Lo Mejor del Festival de Cannes 2018

Autor: Joan Sala Fuente: Filmin

Lo Mejor del Festival de Cannes 2018

El cine por encima del glamour, el riesgo artístico por encima de la ley de la alfombra roja. Es como de buenas a primeras podríamos definir la mejor edición que el Festival de Cannes nos ha regalado desde 2013, es decir, la mejor edición de los últimos cinco años.

La merecida Palma de Oro con la que se ha hecho Hirokazu Kore-eda celebra el buen estado de salud del cine oriental, y es que tanto "Burning" de Lee Chang Dong como "Ash is purest white" de Jia Zhang-ke o sobre todo, "Long day's journey into the night" de Bi Gan, están entre los títulos más destacados y reivindicables de esta 71 edición del Festival de Cannes. 

Una nueva edición que más allá de las sugerentes líneas temáticas que ha presentado este año (el choque generacional, la resquebración del núcleo familiar o la subyugación del bien ante el mal) si hay otra característica principal que podríamos destacar, esa es la confirmación como nombres de primer orden que han supuesto las segundas películas de cuatro de los debutantes más prometedores y personales que han emergido en los últimos tres años. Ha sido el caso del ya mencionado responsable de "Kaili Blues", Bi Gan, también el de Ognjen Glavonic con esa suerte de spin-off en modo de ficción de "Depth Two" que es "The Load" (Quincena de Realizadores), el de Ali Abbasi con "Border" (Mejor Película Un Certain Regard) que triunfa por todo lo alto tras sorprender a propios y extraños con su anterior "Shelley" o el de Yann González con su deliciosa "Knife + Heart" que da continuidad a "You and the Night"

Y por si fuera poco, nombres capitales como Godard, Ceylan, Pawlikoski, Noé, Rohwacher, von Trier, Panahi o Robert Mitchell han cumplido con las altas expectativas. En resumidas cuentas, una edición de lujo que resumimos con nuestras 25 favoritas

1. SHOPLIFTERS

Palma de Oro

La Palma de Oro de esta nueva edición del Festival de Cannes es de buenas a primeras, la que probablemente suponga la mejor película de Hirokazu Kore-eda en la última década. un melodrama con retazos de comedia en el que convergen realismo y poesía. Una película que se mueve con firmeza en la fina línea que separa la risa del llanto, en su seguimiento de una pequeña delincuente que es acogida por una familia de truhanes cuya presencia e integración en la misma revela un imprevisto secreto que pone a prueba los lazos que les unen. La que "Shoplifters" transita es una historia cuya construcción es absolutamente consecuente con el universo trilero en el que incurre, donde nada es lo que realmente parece. Sugerente premisa que se articula además sobre una de las películas formalmente más complejas del responsable de "Milagro". Gran parte de la misma está rodada en el propio habitáculo de la familia. Un espacio tremendamente reducido y sobrecargado en el que Kore-eda se mueve como pez en el agua, ubicando su cámara como si del mismísimo Ozu se tratara. Conjunción de virtudes que hace de "Shoplifters" una película que nos invita a vivir en un mundo mejor partiendo de los estratos más bajos. Y lo hace sin olvidar su idiosincrasia de drama realista, sin mostrar un ápice de autocomplaciencia. Como para no caer rendido, vamos.

2. LONG DAY'S JOURNEY INTO THE NIGHT

Un Certain Regard

Un obús a nivel formal y emocional que más allá de presentar un plano secuencia de 40 minutos rodado en 3D, se erige por derecho propio en la gran sensación de esta nueva edición del Festival de Cannes. Con un presupuesto que prácticamente cuadruplica el de su anterior y muy reivindicada obra "Kaili Blues", el ambicioso director chino Bi Gan nos regala la que será para un servidor, y de largo, la mejor película del festival (y boletos tiene para serlo del año). Y lo afirmo tras haberle destinado dos visionados. "Long day's journey into the night" bien podríamos describirla como un cruce entre TarkovskiWong Kar WaiTsai Ming-liang y Hou Hsiao-hsien que se inspira en “Perdición” de Billy Wilder, las pinturas de Chagall, las novelas de Modiano y sobrevuela la colección de poemas de Paul CelanAmapola y memoria (1952). La segunda película de Bi Gan narra el regreso de un hombre a su ciudad natal para reencontrarse con la mujer a la que amó. Y lo hace inspirándose en la magia y la nostalgia que envuelven los sueños. Hablamos de una suerte de noir romántico, una historia de amor platónica fundida en el sentimiento melancólico, que ante todo penetra en las entrañas de la memoria y la deconstrucción de las misma desde una vertiente arrebatadoramente plástica, existencial y definitivamente poética. Mención aparte merece el plano secuencia en 3D, señal inequívoca que tenemos ante nosotros un nombre que aspira a convertirse en el principal referente del cine oriental de este nuevo milenio, tal y como han sido y lo son, sus totémicos referentes. Incomprensible que no obtuviera reconocimiento alguno.

3. COLD WAR

Mejor Director

La historia de un amor imposible que retoma, e incluso mejora, las mismas virtudes visuales y formales de su predecesora “Ida”. Inspirada en parte por el romance que vivieron los propios padres del director, la que “Cold War” nos cuenta es una apasionada historia de un amor platónico que se gesta a camino entre dos universos tan extremadamente opuestos como pueden ser el París bohemio y la Polonia estalinista. Un sentimiento incondicional sin posibilidad de profeso en tiempos de represión y posguerra que bien escenifica, de forma alegórica y explícita, esa suerte de 'guerra fría' a la que el título hace referencia. La batalla ha desaparecido, no así su rastro. 

La nueva película de Pawel Pawlikoski recupera las virtudes formales y visuales que contribuyeron a la magia de "Ida", es el caso del majestuoso tratamiento del blanco y negro que en este caso directamente nos lleva a la fotografía de Henri Cartier-Bresson y de Brasäi. También el empleo del formato de los 4/3, así como de la depuración precisa con la que trabaja el ensamblaje de los planos fijos. Tanto es así que en "Cold War" es la imagen quien vence a una narrativa que se construye a base de abruptas y constantes elipsis cuya profundidad y poso, todo hay que decirlo, no está del todo trabajado y definido. Y lo digo como virtud, no como defecto. Porque lo que el realizador polaco parece tener claro es cuales son sus defectos (de los cuales se protege) y cuales son sus virtudes (las cuales las explota). Cada una de las set-pieces sobre los que su relato se plasma son cuadros maestros, de una belleza fotográfica tan delicada como definitivamente excelsa, que son en muchos de los casos impregnados por el ecléctico y omnipresente empleo de la música diegética, donde resuena el folklore, el jazz y hasta el rock’n’roll. Y es que vaya Pawlikoski como filma la música en directo. Puede que "Cold War" no alcance la intrínseca excelencia de su memorable predecesora, que no estemos ante una absoluta obra maestra, aún así, lo que si que se nos presenta es una obra de orfebrería visualmente soberbia. Una maravilla para todos los sentidos a la que para nada le vendría grande la anhelada Palma de Oro.

4. BURNING

Premio FIPRESCI

"Burning" se ha confirmado como otro de los títulos capitales de la Sección Oficial, otro de los que bien hubiera merecido que suya fuera la Palma de Oro. Tras ocho años de inactividad, el maestro surcoreano Lee Chang-Dong se aleja de su inconfundible sello melodramático para abrazar el thriller incendiario, añadiendo así un nuevo registro a su tan personal obra marcada ante todo por la reflexión dramática y social que conlleva uno de los grandes géneros clásicos por excelencia como lo es el melodrama. Cambio de registro, pero no de estilo. En este caso, el director surcoreano hace suyo el relato breve de Haruki Murakami y lo lleva a su propio terreno para articular una rabiosa alegoría sobre la sociedad actual surcoreana, una lucha de clases en la cual, tal y como sucede en la mayoría de los países del primer mundo que se rigen por la monstruosidad del capitalismo, la clase baja no escapa de su condena mientras la impunidad está al servicio del beneficio y regocijo de la alta. Un conflicto de carácter universal al que Lee Chang-Dong pone forma y cuerpo de un triángulo amoroso.

Una enigmática relación a tres bandas que combina la trama romántica con un imprevisible carácter de intriga para desembocar finalmente en un desgarrador cuento moral, en el cual encontramos dos jóvenes desempleados y en definitiva, desamparados, a merced de un misterioso rico (que haya un momento de la película en el que el protagonista Jongsu utilice el término de Gran Gatsby para referirse a él lo dice todo). En resumidas cuentas, "Burning" es el descarnado retrato de una sociedad en la que no hay lugar para la bondad o mejor dicho, don el bien es corrompido y dinamitado por el sentimiento de impotencia al que somete un mal inherente que ni tan siquiera es consciente de su mezquindad. Plasmada sobre una absorbente cadencia, una sutil mano directorial y una meticulosa economía de recursos, a "Burning" no le sobra ni un solo segundo de metraje. Un mérito que es aún mayor si cabe ateniéndonos a que su duración abraza los 150 minutos. Dos horas y media que encadenan escenas sublimemente matizadas y que contienen además otra de las secuencias más memorables del festival, una danza que aglutina y simboliza gran parte del sentido y significado de esta fascinante película, a la que da continuidad una conversación que corta la respiración.

5. THE LOAD

Quincena Realizadores

Bien la presentamos en nuestra previa como la película más esperada del festival, también encabezó nuestro especial con las 101 películas más esperadas para este 2018. Y sí, en Cannes hemos podido comprobar que el tiempo ha acabado dándonos la razón. Ognjen Glavonić ha presentado en en la Quincena de Realizadores de este año su debut en la ficción, “The Load” .Y lo hace tras sobrecogernos tres años atrás con "Depth Two", un docuthriller simple y llanamente extraordinario con claros ecos de Claude Lanzmann, una poderosa reflexión sobre un crimen de guerra  acontecido durante la Guerra de Kosovo, narrado por sus víctimas y verdugos, atormentados supervivientes. Puro cine documental, seis años de investigación, una obra maestra que ahora tiene su spin-off en modo de ficción. “The Load” nos demuestra que Glavonic parece haber tenido claro que afrontaba el complicado reto, incluso temerario, de retratar otro tipo de horror que nace de la misma naturaleza que el Holocausto. Pero lejos de caer en saco roto, ha sabido hacer suyas las palabras de Resnais y Carol, superviviente del Holocausto, cuando se plantearon el rodaje de “Noche y Niebla”: "No podemos "documentar" esta realidad en particular, es demasiado atroz, estaríamos perdidos nada más empezar. ¿Qué podemos hacer entonces?" La respuesta fue; "podemos reflexionar, plantear preguntas, examinar los archivos e interrogar nuestros propios ideales y nuestras propias preguntas"

Principios entre las cuales también encontramos los de Claude Lanzmann con las nueve horas que dura su totémica “Shoa”: no podemos poner imágenes, las palabras son lo suficientemente dolorosas, por ello Lanzmann se dedicó a vagar por las cicatrices físicas que dejaron los campos de Polonia. Largos travellings nos llevaban por las vías que transportaban los trenes. Jamás fotografías, tampoco material de archivo. Precisamente tal y como hace “The Load” intercambiando las vías por la carretera, el tren por el camión y en definitiva, el documental por la ficción. Por lo demás, ambos convergen por su gestión fría del horror, por estremecer a través de todo aquello que sugiere pero no se ve. Un horror que nunca se muestra explícitamente pero constantemente se nos transmite a través de miradas, de gestos y silencios. También de sonidos que literalmente sobrecogen, como bien puede ser el simple 'trantraneo' de un camión el 'ronroneo' de su motor. O de situaciones supuestamente insignificantes cuyo valor simbólico y hasta poético, aquello que realmente transmite, acaba por demoler. Pero si hay otra gran virtud a destacar de esta perturbadora road-movie, que es asimismo un thriller escalofriante con el que directamente se te hiela la sangre, es el gran valor que atesora, no solo como muestra de denuncia histórica, de expiatorio reconocimiento, sino ante todo como llamada de urgencia a la responsabilidad que tienen las generaciones predecesoras a transmitirlo a las nuevas, a la importancia que tiene el hecho de que éstas preserven, asuman y tengan presente la atrocidad que atañe el pasado reciente de su país para que no vuelva a repetirse. La colisión y búsqueda de reconciliación entre lo nuevo y lo viejo, entre la inocencia mancillada y la culpa supurada, es constante en “The Load”. Un tour de force directorial cuyo poso no tiene fondo. Ojalá tuviéramos en España un cineasta así. Buena falta nos hace. A nuestro pasado, tanto como nuestro presente.

6. BORDER

Mejor Película Un Certain Regard

Cuenta el propio director, Ali Abbasi, que vio "Déjame Entrar" antes de leer el libro de John Ajvide LindqvistUn novela, una película, que han sido para él, como probablemente para la mayoría de nosotros, un pionero descubrimiento que ha llevado a la irrupción de un nuevo realismo nórdico impregnado del fantástico. De hecho, él mismo confiesa que Suecia es el último lugar donde esperaba ver emerger un innovador género cinematográfico que atesorara estas transgresoras señas de identidad. Y esto es precisamente lo que le llevó a adentrarse en mayor profundidad en las novelas de Lindqvist hasta llegar a "Border", cuya adaptación bien podríamos presentarla como un genuino pastiche de géneros llamado a causar furor en el próximo Festival de Sitges. La nueva película del responsable de "Shelley" es un siniestro cuento de hadas que transita múltiples universos paralelos en los que de forma perturbadora confluyen crónica social, comedia grotesca, thriller criminal, terror, folklore e incluso una inclasificable love-story de la cual desemboca la que bien podría ser la mejor secuencia de sexo del año. Y lo más sorprendente de todo es que a pesar de tocar tantos y tan diferentes palos, logra la difícil misión de hacer que todo cuadre, que todo encaje. Mucho abarca, y mucho aprieta. Es la excepción que confirma la regla. Nada de lo que sucede en "Border" es caprichoso o gratuito por más que con tantos giros y fusión de diferentes temas y conceptos bien podría correr el peligro de acabar siéndolo. El suyo es un complejo engranaje cuyo destino no es otro que embarcar al espectador a los confines de lo humano, allá donde la monstruosidad colisiona frontalmente con la existencia. Poco más quiero revelar sobre una obra de la cual, cuanto menos información tener de la misma, mejor. La sorpresa será aún mayor. 

7. CLÍMAX

Mejor Película Quincena de Realizadores

Uno sabe a lo que juega cada vez que se enfrenta a nueva película de Gaspar Noé. Es la sensación de absoluta vulnerabilidad como espectador, de tener presente que nos incomodará y agredirá directamente, tanto como la seguridad de que ya sea para bien o para mal, no nos dejará indiferente. Su cine es pura provocación, donde la depravación y la violencia está siempre presente, es esa clase de cine destinado a sacarnos en todo momento de nuestra zona de confort. Su obra no admite medias tintas y en este sentido, “Clímax” no iba a ser menos. Hablamos de una película que una vez más, y aquí si que no hay discusión que valga, supone un prodigo técnico, un ejercicio de cámara que te absorbe desde el primer segundo y no te suelta hasta su últimísimo momento, una experiencia inmersiva de carácter absolutamente visceral que vuelve a dejar latente la genuina capacidad técnica que el realizador francés de origen argentino atesora en el empleo de la cámara. Para unos talento desaprovechado, para otros excelencia única en su especie, lo que está claro es que cuando un autor tiene el descaro necesario para causar semejante polarización entre crítica y público es que su obra tiene una personalidad propia incondicional e irrenunciable. Y este será el caso, denlo por seguro también, de su nueva película.

Rodada en único espacio, confinada en una surte de gimnasio convertido en sala de baile, en una fiesta de fin de grado, “Clímax” representa lo que verdaderamente es el cine como experiencia. El que nos brinda es un portentoso ejercicio directorial rebosante de movimientos de cámara imposibles, de vertiginosos planos cenitales, de un extraordinario trabajo coreográfico y sonoro y un cuidado extremo en la iluminación, que más allá de ofrecer al mismo tiempo una reflexión sobre la vida, la muerte y las relaciones sexuales, bien podríamos señalarla también como la primera película política de Gaspar Noé. Y es que no precisamente por gratuito capricho, es la bandera francesa, su constante presencia, la que en todo momento preside la fiesta. Pero que nadie se equivoque, aquí no hay rastro de patriotismo alguno, más bien la erosión y volatilizaron de los valores que supuestamente representa. El “liberté, egalité, fraternité” que rige Francia es puesto en evidencia, la imposibilidad de una vida en armonía colectiva, entre la diversidad sexual y las diferentes procedencias, es lo que “Clímax” nos refleja. Es probablemente por ello que entre los bailarines encontramos prácticamente todas las posibles representaciones de la ciudadanía que hoy día convive en Francia (exceptuando la comunidad árabe, discutible decisión). Es sobre este enfoque discursivo que el responsable de "Irreversible" nos sumerge en el horror del colocón. Es decir, “Clímax” no es una película lisérgica al uso, más bien todo lo contrario. Los efectos de ingerir una droga de forma involuntaria lleva a sus personajes a embarcarse en el delirio aturdido, en el alucine autodestructivo, en una suerte de bacanal con aires de “Battle Royale” propulsada por la agresión física y oral, por la histérica abyección colectiva. Cierto es que la experimentación de "Clímax" bien puede llevar a uno a presumir un enfoque incongruentemente moralista y que toma alguna que otra decisión tan arriesgada como desacertada que levantará la indignación de muchos. "Clímax" sin embargo, levantará también la fascinación de otros tantos. De eso se trata. Aquí hay ecos de "Fama: a bailar",  también de "Suspiria", "Cabin Fever" y  por supuesto, de La Marsellesa. Lo dicho, a bailar.

8. ASH IS PUREST WHITE

Sección Oficial

Una película de mafia impregnada por el universo de Jia Zhang-ke que así mismo, también nos sumerge en una historia de (des)amor que se extiende a lo largo de dos décadas y que supone la película más autorefeencial del cineasta chino. "Un toque de violencia", “Más allá de las montañas” “Naturaleza muerta” son las tres principales predecesoras de las que bebe lo nuevo de Jia Zhang-Ke. Aunque también lo hace de sus orígenes, de películas como "Platform" o "Pickpocket". Lo que la nueva y extraordinaria película de Jia Zhang-Ke nos cuenta es, ante todo, la historia de una mujer en un universo de hombres. Una heroína firme e íntegra como ella sola, que ve como en el ecosistema social y criminal al que pertenece se pierden todos aquellos principios por los que ella se rige, básicamente, en consecuencia al contexto político del país al que se deben. Al igual que ya sucediera en su anterior “Más allá de las montañas”, también en prácticamente la totalidad de su obra, el nuevo film de Jia Zhang-Ke incurre asimismo en la demoledora transformación que está atravesando la sociedad china contemporánea, en el proceso de absoluta alienación y degradación moral que conlleva la eclosión del capitalismo, tanto en su paisaje como en sus valores. El auge del negocio inmobiliario o la privatización de las minas de carbón que supone uno de los principales sustentos de la economía china, a manos del individualismo adulterado y el interés corrompido. La esencia, cultura y tradición de un país entero a merced del la corrupción. El carácter social se da de bruces con el íntimo, las relaciones colectivas con las personales. Y es que al fin y al cabo, una funciona como causa directa de la otra. Y en el fondo de la cuestión, una de sus más dolorosas consecuencias: la imposibilidad de vivir y profesar un sincero amor. 

Este es el meollo de la cuestión de "Ash is Purest White", película que al igual que hacía su anterior "Más allá de las montañas" con el Go go west de Pet Shop Boys, toma como leitmotiv musical el tema de Village People, YMCA. Una canción icónica que ante todo promulga la lucha por vivir el amor sin atadura alguna y luchar por la consecución de los sueños de cada uno. Y esta es la lucha que precisamente libra nuestra carismática protagonista. Una mujer que con cada uno de sus actos, de su toma de decisiones, pone en evidencia la ausencia de los códigos éticos y morales de todos aquellos hombres que le rodean. Es decir, estamos ante un obra ejemplarmente feminista, una mirada estoica a todos los niveles que en todo momento respira una ternura, una sensibilidad, desenfrenadamente conmovedora, que viene a decirnos que es en la fuerza del individuo donde yace la principal esperanza para que el colectivo recupere sus valores perdidos. Y por si fuera poco, como ya es habitual en el cine de Jia Zhang-Ke, "Ash is purest white" nos regala algunas de las secuencias, de los bailes y conversaciones, más memorables por los que seguro, recordaremos esta nueva edición del Festival de Cannes. 

9. LAZZARO FELICE

Mejor Guión (Ex-Aequo)

Cuenta Alice Rohrwacher que para la trama de "Lazzaro Felice" se inspiró en un sorprendente hecho real: la historia de una marquesa que se aprovechó del aislamiento de sus numerosas propiedades para ocultar a sus campesinos, a quienes directamente tenía esclavizados, que pertenecían a una nueva civilización en el cual el trabajo se intercambia por dinero. Son los hechos sorprendentemente reales que sirven como punto de partida a esta suerte de cruce entre cuento de hadas y fábula social de corazón anticapitalista. Una muestra de realismo mágico y sobrenaturalidad religiosa inclasificable a todos los niveles, que tal y como ya sucediera con su antecesora "El País de las Maravillas", está a camino entre la la ensoñación y la realidad, aunque en este caso vaya un paso más allá en cuanto a riesgo y originalidad. "Lazzaro Felice" es ante todo un salto sin red que demuestra la seguridad que en si mismo tiene su intrépida realizadora. Una película dividida en dos partes abruptamente diferenciadas, una ruptura tan radical como inesperada, entre cuyos posibles ecos y referentes tan solo me atrevo a señalar "Tropical Malady". De hecho, hablamos de una propuesta que no le tiembla la mano al erosionar la lógica del tiempo y el espacio, y que lejos de fracasar en el intento, acaba por despegar y volar alto.

Y es que a pesar de que ambas partes se diferencian claramente por envolverse la primera de un mundo rural (que está rodada ésta con una sensibilidad y una belleza ante la cual es imposible no caer embelesado), la segunda del urbano (aquí es donde llega el desconcierto, y lo digo como virtud, no como defecto), Rohrwacher no cae en la previsible recurrencia de confrontar ambos universos para reivindicar la luminosidad que atañe a uno y la oscuridad que envuelve al otro. Más bien todo lo contrario. Lejos de idealizar el contexto natural como cabría esperar, la vida sigue igual de oprimida, tanto en el universo agreste, como en la gran ciudad. Dos universos complementados por múltiples fugas que descolocan tanto como estimulan, giros que lo que ante todo revelan es que estamos ante una realizadora que arriesga en cada una de las decisiones que toma, básicamente porque parece tener claro que su irrefrenable imaginación no tiene parangón a la hora de sorprender y en última instancia, encandilar al espectador. Rodada al igual que sus predecesoras en 16 mm, "Lazzaro Felice" es una película de lozana textura que una vez vista, sus atributos bien podrían presentar todas las credenciales necesarias para caer en lo estrafalario pero que sin embargo, tiene la extraña capacidad para convertir la confusión en fascinación, la temeridad en prodigo y en definitiva, lo que bien podría haber sido una merecida Palma de Oro. Lo suyo si que es magia. Nunca mejor dicho, es mano de santo.

10. THE WILD PEAR TREE

Sección Oficial 

Nuri Bilge Ceylan parece tener claro que los padres sirven como modelo a seguir para los hijos y no sólo a través de la interacción directa con ellos. La interacción indirecta o los ejemplos de actitud y comportamiento con los demás y el mundo exterior también influye enormemente en el desarrollo de la personalidad y de las habilidades sociales de los vástagos y sucesores. Sin embargo, el conflicto resulta doloroso cuando uno no responde a las expectativas del otro, cuando lo que debería ser amor incondicional da lugar al desencuentro y la incomprensión, a la decepción y la frustración. Cuando lo que debería ser empatía y entendimiento es convertido en condescendencia y amargor. Cuando en definitiva, la relación e interacción entre un padre y un hijo se rige por el sentimiento de culpa y el juicio de valor. 

Con su nueva película el responsable de "Lejano" vuelve a su tierra prometida, a la ruralidad del territorio de Anatolia, para enmarcar este conflicto abierto entre un padre y su hijo, alguien que precisamente vuelve a casa, a su remoto pueblo natal, en una etapa de absoluta introspección artística y personal, en un momento en el que no encuentra sentido a las contradicciones de la vida. La dimensión emocional y filosófica abrazan maravillosas secuencias marcadas por conversaciones muy prolongadas, por encuentros y desencuentros, en los que se reflexiona sobre las grandes cuestiones de la vida, sobre la política, la religión, la literatura y por supuesto, el amor. También sobre lo que éstas están condicionadas por el costumbrismo, por el enraizamiento y el arraigo a las tradiciones culturales y terrenales. Es decir, en "The Wild Pear Tree" encontramos mismas señas de identidad en cuanto a fondo, aunque no en cuanto a forma, respecto al resto de la magistral obra de su realizador turco. De la contemplación pasamos a la verborrea sin parangón, de la constante trascendentalidad a cierta livianidad en el que hay lugar incluso para el inspirado humor, del pesimismo al optimismo, de la retórica solemne y pausada a la agilidad de unas conversaciones en las que apenas hay tiempo para el respiro, del empleo de la imagen tenue y granulada a la nitidez y luminosidad del uso del digital donde los colores cálidos y las luces anaranjadas del otoño suplantan a la niebla y la nieve que cubrían las llanuras de Anatolia en "Winter Sleep" mismamente. Son las novedosas virtudes formales, sus habituales logros conceptuales, que hacen de la nueva y fascinante película de Ceylan una obra rebosante de armonía, cuyas 3 horas de duración le pasan a uno sin apenas pestañear. 

11. UNDER THE SILVER LAKE

Sección Oficial

El director de "It Follows" a competido por la  Palma de Oro con un cruce entre "Southland Tales" y "Vértigo" pasado por el filtro de Thomas Pynchon, que bien podríamos presentar como el reverso de "La La Land". Una mezcla muy sui generis de cine negro, comedia detectivesca, suspense y romance. Un pastiche de géneros envuelto de un aura surreal tan bizarra como seductora, de un humor tan inteligente como chiflado que directamente nos lleva al universo de "Inherent Vice", entre sus múltiples referentes. Y es que la nueva película de David Robert Mitchell lidia con desapariciones y misteriosos asesinatos en un contexto de escándalos y conspiraciones hasta desembocar en lo que bien podríamos señalar una pionera del pop noir. Es decir, una película similar a nada de lo que podamos imaginar, cuyo desconcierto sin embargo, atesora en su fondo un discurso intrínsecamente fiel y coherente respecto a las señas de identidad por las que se rige el retrato generacional y el interés por los ritos iniciáticos en el camino a la madurez que enmarca la breve, pero muy relevante obra de Robert Mitchell. 

Lo que "Under the Silver Lake" presenta es un constante choque entre el clasicismo y el posmodernismo, entre el lenguaje que definen y simbolizan dos culturas populares tan aparentemente opuestas y distantes. Es de este contraste que surge su discurso y mensaje, aquel que viene a decirnos que quizás no esté tan lejos uno del otro. O más bien, de la necesidad que tienen las nuevas generaciones de volver al punto de partida, de abrazar y empaparse de una época clásica a la que parece haber dado la espalda. Más que nada por que es precisamente en esta época donde se han germinado la singularidad de los iconos por los que hoy día los millenials se rigen. Los guiños en este sentido son tan constantes como estimulantes, tanto desde su carácter formal como conceptual. Y es que más allá de la obsesiva búsqueda de una figura que parece fantasmagórica, "Under the Silver Lake" nos ofrece asimismo una particularísima visión sobre la historia de Los Ángeles, una ciudad emblemática construida sobre sueños que aquí se sumerge en el más hilarante delirio. ¿Culto instantáneo? Apuesto por ello.

12. GIRL

Cámara de Oro, Mejor Actor, Premio FIPRESCI (Un Certain Regard)

Un estudio de personaje sensible y extraordinariamente matizado que bien podría ocupar un lugar privilegiado en Sección Oficial. Empecemos por afirmar que "Una Mujer Fantástica" ya tiene su relevo generacional. . El debut sorprendentemente maduro de Lukas Dhont es el estudio de una adolescente que libra su propia batalla, tanto a nivel físico como emocional, en su transición del cambio de género. Lara es una joven que nació siendo niño y que sueña con convertirse en prima ballerina. Ese es el arduo reto que afronta teniendo la suerte de tener varias herramientas clave a mano para poder lograrlo, como es el caso de sus innegable talento para el baile y el movimiento o el apoyo familiar.  Y es que no es otro que su cuerpo, ante todo su cuerpo, la barrera que le impide definitivamente volar. Él es su verdadero y único rival, al que se enfrenta a base de coreografías y bailes que condensan y asimismo desahogan toda su rabia contenida que es esclava de su frustración física y a la postre, existencial. 

“Girl” vendría a suponer ese inmejorable complemento a “Una Mujer Fantástica” que dignifica y pone al día el tratamiento de la transexualidad en el cine, abrazando aún y así un tono y enfoque bien diferente. Aquí apenas hay lugar para la denuncia explícita o reivindicación social en cuanto a normalización de la diversidad. Lo que si tenemos es una cámara constantemente incrustada al rostro y cuerpo de su protagonista, atenta siempre a sus gestos, movimiento y miradas. Una cámara introspectiva que nos sumerge hasta el fondo de sus sensaciones, sentimientos y sus miedos, que sigue la intensidad que transmiten sus bailes y movimientos, y que constantemente contornea su rostro y cuerpo. Y lo que su objetivo plasma es una película de una fuerza y sutileza inconmensurable que rompe varios de los tópicos y estereotipos por los que se ha regido siempre el cine trans. Lejos de tener una familia en la que se siente incomprendida, de un entorno cercano por la que no es bienvenida, Lara dispone de la aceptación y plena disposición de su progenitor para ayudarle en lo que sea y como sea hasta lograr su objetivo. También la aceptación (con alguna que otra reticencia, eso sí) de su entorno cercano, tanto en el colegio como en la escuela de baile. Pero claro, la procesión se lleva por dentro. 

13.THE HOUSE THAT JACK BUILT

Sección Oficial Fuera de Competición

Articulada a través de una estructura dividida por cinco episodios que respectivamente son cinco asesinatos y las consecuentes reflexiones sobre los mismos (tal y como ya fuera el caso de "Nymphomaniac"), "The House that Jack Built" nos habla del arte de matar, pero ante todo del arte de morir artísticamente del propio Lars. Por un lado tenemos a Jack, suerte de alter ego de von Trier, un serial killer martirizado quien concibe que cada uno de sus asesinatos es una obra de arte en sí misma y presenta los crímenes que definen su desarrollo como asesino en serie desde su propia perspectiva, a su vez que experimenta en primera persona cómo se enorgullece de cada uno de ellos como si fueran obras de arte. Por el otro tenemos a Verge, suerte de confesor, la persona que no solo escucha todos los argumentos supuestamente artísticos con los que Jack excusa sus atroces crímenes, sino que se encarga de rebatirlos y en última instancia, tumbarlos. Y sí, en la nueva película del controvertido director danés evidentemente yace una reflexión filosófica y metafísica sobre el mal y el sadismo, a través de la cual nos invita a adentrarnos en la cabeza de un asesino en serie. Una lectura superficial que, si profundizamos en ella, nos hará encontrarnos con un autobiopic confesional a través del cual el atormentado director danés reniega de su propia obra: Jack vendría a ser el propio Lars von Trier

Es decir, el asesino como artista. Sus películas, los crímenes que comete. La forma que ha tenido de crearlas, los mecanismos que Jack emplea en cada uno de sus asesinatos. Las víctimas, los propios actores a que en muchos casos a sobrexplotado (que se lo pregunten Björk). Y, en definitiva, la propia casa que Jack quiere construir a base de muertes, la propia obra artística del director de "Los Idiotas". Es por ello que "The House that Jack built" es una propuesta insólita en lo que al cine de autor se refiere, que más allá de provocar o de caer en el mero narcisismo, ante todo cumple la función de confesión y reconocimiento, de exhortación de los propios y múltiples demonios que acucian a su depresivo director. Como no podía ser de otra forma, haciendo acto de presencia el Holocausto junto a muchos otros. De hecho, la verdadera víctima ante la cual atenta su nueva película es precisamente su propia persona, su inherente idiosincrasia como artista. Y es que aquí no hay lugar para la autocompasión. Es la escenificación del martirio al que le ha llevado su evolución como creador. Una obra técnicamente tan dotada como arriesgada que asimismo no da la espalda al autoconsicente humor. Uno de los grandes totems del cine de autor modernos se abre en canal y arremete contra su propia obra a corazón abierto. Histórico, cuanto menos. ¿Su adiós al cine? Veremos. Que los títulos de crédito finales vengan acompañados por el mítico tema Hit the road Jack!, mucho dice de ello.

14. EN LIBERTÉ!

Premio SACD Quincena de Realizadores

Pierre Salvadori, director artesano, responsable de comedias efectivas pero marcadas por cierto grado de convencionalidad, como es el caso de"En un patio de París" o "Usted Primero", nos ha brindado las mayores risas del festival. Protagonizada por una genial Adèle Haenel, "En Liberté!" nos cuenta la loca historia de Yvonne Santi, una joven inspectora viuda de un policía heroico, valiente e íntegro que gracias a una investigación sin demasiada importancia descubre que su marido no era el hombre que ella creía, sino un corrupto mentiroso. Abatida, intenta reparar los errores cometidos por este hombre y curar las heridas que ella no ha infligido, lo que da lugar a un encadenamiento de situaciones de lo más absurdas e hilarantes que trascienden el simple gag y lo que es más difícil aún, que son capaces de mantener el explosivo ritmo que imprime su tronchante escena de apertura. Pocas veces este cronista se ha reído a carcajada limpia en una festival de clase A como es el caso de Cannes. De principio, a fin. "En Liberté!" viene a confirmarnos que en los grandes certámenes cinematográficos sí debe haber lugar para la comedia. De hecho, su presentación bien podría haber sido en Sección Oficial.

 15. THREE FACES

Mejor Guión (Ex-Aequo)

Tal y como su propio título nos sugiere, "3 Faces" es el retrato de tres mujeres, tres actrices cuyos rostros representan condiciones complementarias y encadenas: la aspiración de un sueño, la consecución, aunque condicionada del mismo, y la imposibilidad de cumplirlo. La nueva película de Jafar Panahi presenta la novedad de trasladarnos al contexto remoto y rural cuando su cine siempre ha estado directamente ligado al mundo urbano, concretamente al de la gran urbe de Teherán. En este caso nos lleva a un pueblo fronterizo limítrofe con Armenia y Azerbayán, precisamente un poblado colindante al pueblo del que Panahi es originario. Y lo hace para profundizar en el conflicto que emerge en cuanto la sensibilidad y vocación creativa choca frontalmente con el enraizamiento de las tradiciones, con una extrema represión familiar hasta tal punto que estigmatiza la inquietud artística como si fuera un endemoniado mal necesario de exorcisar. Es decir, el conflicto que atañe a un microcosmos prácticamente olvidado y concreto trasladado a un país entero. Triste pero real.

Bajo esta reivindicativa premisa, el responsable de "El Espejo" incurre en un diferente contexto pero no por ello quiere decir que de la espalda a sus inconfundibles señas de identidad. La escena de apertura que enciende la mecha de "Three Faces" es de hecho, una imagen que abre la duda de si es falsa o real. Es decir, la reflexión sobre la propia idiosincrasia de la imagen y su empleo como principal motor propulsor. Lo que viene a continuación es una docuficcion que presenta un cariz claramente realista y dramático pero tratado con mucho afecto y humor, en el que siendo fiel al estilo que ha condicionado su cine desde su opresiva condición, Panahi mezcla en todo momento la veracidad de su discurso con la escenificación. "Three Faces" guarda además secuencias de una arrebatadora belleza poética que emerge desde el trabajo fotográfico y formal, lo que hace de ella una obra tan disfrutable como a la postre, sobrecogedora.

16. AYKA

Mejor Actriz

Diez años después de haberse llevado el premio Un Certain Regard por "Tulpan", una comedia dramática sobre la sociedad kazaja, el director Sergey Dvortsevoy ha vuelto a Cannes, para competir esta vez en Sección Oficial, con "Ayka", película que nos cuenta la historia de una mujer que acaba de dar a luz pero no puede permitirse tener un hijo. No tiene trabajo y tiene que pagar demasiadas deudas. No tiene ni siquiera un lugar donde dormir. Y sin embargo, la naturaleza pone todo en orden. A camino entre ficción y documental, con un fondo y forma claramente reminiscente de la "Rosetta" de los hermanos Dardenne, "Ayka" se interroga sobre las razones que llevaban a las madres kirguises a abandonar a sus hijos en un país extranjero como lo es para ellas Rusia. Un acto 'poco natural' para estas mujeres cuyas raíces se hunden en una cultura sólidamente construida alrededor de los lazos familiares. Un dilema moral en el seno de una sociedad desvalida que deja a sus individuos, como es el caso de la mujer que nos ocupa, dolorosamente desvalidos ante los azares del destino. Apoyado en el tour de force interpretativo que nos brinda una Samal Yeslyamova, con la cámara constantmente incrustada sobre su cuerpo y rostro,  "Ayka" se articula sobre primeros planos que nos reflejan lo que ocurre cuando la relación entre las personas y con el medio ambiente se deteriora hasta que el propio individuo es moralmente atacado.

17. DOGMAN

Mejor Actor

"Dogman" significa la vuelta a los orígenes de Matteo Garrone, concretamente a "El Taxidermista" (2002) y "Primo Amore" (2004). Su nueva película nos lleva a la periferia de Roma a finales de los años 80, allá donde la ley de la selva prevalece, donde el honor y el dinero son las únicas cosas que cuentan y donde las drogas y la violencia son los únicos problemas. Y lo hace para trasladarnos el caso real de Pietro De Negri un peluquero de perros que asesinó a un ex-boxeador amateur llamado Giancarlo Ricci, un delincuente de poca monta. Bajo los efectos de la cocaína, De Negri torturó durante siete horas a Ricci hasta arrebatarle la vida, convirtiéndose en uno de los asesinatos más atroces de la historia de Italia tras la guerra. Un hecho real que Garrone lo lleva a su personalísimo terreno, al áspero hiperrealismo, al sobresaliente trabajo fotográfico y escénico por el que se distingue su lúgubre cine primigenio. "Dogman" bien podríamos interpretarla como una crónica social negra de Italia, un cuento moral, suerte de western suburbial que entre otras cosas nos habla de la pérdida de la inocencia o más bien, de la imposibilidad de mantenerla. 

Su nueva fábula real viene a sugerirnos que la Italia de hoy no es un país para leales. De hecho, es la figura del perro, la incondicional lealtad que éste profesa hacia su amo y dueño, la esencia metafórica por la que se rige la tóxica relación entre Marcello y Simone. Muy a pesar de los contantes problemas y conflictos que Simone le causa a Marcello, éste le sigue y le protege. Hay algo que le empuja a mantenerse siempre a su lado por más que le perjudique. Un extraño vínculo de atracción y amistad que acaba por estallar en una venganza brutal, aunque el empleo de la violencia en este caso es más contenida y sugerida que explícita como cabría esperar. La nobleza es quebrada, la fidelidad dilapidada. Precisamente como sucede con el nexo común que debería unir a la política con la sociedad. Así nos va.

18. ONE DAY

Premio FIPRESCI Semana de la Crítica

El debut tras la cámara de la hungára Zsófia Szilágy demuestra una sorprendente solidez e inapelable madurez al retratarnos un día cualquiera en la vida de una madre coraje. O más bien, el infierno que puede resultar ser madre y a la vez estar subyugada por la cotidianidad. Nuestra Anna es profesora de italiano, tiene tres hijos, un marido e incesantes problemas económicos. Su rutina diaria se reduce a correr del trabajo a la guardería, del colegio a las clases de baile, a intentar cuadrar las cuentas. En definitiva, a tratar de gestionar un día a día que realmente parece imposible de gestionar. Más aún, si a ello añadimos que su marido coquetea con la infidelidad. Hablamos de un debut dirigido con sorprendente aplomo, con ese pulso, esa cadencia ágil y relativamente vitaminada en el manejo de la cámara que distingue el nuevo cine rumano. Una de esas películas en las que aparentemente no pasa nada pero realmente está pasando de todo, que presenta una ejemplar fusión entre el drama íntimo y el relato social, donde sus personajes se muestran oprimidos y sometidos por el mero hábito. Tanto ella como él, porque si otra virtud verdaderamente destacable tiene "One Day", es que no juzga a sus personajes. El marido, mayoritariamente fuera de campo y supuestamente verdugo, pero realmente víctima, demuestra estar también maniatado, a su propia manera, por una vida diaria que finalmente le lleva a la erosión de su vida íntima. Quien tiene una madre tiene un tesoro, esto es algo que demuestra tener muy claro Zsófia Szilágy, porque su ópera prima es ante todo un homenaje a todas las mamás del mundo. O mejor dicho, a la lucha diaria que conlleva serlo en sociedades capitalistas y supuestamente evolucionadas como bien puede ser mismamente la húngara o porque no, la española. 

19. KNIFE + HEART

Sección Oficial

Una muestra de giallo porn-queer que bien podríamos señalar como "Amer" + "A la caza" + "Scream" rodado por un menage a trois entre Xavier Dolan, Kenneth Anger y Peter Strickland. De esta guisa presentamos la segunda película del responsable de "You and the night". El nuevo enfant terrible del cine francés ha tenido el descaro de transportar a toda una Vanessa Paradis a la industria pornográfica gay de los años 70 mientras merodea un misterioso asesino en serie. El romance, el sexo, el deseo, la violencia y la muerte se dan cita en esta suerte de slasher que atesora la particular virtud de estilizar y sofisticar el cine trash bajo un tono de melódica poesía, un evocador carácter metacinematográfico con el que Yann González se confirma como un orfebre de la dirección artística, del tratamiento de imagen y la puesta en escena. Y es que es la propia pasión y nostalgia por el celuloide, por sus diferentes texturas, con la que en todo momento "Knife + Heart" envuelve a los propios personajes y a nosotros como espectadores, al cine que vemos y experimentamos dentro del propio cine que realizan y producen. Un goce para todos los sentidos que viene a confirmarnos la capacidad que González atesora para estar a la altura de sus múltiples e ilustres referentes sin que el pulso le tiemble. Palabras mayores.

20. PETRA

Quincena de Realizadores

La mejor película de Rosales hasta la fecha es una espiral de malicia, secretos familiares y violencia que lleva a sus personajes al límite de la vida. "Petra" es una obra de discurso multidireccional que, partiendo del espectro familiar, abraza la esfera política y social de España, así como también de Catalunya. Es decir, lo que vendría a ser un melodrama de lo más cruento transformado en la descarnada radiografía del conflicto histórico que vive un territorio entero. Si hay un estigma que supura a nuestro lastrado país, ese es la obligada recuperación de nuestra memoria histórica. Alfombras que a las altas esferas no les interesa levantar, básicamente porque aquello que pueda ser descubierto difícilmente pueda sostener el currículo de una nación verdaderamente retrógrada aunque supuestamente próspera. Pues bien, exhumar el pasado en busca de respuestas es precisamente lo que propulsa el descarnado periplo en el que se embarca Petra. Encontrar al padre que nunca llegó a conocer, ni tan siquiera saber de él, es la llave que abre la caja de Pandora. No es casualidad que su madre siempre se haya negado tajantemente ni tan siquiera a hablar del tema. Precisamente como España hace con su propio pasado, un pasado atroz marcado por la devastadora e inhumana dictadura de Franco. La memoria frente al olvido. El bien frente al mal. Hay quien intenta asumirla, hay quien desea esconderlo. Más que nada porque no habría por donde sostenerlo. Y esto es precisamente lo que sucede en "Petra". La erosión. 

Que el intertítulo que presenta cada uno de los capítulos por los que "Petra" está dividida nos adelante la acción clave que en él va a suceder, es una maniobra tan aparentemente temeraria como indudablemente coherente. Enfrentarnos a ellos teniendo ya la principal información como espectador, es lo que nos permite fijarnos y estar atentos a todo lo que rodea y a lo que verdaderamente significa esa acción. Los constantes y lentos barridos entre la distancia que separa a sus protagonistas en plena conversación, o el empleo de personajes hablando fuera campo, son otros sugerentes recursos formales que nos trasladan el extremo grado de distanciamiento que hay entre ellos. Entre las personas, también entre las culturas y en definitiva, los territorios. Con todo ello, y a pesar del pesimismo que envuelve toda la película, Jaime Rosales nos sugiere el posible camino a la redención y la anhelada reconciliación. Hay luz al final del túnel. El problema yace en saber recorrerlo y sobre todo, dar con la tecla y ser capaz de pulsarla para lograr la expiación.  

21. WILDLIFE

Semana de la Crítica Película Inaugural

Más allá de lo incomprensible que resulta que un peliculón de semejante calado no tuviera reconocimiento en el palmarés final, el debut en la dirección de Paul Dano fue, sin duda alguna, uno de los platos fuertes del reciente Festival de Sundance, donde se estrenó mundialmente, así como también lo ha sido de todo un Cannes. Siendo fiel a la obra que adapta y apoyado en la mejor interpretación que Cary Mulligan nos ha regalado desde "An Education", el aclamado actor convertido ahora a director se centra en la modélica familia americana para destapar la represión y frustración a la que su forma de vida aparentemente idílica está abocada. La familia supuestamente perfecta y unida es dinamitada. Y todo ello bajo el prisma y la mirada de quien más lo sufre: el hijo adolescente. Es el auge y, sobre todo, la caída, de sus grandes referentes. Tanto del padre como de la madre. Ambos víctimas de los ultraconservadores códigos sociales de una nación según la cual el hombre está destinado al sustento económico y la madre al doméstico. Nunca mejor dicho, Born in the USA. Una estructura aparentemente modélica que acaba por desembocar en el más absoluto tedio y desengaño, básicamente por la imposibilidad de romper con los roles que han sido socialmente impuestos y preestablecidos. En “Wildlife” late el corazón de “American Beauty” pero su estructura y tono directamente nos lleva a “La Tormenta de Hielo”. Dos referentes de palabras mayores para un debut complejo y prometedor a todos los niveles, una película aparentemente sencilla pero profundamente sutil y extremadamente medida, que tiene la capacidad además, para transgredir su discurso sin apenas levantar la voz. En definitiva, una obra que se teje sobre una ejemplar economía de recursos y que cumple con la difícil misión de comunicarse a base de silencios, de gestos y miradas. Palabras mayores, ¿reconocimientos mayores? La nominación al Oscar para nada le iría grande.

22. LETO

Sección Oficial

El "24 hour party people" que a cuatro manos rodarían John Carney Philippe Garrel. El cineasta ruso Kirill Serebrennikov nos traslada la crónica real de la génesis de la escena rock underground soviética de los años 80 a través de dos de sus grupos más míticos e icónicos, y lo hace centrándose en el verano en el que precisamente se empezaron a dar lo primeros pasos hacia los inicios de la Perestroika. Tiempos de esperanza, aunque no de gloria, que sobrevuelan una película que ante todo se centra en el proceso creativo. En lo que entonces significaba componer música; cuando se estaba totalmente sometido a un régimen que, más allá de demonizar lo que ellos denominaban occidentalización, prohibía directamente la libertad de expresión. ¿Qué componer? ¿Qué contar? ¿Qué letra gestar que no deba salir de su pensamiento o su corazón? ¿Somos rock o somos punk? Y en definitiva, ¿cuál es nuestra identidad? Es el principal conflicto sobre el que constantemente levita "Leto", dejando en un segundo plano el triángulo amoroso en el que se embarcan sus protagonistas. Es por ello que las menciones a grupos como T-Rex, Blondie o Led Zeppelin son constantes, como aquellos grupos a los que les es imposible asemejarse por más que lo deseen y sueñen con ello. Básicamente, porque nunca tendrán la libertad para componer que tuvieron ellos. Pese a todo, otra de las grandes virtudes que posee la nueva obra de  es que en ningún momento los personajes se quejan de esta opresión de forma directa. Les envuelve y les afecta, la transmiten, pero explícitamente no la lamentan. Bajo esta atractiva premisa, lo que el responsable de "The Student" articula es, ante todo, un sublime ejercicio de estilo en el que, más allá del recio empleo del blanco y negro o de un tratamiento de imagen admirablemente matizado, brillan con luz propia sus fugas musicales y transgresiones formales. La irrupción del color o la sobreimpresión de textos y de elementos de animación son los principales elementos sobre los que pivota la personalísima y memorable interpretación de temas como Psycho Killer de Talking Heads,  Passenger de Iggy Pop o A Perfect Day de Lou Reed. En otras palabras, todo aquello que amamos. Eso es "Leto".

23. PÁJAROS DE VERANO

Película Inaugural Quincena de Realizadores

Un deslumbrante cruce entre el espíritu herzogiano de "Aguirre" o "Fitzcarraldo" con el nuevo cine filipino que ejemplifica la "Independencia" de Raya Martin y que presenta además ecos de "Apocalypse Now". Es como de buenas a primeras podríamos definir "El Abrazo de la Serpiente", la tercera película del colombiano Ciro Guerra que acabó resultando nominado al Oscar. Un delirio onírico y febril rodado en inmaculado blanco y negro y poblado por tribus amazónicas al que ahora seguirá "Pájaros de verano". El realizador colombiano vuelve a la Quincena, en este caso para inaugurarla, con una historia que se ambienta en época de la “Bonanza marimbera”, hecho que se produjo en la Sierra Nevada de Santa Marta y La Guajira desde mitades de los años setenta e inicios de los ochenta. Una película grandiosa, épica a la par que trágica, que según el director artístico de la Quincena de Realizadores, Edouard Weintrop, es "la práctica destrucción de una familia con una ascensión y un declive, un poco en la línea de El padrino". Tal cual, "Pájaros de Verano" es el clásico relato de auge y caída que en cuanto a temática bien podría jugar la liga de "Scarface" tanto como de "Narcos". Su contexto sin embargo, nos lleva al cine de cariz etnográfico y antropológico. Es decir, mafia tribal para una película de gran empaque que ante todo retrata la disolución de una comunidad indígena en Colombia por culpa del narcotráfico en los años 70. Nunca mejor dicho, de armas tomar.

24. BLACkKkKLANSMAN

Gran Premio del Jurado

Seguro que no precisamente por una convergencia casual, uno de los activistas políticos más inquietos, provocadores y vitales del cine norteamericano contemporáneo como es Spike Lee, ha vuelto a primera plana de la actualidad cinematográfica precisamente en tiempos de Trump. Y lo hace prácticamente diez años después de que Barack Obama pronunciara estas palabras el día que ganó las elecciones por primera vez: “Estados Unidos, hemos avanzado mucho. Hemos visto mucho. Pero queda mucho más por hacer”. Nada más lejos de la verdad. Del progreso al retroceso, de la esperanza, a la triste realidad. Estados Unidos ha visto como finalmente ha sido investido Donald J. Trump como su cuadragésimo quinto presidente. Sobre el cual, no hace falta ni mencionar la cantidad de racismo, intolerancia, sexismo y ataques a la libertad de prensa que ha destilado este último año durante su mandato. 

Una declaración de guerra que Spike Lee se ha tomado al pie de la letra haciendo aquello que mejor sabe, empuñando el cine como arma arrojadiza, aunque lejos de hacerlo desde el drama trascendental lo hace desde un hilarante y vital registro cómico en el que los hombres de capucha blanca no aterrorizan, sino que son tratados como auténticos estúpidos. Y lo hace, partiendo de un hecho real tan increíble como decididamente surreal, como lo es que un afroamericano se infiltre en la cúspide del Ku Kux Klan. Es lo que hizo Ron Stallworth durante los años 70 mientras gobernaba Nixon y embarcaba al país en la Guerra de Vietnam. Es decir, un contexto similar al que Estados Unidos vive a día de hoy. Nixon por Trump, Oriente Medio por Vietnam, y en medio de todo ello, deplorables sucesos como los que recientemente han acontecido en Charlottesville. Es decir, tan lejos, tan cerca del Ku Klux Klan. Pero más allá de la llamada de urgencia que supone la puesta al día de su argumento, "BlacKkKlansman” atesora la gran virtud de que nos solo se limita a denunciar, a demonizar el hombre blanco y victimizar al de color. Lo que más bien transmite es un mensaje absolutamente conciliador. Es decir, aquí no hay polarización, tampoco víctimas y verdugos. Lo Spike Lee viene a decirnos es que la fuerza la hace la unión. Referencias y guiños a "The Wire", "El nacimiento de una nación", William Woodrow o incluso el acoso sexual se encargan del resto. Welcome Back.

25. SORRY ANGEL

Sección Oficial

Sin presentar grandes alardes, algo nada reprochable, “Sorry Angel” bien podríamos definirla como un canto a la muerte tanto como un canto de vida, una película donde colidan y conviven la experimentación del primer amor (en el caso de Arthur, personaje interpretado por Vincent Lacoste) y el último amor (en el caso de Jacques, personaje interpretado por Pierre Deladonchamps). La flor de la vida frente al crepúsculo de la misma. Es la irrupción de un mismo sentimiento en etapas vitales completamente opuestas. Una irrupción que se enmarca en el París de los años 90 y que directamente abraza el marco autobiográfico para hablarnos de la propia experiencia del director. Y es que no por casualidad, Arthur es un estudiante bretón que lee a Jean-Luc Lagarce, escucha a Noir Désir, que vive en contacto con el pánico del Sida y que a los 22 años decide finalmente irse a estudiar a París. Es decir, tal y como fue el caso del propio director. Suyos fueron los deseos y temores de toda una generación. La confrontación del amor iniciativo con el crepuscular es la premisa sobre la que Christophe Honoré dignifica el adiós a la vida a manos del virus del Sida. La vitalidad frente a la depresión y desaparición. Con todo ello “Sorry Angel” es una película muy estilizada, decididamente pop, en la que constantemente reina el color azul. Ese azul que tiene un significado depresivo (es el color que tiñó la etapa más apesadumbrada de Picasso) pero también celestial, ese azul dual que directamente nos evoca el color del cielo y del mar. Aquí no hay lugar a sus habituales excentricidades ni a sus rompedoras fugas, si lo hay en cambio, al profeso del amor sin ambages y el puro sentimiento. La constante presencia de la nostalgia y la melancolía no dejan lugar a la lágrima. El sufrimiento se expresa y presiente en todo momento a pesar que su padecimiento físico se sitúa siempre fuera de campo. El miedo como principal síntoma, el amor a los placeres de la vida como su único antídoto. Es la crónica de un adiós nada complaciente pero que se siente emocionante y digno, cuyo título original francés lo resume y sintetiza a la perfección: “Plaire, aimer et courir vite”. Lo que vendría a ser: “Gustar, amar y correr deprisa”. Eso mismo.

BONUS TRACK: LE LIVRE DE L'IMAGE

Palma de Oro Especial

Con 84 años y sumando, el director más punky del momento, el jefe de todo esto, vuelve al ruedo. Suya ha sido la Palma de Oro Especial, y es que si algo tenemos claro tras asistir al estreno mundial de "Le Livre de l'image" es que a Jean-Luc Godard hay que darle de comer aparte. Es por ello que ocupa nuestro Bonus Track en este post dedicado a Lo Mejor del Festival de Cannes. De la ruptura del lenguaje a la desvirtualización de la imagen como elemento didáctico, comunicativo, analítico o simplemente expositivo. "Le livre de l'image" es una obra intrínsecamente experimental que a través de fundir, manipular y transgredir imágenes de archivo (donde encontramos a Fellini, Eisenstein, Ford o incluso van Sant) o incluso rodadas por el mismo, nos agrede con una poética y filosófica visceralidad. Y es que de lo que sus sonidos estridentes e imágenes alienadas ante todo nos hablan, es de la violencia del ser humano en todas sus formas (aquí hay lugar para la exposición de torturas,exterminios, agresiones y hasta bombas). Pero también de la fuerza que el arte tiene para poder aplacarla. Es la insobornable idiosincrasia de la incisiva mirada que nos ofrece del incombustible emblema de la nouvelle vague. Es lo que vendría a ser un 3.0 de "Histoires du Cinema", en este caso unas "Histoires de l'image" que tienen una dedicación especial al conflicto de Arabia y Oriente Medio. Y es que su nueva obra te estimula los cinco sentidos tanto como te fríe el cerebro. Y no, no es apta para epilépticos.


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    kumada

    En breve es mi cumpleaños y sería un bonito regalo la incorporación de "Kaili blues" de Bi Gan en el catálogo de Filmin 😊