Crónica Sitges 2018: "Ghostland" ellas también

Autor: Joan Sala Fuente: Filmin

Crónica Sitges 2018: "Ghostland" ellas también

El responsable de "Martyrs" vuelve a la carga con "Ghostland", un violento survival, un descarnado home invasion, en el que una madre lucha por salvar la vida de sus hijas tras irrumpir unos asesinos que parecen salidos de "La casa de los 1001" cadáveres en su nueva casa recién heredada. Lo que parece un evidente homenaje a los universos de Rob Zombie y HP Lovecraft, bien puede encubrir una película de horror extremo que directamente apunta a ese monstruo llamado Harvey Weinstein. 

¿De qué va?

Pauline ha heredado una casa, en la que se instala con sus dos hijas. Sin embargo, en la primera noche, unos asesinos entran en el lugar, y Pauline tiene que enfrentarse a ellos. Años más tarde, las dos chicas han elaborado de manera muy distinta aquel trauma. Ahora, todas se reúnen en la casa, donde nada bueno les espera.

¿Quién está detrás?

El director de "Martyrs".

¿Quién sale?

Prodigada en series populares  como "Gotham"o "Anatomía de Gray", Crystal Reed y Anastasia Phillips dan el salto al cine de más puro horror. 

¿Qué es?

"La casa de los 1001 cadáveres" + Harvey Weinstein

¿Qué ofrece?

Sobre el papel, "Ghostland" se nos presenta como un febril e intenso homenaje al universo de Lovecraft y Rob Zombie, un violento survival, un descarnado home invasion, cine de asfixiante cautiverio, que da pie a que el responsable de "Martyrs" de rienda suelta a sus inconfundibles virtudes como ese alter ego del new frech extremity que es. Guste o no, su portentosa capacidad con el manejo de la cámara para llevar el empleo de la violencia a sus cotas más contundentes y extremas, a su fisicidad más sádica y cruel, queda fuera de todo posible debate. Y en este sentido, su nueva película es una insondable nueva demostración de ello. 

El principal problema que "Ghostland" puede presentar y que según la lectura que hagamos de él, bien podríamos revertir en virtud audaz, es que en este caso el realizador francés arriesga con el empleo de un temerario giro que según la interpretación que le podamos dar, podemos identificarlo como una trampa obvia y fragante o, tal y como de forma muy sugerente me ha apuntado mi amigo y compañero Víctor Esquirol, como una forma mordaz de apuntar con objetivo certero al deplorable caso de ese monstruo llamado Harvey Weinstein. Como una pirueta tan osada como arriesgada de atentar directamente contra ese atroz depredador sexual, cuyo caso todos conocemos, asegurándose evitar toda posible repercusión legal. Y no diré más por no caer en el spoiler. Mi intención es que este texto funcione como una mera invitación a que tengan ustedes el nombre de Harvey muy presente cuando se dispongan a experimentar "Ghostland". Denlo por hecho, la película les crecerá. Es mi caso ha terminado por colarse de lleno entre mis favoritas del festival.




Avatar por defecto de un usuario no logueado
Los comentarios despectivos y los spoilers serán moderados. Si tienes cualquier problema escríbenos a contacto@filmin.es