Crónica Venecia 2016: "The Woman who Left" batwoman

Autor: Joan Sala Fuente: Filmin

Crónica Venecia 2016: "The Woman who Left" batwoman

Una fascinante meditación antropológica de incalculable valor cinemático y humano que nos embarca en una apabullante odisea espiritual y filosófica a lo más profundo del alma y corazón de Filipinas. Es como de buenas a primeras podríamos resumir en tan solo una frase las ocho horas que duran la épica y colosal "A Lullaby to the Sorrowful Mystery", obra capital con la que Lav Díaz compitió por el Oso de Oro en la pasada Berlinale. Es por ello que la presencia de "The woman who left" en la Sección Oficial de Venecia ha significado una inesperada (al igual que celebrada) sorpresa. En este caso 'tan solo' son cerca de las cuatro horas de duración (226 minutos para ser exactos) las que Lav Díaz ha necesitado para examinar la disparidad económica y la ruina moral que acucia la sociedad filipina moderna a través de los ojos de una mujer que sale de la cárcel 30 años después de ser injustamente condenada.

¿De qué va?

Filipinas, años 90. Horacia ha pasado treinta años en un centro penitenciario y ha sido liberada después de que alguien confesase su presunto crimen. Abrumada por su nueva libertad, llega a la dolorosa conclusión de que su aristocrática ex-pareja le había tendido una trampa. A medida que se sucedan varios secuestros de ricos, Horacia tratará de planificar su venganza y sobre todo, intentar recuperar a su hijo desaparecido.

¿Quién está detrás?

Tras alzarse con el Pardo de Oro mediante las 5 hora que dura "From what is Before" dos años atrás y presentar las inabarcables ocho horas que dura "A Lullaby to the Sorrowful Mystery" en la pasada Berlinale, Lav Díaz nos ahora ofrece una particular lectura del cuento de Tolstoy Dios ve la realidad, pero no la dice cuando quiere.

¿Quién sale?

Ante todo la madre coraje, una superheroína ripsteniana, a camino entre la Madre Teresa de Calcuta y Batman: Memorable Charo Santos-Concio



¿Qué es?

Un León de Oro para la posteridad.

¿Qué ofrece?

Lav Díaz compone un retrato moral de incalculable valor cinematográfico y ante todo, estoicamente humano, que utiliza como punto de partida una particularísima relectura del cuento de Tolstoy, Dios ve la realidad, pero no la dice cuando quiere, para hilvanar una antológica carta de amor a las clases sociales más bajas, marginales y definitivamente desamparadas. "The Woman who Left" nos devuelve a un año fúnebre para su país de origen, 1997, aquel en el que Manila fue encumbrada como la ciudad de los secuestros, siendo de largo, la capital asiática que presentaba más cantidad de chantajes y raptos. Es en medio de este deshumanizado 'lío' que Lav Díaz nos presenta a Horacia, una mujer de una descomunal alma caritativa que sin embargo, sufre en sus propias carnes las consecuencias más extremas a la que pueden llevar el empleo de la injusticia y negligencia más cruel y descarnada, la que pueden llevarle a un arbitrario y abusivo cautiverio de treinta años por un crimen que no ha cometido y conllevar asimismo, la desaparición de su hijo. Motivo más que suficiente para alimentar en ella una hastiada sed de venganza contra su ex-amante, es decir, el verdadero culpable de su desolador drama. Así empieza un viaje introspectivo envuelto del paisaje social más esquinado y excluido, un trayecto propulsado por el dolor más supurante así como por el odio más hiriente, que bien podríamos imaginarlo como abyecto. Pero no es así en el caso de Horacia, una mujer que profesa un inabarcable amor por los más desamparados, una superheroína de nuestros días cuyas humanas y conmovedoras acciones en medio del profundo desconsuelo que sufre dignifican a los 'olvidados' y marginados por una sociedad filipina en ruinas. No es casualidad que el nombre de la Madre Teresa de Calcuta salga a escena, tampoco el de Batman. Y es que bien podríamos presentar a Horacia como una mezcla de ambas. Alguien que finalmente obtiene sin buscarla, una merecida recompensa en forma de un acto de gratitud que envuelta de cualquier otro círculo social más privilegiado jamás encontraría.

Este es el extenuante, pero ante todo conmovedor y emotivo trayecto en el que nos embarca "The Woman who Left", una obra extraordinaria enmarcada en poderosos claroscuros que, suspendiéndose y profundizando en la dura cotidianidad de su día a día, dignifica y no miserabiliza a unos personajes condenados la pobreza y menesterosidad más grotesca. Una condena supuestamente irreversible de la que sin embargo, los gestos mínimos de una mujer colosal llamada Horacia les expía. Lo dicho, estoica.



Avatar por defecto de un usuario no logueado
Los comentarios despectivos y los spoilers serán moderados. Si tienes cualquier problema escríbenos a contacto@filmin.es