Crónica Venecia 2020: "Dear Comrades!" la caída del mito

Autor: Joan Sala Fuente: Filmin

Crónica Venecia 2020: "Dear Comrades!" la caída del mito

Tras hacerse con el Premio a Mejor Director con la extraordinaria "Paraíso" en la Mostra de Venecia 2016, el veterano Andrei Konchalovsky vuelve a la lucha por el León de Oro con "Dear Comrades!", otra obra extraordinaria que viene nuevamente abanderada por un inmaculado empleo del blanco y negro, aunque en este caso su trasfondo abrace un polo completamente opuesto. Los males del Nazismo dan paso a los del comunismo.

¿De qué va?

Novocherkask, Unión Soviética, 1962. Lyudmila es miembro del partido comunista local. Ella defiende los ideales del régimen comunista y desprecia todo tipo de disidencia. Durante una huelga laboral en una fábrica de motores, ve cómo el ejército mandado por el Gobierno dispara a los protestantes y causa una masacre. Ese suceso cambiará su visión del mundo para siempre. Con la ciudad destruida y agitada por las revueltas, hay mucha gente herida y desaparecida. Una de las desaparecidas es la hija de Lyudmila, lo que le obligará a buscarla entre el caos.

¿Quién está detrás?

Con los 80 recién cumplidos, y sumando, Andrei Konchalovsky, mítico colaborador de Tarkovski, también director de "El Tren del Infierno""Tango & Cash" "Homer & Eddie", confirma la plena buena forma que demostró recuperar con "El cartero de las noches blancas", a competición en Venecia 2014 y sobre todo con "Paraíso", suerte de evocación de "La Lista de Schindler", un homenaje espiritualmente profundo y estéticamente exquisito hacia las víctimas rusas de la II Guerra Mundial, que tenía como sus principales señas de identidad el poderío del monólogo confesional y el examen de conciencia, una  pulcra propuesta monocromática y un insólito empleo del found footage.

¿Qué es?

"Chernobyl" + "Bloody Sunday"

¿Qué ofrece?

Cuenta el ilustre realizador ruso que con "Dear Comrades! quería hacer una película sobre la generación de sus padres, aquella que luchó y sobrevivió a la Segunda Guerra Mundial con la convicción de que era un honor morir "por la Patria, por Stalin", que atesoraba una confianza incondicional en los objetivos del comunismo, en la posibilidad de crear una nueva sociedad a través del esfuerzo de millones de personas. Para ello, toma como punto de partida un hecho real acaecido en Novocherkask en 1962, con la muerte de Stalin aún en caliente y con la nueva Unión Soviética dando sus primeros pasos. Hablamos de un hecho real convertido en tragedia que directamente erosiona todos aquellos valores, humanos, sociales y laborales, por los que supuestamente se regía la política comunista del imperio soviético. La devoción incondicional del individuo manipulada y subyugada por los corruptos y desalmados mecanismos de un insondable aparato de estado represivo y autoritario. La pureza ideológica de una generación absolutamente demolida por ello y, lo que resulta más devastador aún, algo que no es para nada nuevo y que más bien ha sido recurrente y se han venido sufriendo las generaciones previas.

Un contexto devastador y complejo que Andrei Konchalovsky reconstruye con absoluta fidelidad y precisión, incidiendo en los hechos que realmente sucedieron, señalando esta época como lo que el paso del tiempo ha demostrado que verdaderamente es: una suerte de irreversible punto de inflexión en el que la Historia destapa la trágica realidad de los hechos, marcada por el derrrumbamiento del mito y la traición a unos ideales que parecían incorruptibles. Es sobre esta revelación que "Dear Comrades!" reconstruye de forma impecable los hechos a través de un pulcro y preciosista empleo del blanco y negro tal y como ya hiciera con "Paraíso". Una pena, sin embargo, que en este caso lo haga desde el máximo rigor y no se aventure a incidir en la fuga y la ruptura como ya lo hiciera con su anterior y también excepcional película. Aún y así, obra mayor.

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