14 que espera la inminente muerte de su abuelo, cuyo vacío le obliga a convertirse en el hombre de la casa. Es la historia de un adolescente sacudido por la disfunción familiar que cuanto más intenta evitar la vida adulta, más cerca está de ella. Si por lago triunfa "Montanha" es por la delicadeza con la que su trama se desarrolla (aquí no hay golpes de efecto que valgan, aunque si un arrebatador poso existencial) y sobre todo, por la sutilidad y absoluta hermosura con la que esta rodada. Rebosante de todo tipo de tenues matices formales, entre luces y sombras, Salaviza ilumina de y conforma de forma prodigiosa no uno, si no muchos de los planos y encuadres que nuestra memoria cinéfila se lleva como perdurable recuerdo de esta Mostra. Una delicia.


BONUS TRACK I: DE PALMA

Un deleite cinéfilo que surge tras más de diez años de íntima relación entre Noah Baumbach (quien cuenta con la colaboración de Jack Paltrow en la dirección) y Brian De Palma. "De Palma" es una conversación íntima entre los cineastas, la crónica de seis décadas de su carrera, su vida, y su proceso de filmación. Un riguroso recorrido a lo largo y ancho de su obra en el que no faltan un buen puñado de desternillantes y reveladoras anécdotas. Una obra hecha para disfrutar y gozar por todo amante del séptimo arte a la que brindamos su merecido homenaje desde nuestro catálogo.

Que echara a Oliver Stone del set de rodaje de "Scarface" por dar indicaciones contradictorias a Al Pacino, que nos descubra el constante 'bullying' con el que Sean Penn sometía a Michael J. Fox durante el rodaje "Corazones de Hierro" (recordándole constantemente que tan solo era un actorucho de televisión) o que se autoproclame, y por derecho propio, como el principal heredero de Hitchcock, son tan solo algunos de los muchos manjares que nos ofrece este apasionado documental, que se basta con tener al maestro hablando a cámara mientras se intercalan imágenes de todas y cada una de sus películas, desde su primeros cortos a "Pasión".


BONUS TRACK II: THE AFTERNOON

Significa, junto a "De Palma", la otra inesperada sorpresa que nos ha deparado esta Mostra. Un auténtico regalazo para todo fan del cine de Tsai Ming-liang, aunque en este caso no tanto a nivel cinéfilo como humano. Tras hacerse con el Gran Premio del Jurado gracias a su magistral "Stray Dogs", Tsai Ming-liang ha vuelto al Lido con la que probablemente signifique su película más íntima y personal hasta la fecha. Su punto de partida habla por si solo: en unas ruinas, en pleno atardecer, la conversación entre un hombre moribundo y su amigo. Ellos no son otros que el propio Tsai y su inseparable actor fetiche, amigo del alma y ser más querido, Lee Kang-shen. Apoyado en la cámara fija y un único plano, y a lo largo de dos horas y cuarto de duración, Tsai y Lee reflexionan sobre su particular relación, preguntándose (sobre todo Tsai a Lee Khang-Sheen) sobre temas que nunca antes habían hablado. Desde su condición sexual a su filosofía de vida, pasando como no, sobre anécdotas referentes a sus múltiples viajes o a sus memorables colaboraciones. Y lo hacen desde una casa en ruinas perdida en medio de la montaña que ambos se acaban de comprar, sustentados sobre un sentido del humor de lo más embriagador. Una obra tan cálida como sensible que se vive y disfruta con el corazón en un puño. Genios y Figuras.

Avatar por defecto de un usuario no logueado
Los comentarios despectivos y los spoilers serán moderados. Si tienes cualquier problema escríbenos a contacto@filmin.es