Crónica Venecia 2018: "Peterloo" la masacre que explica el Brexit

Autor: Joan Sala Fuente: Filmin

Crónica Venecia 2018: "Peterloo" la masacre que explica el Brexit

Se le esperaba para el pasado Festival de  Cannes y acabó por ser una de las ausencias más sonadas tras ser descartada por el comité de selección comandado por Thierry Fremaux. Un secreto a voces reconocido por el propio Mike Leigh con total naturalidad, algo que digamos, no suele ser precisamente el pan de cada día entre autores venerados que son rechazados por festivales de clase A. No ha sido el caso de Venecia, que bien ha tenido en recoger el testigo incluyendo "Peterloo" en su Sección Oficial. A ella.

¿De qué va?

"Peterloo" trata sobre la masacre del 1819 por parte de las fuerzas del gobierno en un mitin pro-democracia pacifista en St Peter’s Field, en Manchester, cuando 700 trabajadores fueron heridos, y 18 asesinados.

¿Quién está detrás?

Mike Leigh es uno de los directores británicos más respetados, y uno de los más importantes que ha dado su cine. Prácticamente la totalidad de sus obras han obtenido numerosos premios y reconocimientos en los festivales de cine más importantes del mundo. Estrenó su ópera prima, "Bleak Moments", que ganó el Leopardo de Oro de Locarno, en 1971. Después de casi dos décadas en televisión, Leigh volvió al cine con "Grandes Ambiciones" (1988), que ganó tres Premios del Cine Europeo y el premio FIPRESCI de Venecia. Algunos de los platos fuertes de su carrera podéis encontrarlos en Filmin: es el caso de "Indefenso" (1993), que se llevó el premio a mejor actor para David Thewlis y el de mejor director en Cannes; "Secretos y Mentiras" (1996) que ganó un Globo de Oro y dos BAFTA o "Another Year" (2010) que ganó la mención especial de Premio del Jurado Ecuménico de Cannes. En el caso de su última película, "Mr. Turner" (2014), le llevó a ganar el premio a Mejor Actor en Cannes para Timothy Spall y recaudó 6,8 millones de libras en Reino Unido.

¿Quién sale?

Entre las innumerables virtudes que atesora el cine de Mike Leigh ha destacado siempre su innata capacidad para la dirección de actores, logrando a lo largo de su carrera un buen puñado de interpretaciones memorables. De Brenda Blethyn en "Secretos y Mentiras" a Tim Spall en "Mr. Turner" pasando por Jim Broadbent en  "Another Year", sin ir más lejos. En este sentido, no será "Peterloo" la excepción que confirme la regla. Rory Kinnear, Maxine Peake, Pearce Quigley, David Moorst, Rachel FinneganTom Meredith , entre otros, siguen la línea desde una caracterización coherentemente feísta (que no grotesca) y una retórica grave y extravagantemente solemne con la que en muchos casos parecen hablar como si tuvieran la boca llena. Tal y como debe ser, y es que el desaliñado y grotesco aspecto de los personajes a quienes dan vida es fruto de la miseria y la desdicha a la que su propio gobierno les condena.

¿Qué es?

 La masacre que explica el Brexit.

¿Qué ofrece?

Mike Leigh ha ido elaborando un corpus de trabajo solidísimo, coherente a lo largo de toda su trayectoria, que se enfrenta a las vicisitudes del mundo real y su cine siempre se ha distinguido por diseccionar con precisión de bisturí los pequeños detalles de la vida cotidiana. No es el caso, sin embargo, de su nuevo film, que supone un relato fidedignamente histórico destinado a recrear uno de los más sangrientos e infames episodios en la historia de del Reino Unido. Hablamos de la primera gran novedad que su nueva película presenta respecto al resto de la obra del realizador británico. Un infame evento real cuyo universal significado resuena en una actualidad claramente marcada por la incertidumbre que provoca el Brexit.

"Peterloo" abre fuego con la batalla de Waterloo recién finiquitada, allá donde el ejército inglés consiguió definitivamente tumbar y vencer a las tropas napoleónicas. Pero lo que debería ser una triunfal vuelta a casa para sus soldados se convierte plena desolación. El desamparo y dolor que significa encontrarse una nación sumida en la más lacerante miseria a manos de un gobierno corrupto y usurero. Situación que llevó al pueblo llano a intentar seguir el ejemplo de, precisamente, su antagonista; la revolución francesa, para reformar la política y, en definitiva, luchar por restablecer una democracia justa y equitativa. Pero con una pequeña gran diferencia, que en este caso lo intentaron de forma pacífica y no violenta. Lo que obtuvieron a cambio no fueron más que muertes, cientos de heridos y un país que siguió recluido en el despotismo de una corona aislada en su propia riqueza. Tan lejos, tan cerca. 

Más allá de suponer la primera película de la historia que recrea este convulso momento histórico, de la esfera personal que atañe al propio Leigh, que es nativo de Manchester, resulta inevitable pensar que la convulsión del Brexit y el confinamiento al que parece abocado el Reino Unido respecto a ese sentido comunitario que representa Europa, haya sido su principal punta de lanza a la hora de dar forma a su nueva obra. Un poso discursivo muy loable y necesario que articula una obra muy cuidada y rigurosa en su recreación histórica, muy centrada en los discursos y la oratoria que llevó a levantarse al pueblo, aunque todo hay que decirlo, también excesivamente redundante y recargada. Uno se queda con la sensación que sus dos horas y media de duración resultan excesivas, un tanto plomizas. No por ello, deja de ser un fresco histórico digno y honesto, totalmente pertinente de ser proyectado en un festival de la trascendencia de Venecia y por que no, también de Cannes.  


Avatar por defecto de un usuario no logueado
Los comentarios despectivos y los spoilers serán moderados. Si tienes cualquier problema escríbenos a contacto@filmin.es