Crónica Sitges 2019: "Le Daim" chaquetero en cueros

Autor: Joan Sala Fuente: Filmin

Crónica Sitges 2019: "Le Daim" chaquetero en cueros

"Le Daim", la cual supone la nueva película del rey del absurdo francés Quentin Dupieux, inclasificable director de "Rubber""Réalité" y "Wrong", fue la elegida para inaugurar la pasada edición de la Quincena de Relizadores que suposo, además, el debut de su nuevo equipo artístico comandado por Paolo Moretti. Pues bien, empezamos por afirmar que su aventura no pudo haber arrancado mejor. El Festival de Sitges nos da buena cuenta de ello.

¿De qué va?

"Le Daim" nos relata la historia de un hombre llamado Georges quién, un buen día como otro cualquiera, abandona el suburbio en el que vive para dedicarse a buscar la chaqueta de sus sueños que, por cierto, debe ser 100% de piel. Una compra que finalmente le costará todos sus ahorros y que se tornará en obsesión, llevándole a una enfermiza relación de posesión y celos que le hundirá en un profundo delirio criminal. 

¿Quién está detrás?

"Le Daim" supone la nueva película del director de "Rubber" "Wrong", también su tercera película rodada en francés tras su debut "Steak" (2007) y tras estrenar el pasado año "Au Poste!". Es decir, 10 años ha tardado en volver a su tierra. Nacido en Clamart, Quentin Dupieux comenzó a filmar a los doce años y, poco después, a componer y producir música electrónica bajo el pseudónimo de Mr. Oizo. Su éxito en la música electro house vino principalmente por su canción "Flat Beat" de 1999 y sus colaboraciones con Uffie. 

¿Quién sale?

Un Jean Dujardin que bien parece el doble de Eric Cantona. Tanto por su caracterización física como por las desbocadas acciones por las que se rige su personaje. Junto a él, la siempre agradecida participación de una especialmente prolífica Adèle Haenel a quien también veremos protagonizar en toda una Sección Oficial "Portrait de la jeune fille en feu", la nueva película de su pareja en la vida real, Céline Sciamma.

¿Qué es?

Una reflexión inclasificablemente moderna del mito de Narciso, el que sólo se amaba a si mismo, con ecos del cine de Alain Guiraudie.

¿Qué ofrece?

Quentin Duplex sigue en su línea, en la de transgredir el cine de género desde su particularísima abstracción del realismo absurdo. Y en este sentido, “Le Daim” es una rareza en su máxima exponencia, cine negro extrañado y alocado que da rienda suelta a su inclasificable universo y humor esquinado. Sin embargo, hete aquí la mejor noticia, cabe destacar que la nueva película del responsable de "Wrong Cops" probablemente suponga su obra más medida y compleja hasta la fecha. También, con permiso de "Reality", su película más redonda desde "Rubber". De hecho, hay un estigma que persigue y aplaca su inconfundible cine, y este no es otro que el vaciado extremo por el que se distinguen sus propuestas que siempre acaban por incurrir en el absurdo de lo absurdo, en un registro cómico que para este servidor acaba por resultar del todo vacuo, gratuito y por ende, agotador y cansino. Para mi sorpresa, no ha sido el caso de "Le Daim", una obra que tiene la indiscutible virtud de dar sentido al sinsentido, que abraza la genialidad cómica y metacinematográfica sin renunciar a ese distintivo registro que está constantemente atravesado por el gag, por un sucesivo encadenamiento de abruptas situaciones, a cada cual más desconcertante e hilarante. De hecho, sorprende incluso con inesperados giros que, de forma estimulante e incluso inteligente, nos llevan de la comedia mas irracional e incoherente al thriller criminal más descerebrado y ocurrente, ahondando a su vez en la patología obsesiva más extrema al que está condenada un alma solitaria y en pena. Más allá de reír con ella, en "Le Daim" además hay dónde rascar y esto, desde luego, es digno de celebrar. Ojalá Dupieux siga en el mismo camino.




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