Crónica Sitges 2020: "Spaceship Earth" en son de paz

Autor: Elodie Mellado

Crónica Sitges 2020: "Spaceship Earth" en son de paz

Tras su celebrado paso por el Festival de Sundance llega a Sitges "Spaceship Earth", la crónica de una de las mayoras locuras científicas de los años 90, la de un grupo de bienintencionados frikis de la ciencia que se encerraron en un ecosistema artificial para estudiar cómo sería una posible vida fuera de la Tierra. Pero como la vida a veces es más extraña que la ficción, no creerás todo lo que pasó allí.

¿De qué va? 

En 1991, un grupo de visionarios contraculturales construyó una enorme réplica del ecosistema terrario llamado "Biosphere 2". Cuando ocho científicos se encerraron dentro de él para vivir allí, se enfrentaron a diversas calamidades ecológicas, así como a acusaciones de tratarse de una secta. Su épica aventura es tanto una advertencia como un testamento sobre el poder de pequeños grupos de personas de "reimaginar" el mundo.

¿Quién está detrás?

Matt Wolf se ha labrado una constante carrera en el cine documental, donde ha explorado desde el nacimiento del concepto de "adolescencia" allá en los años 50 hasta la vida y obra del artista de culto Arthur Russell. Habitual en Sundance con sus cortometrajes documentales, con "Spaceship Earth" consiguió por fin entrar en las grandes ligas del festival. Ahora aterriza en Sitges en la que supone su premiere en España previo a su pase en cines el próximo mes de marzo.

¿Quién sale? 

Un variopinto grupo de frikis que se unieron para celebrar su pasión: la ciencia. Y, aviso para navegantes, también incluye un infame e inesperado cameo de uno de los líderes ideológicos de la ultraderecha norteamericana: Steve Bannon.

¿Qué es?

Un "Wild wild country" donde reinan los nerds. 

¿Qué ofrece?

En los últimos años hemos asistido a un auge de este subgénero documental para el que los anglosajones han encontrado un término bien apropiado: "Stranger than fiction", más extraños que la ficción. Y es que, a veces, en la realidad que todos vivimos y compartimos, los astros se alinean para dar rienda suelta a las más fantásticas historias que ni siquiera el guionista más rocambolesco podría llegar a imaginar. Historias de un pasado no muy lejano que habían quedado enterradas en el devenir del tiempo, listas para ser recuperadas en un formato documental que se consume con la voracidad de los seriales y que hasta en España nos hemos animado a adaptar con títulos como "El Palmar de Troya". Pero si algo tienen en común todos estos ejemplos de éxito es que siempre coquetean con nuestro lado oscuro para mostrarnos experimentos sociales que por lo general acabaron mal, muy mal. No es el caso de "Spaceship Earth", que si bien tiene todos los ingredientes en su jugoso punto de partida para recorrer estos derroteros, nos demuestra que, a veces, no muchas, es posible que los seres humanos convivan en armonía con la esperanza de crear un mundo mejor sin macabras intenciones de por medio. De hecho, y al estar tan acostumbrados a estos giros oscuros, lo que siempre te acabas preguntando durante su visionado es en dónde y en qué fallarán estos aparentemente intachables seres humanos. ¿Dónde están sus faltas? ¿Su líder en realidad esconde un oscuro pasado? Conscientemente, Matt Wolff juega con esta carta intencionadamente para después romper con nuestras expectativas y llevarnos a una reflexión mayor que consigue trascender a la anécdota inicial sobre un grupo de excéntricos que se encerraron en una biosfera emulando cómo sería la vida en el espacio.

"Spaceship Earth"
esconde en su interior un alegato profundamente ecológico que estos locos visionarios ya vieron en los lejanos años 90: que el cambio climático es una realidad que amenaza nuestra vida como especie en la Tierra, y que deberíamos habérnoslo empezado a tomar en serio mucho antes, cuando algunos pocos se atrevieron a advertirnos de su peligro. Un documental humanista que nos demuestra que unidos, siempre podemos llegar más lejos; que a pesar de que podemos equivocarnos y cometer errores, también podemos reconocerlos, levantarnos e intentar ser un poco mejores en este mundo de discordia y polos opuestos. Porque aunque estos terraformistas acabaran consumidos por su propia narrativa en un mundo que siempre tiende al ultracapitalismo y cometieran no pocas faltas por el camino, demostraron que la resilencia y unidad humana ante la adversidad en nuestra mejor baza para salir de esta siendo mejores.


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