Crónica Venecia 2018: "Atardecer" el crepúsculo de un imperio

Autor: Joan Sala Fuente: Filmin

Crónica Venecia 2018: "Atardecer" el crepúsculo de un imperio

Suele decirse que para un director es más difícil alcanzar el éxito con su segunda película que con la primera. Si te has consolidado con tu ópera prima, tendrás que superar las expectativas impuestas por tu debut o al menos, igualarlo. Toda la presión del mundo cae sobre tus hombros, y estar a la altura puede ser un reto frente al que muchos, mueren en el intento. Un reto que se antoja prácticamente quimérico si resulta que encima has sido oscarizado por un debut que cuya impactante mirada ha inventado una nueva forma de abordar el Holocausto. Ni más ni menos. Hablamos de "El Hijo de Saúl", de su director László Nemes, y del listón al que ha tenido que afrontar (y ha conseguido superar) con la extraordinaria "Atardecer".

¿De qué va?

1913, Budapest. Después de pasar su infancia en un orfanato, Irisz Leiter llega a la capital húngara con 20 años y la esperanza de trabajar de sombrerera en la antigua tienda de sombreros de sus padres biológicos. Pero Oszkar, el nuevo propietario, la rechaza. A su vez, se tendrá que enfrentar a su pasado cuando descubre un hermano que nunca supo que tenía. Su misión de encontrarlo la lleva a descubrir oscuros secretos mientras el país se prepara para el caos de la guerra. 

¿Quién está detrás?

Globo de Oro a la Mejor Película de Habla no InglesaGran Premio del Jurado en el Festival de Cannes (donde también debió ser Cámara de Oro) y Oscar a la Mejor Película de Habla no Inglesa.El húngaro László Nemes no solo ha demostrado tener la lección de su mentor bien aprendida (hablamos de quien fuera habitual asistente del maestro Béla Tarr) sino que además, ha sido capaz de impartirnos la suya propia con su demoledora ópera prima, "El Hijo de Saúl".

¿Quién sale?

Tal y como ya sucediera en "El Hijo de Saul" con su protagonista Géza Röhrig, la cámara no se despega en ningún momento de la actriz Juli Jakab, quien tras interpretar un papel muy secundario en la ópera prima de Nemes, en este caso da vida a la protagonista Irsz Liter. No hay un solo plano que la cámara no siga su mirada, sus gestos, sus pasos. Es decir, su enfoque vuelve a ser intrínsecamente subjetivo permaneciendo su objetivo en todo momento incrustado a su cuerpo. Por cierto, uno intuye que no por casualidad, su caracterización directamente evoca a la de Natassja Kinski en "Tess". Tanto por su parecido a nivel físico como de vestuario. Por algo será.

¿Qué es?

Un punto y seguido a "El Hijo de Saúl" (sobre todo en cuanto a su contundente ejercicio de estilo) que asimismo supone un complemento perfecto para "37 días" y "La Infancia del Líder""Atardecer" es, también, la película que más ha impresionado a un servidor en lo que llevamos de festival, y es que a uno le resuenan ecos en ella incluso de "Eyes Wide Shut". Ahí lo dejo. Por cierto, su título, tal y como ha reconocido el propio Nemes, es un homenaje al "Amanecer" de Murnau: "Amanecer es una de mis principales fuentes de inspiración. Representaba brillantemente la locura urbana de Estados Unidos y el optimismo que la gente respiraba, la confianza que tenían en el progreso y la evolución. La película tenía además un enfoque muy centroeuropeo y centra mucho en las esperanzas y desesperaciones de una civilización".

¿Qué ofrece?

Con un siglo recién cumplido, la I Guerra Mundial sigue siendo un misterio que para muchos permanece sin resolver. Lo agitado de su estallido y la confusión diplomática a la que se vieron sometidas las naciones europeas hacen que cuando alguien nos pregunta, "¿por qué se desató la Gran Guerra?", muchas veces nos quedemos mudos ante la complejidad de la pregunta y su difícil sintetización. Cima del progreso, hogar de la libertad individual, cuna de la civilización y la cultura occidental desde tiempos inmemoriables. Esta es la atmósfera que latía en el viejo continente, en la luminosa Europa de principios del siglo XX cuya reestructuración vino acompañada de radicales y profundos cambios sociales que se sintieron en los cimientos de la alta sociedad y que terminaron por consolidar a la burguesía como su fuerza motora de principios de siglo. Los conflictos del pasado se antojaban meros recuerdos, y las tensiones bélicas formaban parte de las ínfulas de grandeza de los nostálgicos generales. Pocos fueron los que llegaron a imaginar que el declieve del Imperio Austro-Húngaro acabaría siendo el detonante de uno de los dos acontecimientos más funestos al que han estado expuestos los ojos de la humanidad. Tristemente así fue. La Primera Guerra Mundial abrió fuego y Europa se destruyó a sí misma. Y es precisamente a los años previos del desastre y el horror, al crepúsculo de un imperio, que nos lleva la segunda y magnífica película de László Nemes. Precisamente a su caldo de cocción.

"Atardecer" se presenta como una suerte de thriller de época tremendamente febril e intenso ambientado en el Budapest previo al estallido de la primera gran guerra, centrándose en este caso en su personaje protagonista Irsz Liter. Alguien cuyo principal motor y motivación, tal y como ya sucediera en "El Hijo de Saúl", es la búsqueda de un familiar cercano, en este caso su hermano. Una demoledora indagación, un aturdido trayecto, en el que "Atardecer" nos embarca bajo el sensorial ensamblaje de un portentoso aparato formal muy similar al plasmado en su oscarizada antecesora, aunque en este caso no tenga tanta fuerza y significado el fuera de campo y sí en cambio, encontremos en ella una mayor estilización, sublime diría yo, en la recreación de la época. Cuanto más se va revelando su misterio, más perversa resulta la espiral en la que se adentra. Y es que su carácter en este caso, resulta incluso más extremadamente elíptico y laberíntico que el de "El hijo de Saúl". Lo que nos lleva a un nuevo tour de force directorial que más allá de su carácter de thriller, es drama de época, es también cine de terror y es, ante todo, una obra personalísima de marcado carácter político que directamente apunta a la culpa y responsabilidad de la burguesía húngara en el auge del extremismo. Y sí, bien me atrevo a decir que "Atardecer" probablemente suponga una de las más apabullantes experiencias de visionado que nos brindará la cosecha de este 2018. Y eso que el listón estaba tremendamente alto. Logro mayor.


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