Crónica Sitges 2020: "Possessor" corporate horror

Autor: Joan Sala Fuente: Filmin

Crónica Sitges 2020: "Possessor" corporate horror

Tras acoger Sundance el estreno mundial de la segunda obra de Brandon Cronenberg, el emergente realizador canadiense vuelve a Sitges tal y como ya hiciera con su debut  "Antiviral", en este caso tras ser mundialmente estrenado en el Festival de Cannes 2012. Un debut pulcro y provocativo (como no podía ser de otra forma) que a pesar de atisbar un fructífero recorrido para el hijo pródigo, siete años son los que hemos tenido que aguardar para disfrutar de su segunda película. La espera sin embargo, desde luego que ha merecido la pena."Possessor" es, sin duda alguna, una de las propuestas más poderosas y demoledoras de cuantas hemos disfrutado en lo que llevamos de esta 53 edición de Sitges.

¿De qué va?

Tasya Vos trabaja en una organización secreta, que utiliza tecnología de implantes cerebrales para ocupar los cuerpos de otras personas con el fin de llevarlas a cometer asesinatos. Pronto, Tasya no solo experimenta las secuelas de esta cruel tarea, sino que encuentra un huésped más complejo de lo habitual. 

¿Quién está detrás?

De tal palo, tal astilla. Si David Cronenberg llegaba con "Cosmópolis" a la Sección Oficial de Cannes 2012 para contarnos la historia de un celebrity que ve cómo el mundo (y su mundo) se derrumban mientras hace un viaje en limosina, Brandon, su hijo, hacía lo propio ese mismo año con su debut "Antiviral",  película protagonizada por un adolescente que se dedica a vender virus de celebridades a sus obsesivos fans y que en su caso fue enmarcada en la sección Un Certain Regard. Siete años después llega el turno de "Possessor", la que supone su segunda película.

¿Quién sale?

Actores de primer nivel como es el caso de Andrea Riseborough, Josh Mond, Sean Bean Jennifer Jason Leigh.

¿Qué es?

Corporate Horror

¿Qué ofrece?

"No tenemos trabajo, el trabajo nos tiene". En Filmin tenemos una amplia variedad de directores que se han preocupado por las inquietudes y los cambios del mercado laboral y la clase trabajadora. La cosa ya viene de lejos: recordemos que la primera proyección de los hermanos Lumière se inició con… los obreros de su fábrica. Sergei Eisenstein y Frank Capra trataron el tema desde la distancia de un océano y dos sistemas políticos. Hoy las cosas han cambiado. Y vaya si lo han hecho. Los cineastas contemporáneos ya no buscan grandes consignas; la situación actual los lleva a preguntarse qué ha ido mal, por qué la clase trabajadora vive en permanente crisis, ya no solo económica, sino más bien existencial. La alienación, la perdida de identidad y en definitiva, el triunfo del descarnado capitalismo sobre el humanismo y el individuo. Es la supuesta imposición de la dictadura corporativista que conlleva la competitividad extrema y que provoca una vida disociativa. Un universo despiadado que viene a ser en el que penetra con objetivo certero la extraordinaria "Possessor", una sangrienta alegoría de lo que en realidad es el mundo corporativista de hoy día: el trabajador convertido en máquina de matar, las empresas y grandes conglomeraciones en máquinas de deshumanizar y la esfera familiar demolida por la pertenencia empresarial. Todo sea por hacerse con el poder y el capital. 

Es bajo esta desalmada premisa que el hijo de David Cronenberg ensambla con clínica elegancia y de forma absolutamente estilizada este violento y febril thriller psicológico. Propuesta con la que lleva más allá el poderío demostrado en su anterior "Antiviral" y en la que hace gala de una impronta capacidad para sacudir al espectador con un gran abanico de recursos visuales. Del Body Horror al Corporate Horror, del cine físico al cerebral. Es evidente la influencia de su progenitor, al igual que también lo es que a través de ella, Brandon Cronenberg está construyendo su propio sello como realizador. Veremos si la participación de "Possessor" en Sitges acaba en premio pero desde luego que lo tiene todo para ello.




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