Crónica Sevilla 2018: “Maya” algo pasa con Mia

Autor: Filmin

Crónica Sevilla 2018: “Maya” algo pasa con Mia

Mia Hansen-Løve presenta en el Festival de Sevilla el estreno en España de su última y esperada obra tras tener su premiere mundial en el pasado Festival de Toronto. "Maya" bien podríamos señalarla como un retiro, tanto espiritual como cinematográfico, que marca un punto y aparte en la filmografía de la aclamada cineasta francesa. Es decir, lo que vendría a ser una interesante y también muy emocionante película de transición en lo que se refiere a su personalísimo sello de autora que llegará a nuestros cines en la primavera de 2019 gracias a los compañeros de Golem. 

¿De qué va?

Gabriel, un hombre de treinta años y reportero de guerra francés, es retenido como rehén en Siria. Tras su rescate, decide marcharse a la India.

¿Quién está detrás?

Es una de nuestras directoras predilectas y una de las voces francesas más consolidadas del cine de autor europeo. Tras deslumbrar con Isabelle Huppert y su “El Porvenir”, Hansen-Love se traslada a la India en la que quizá es su película más libre hasta la fecha.

¿Quién sale?

Nos contaba ayer Mia Hansen-Løve en la presentación previa a la proyección que uno de los motivos principales para escribir “Maya” era tener una oportunidad de darle un papel protagonista a Roman Kolinka, con quien ya había coincidido brevemente en “Eden” y más profundamente en “El Porvenir” como alumno de Isabelle Huppert. Toda una declaración de intenciones para lo que la directora describe como un flechazo profesional hacia la melancolía que desprenden los ojos de Kolinka y que tan desaprovechada la había sentido en sus anteriores películas. Completan el reparto actores no profesionales hindús entre los que destaca la joven Aarshi Banerjee como “Maya”.

¿Qué es?

“Columbus” + “Un amour de jeunesse” en “El Río” de Renoir.

¿Qué ofrece?

Hay películas en las que te quedarías a vivir, y en el cine de Mia Hansen-Løve eso es algo que suele ser habitual. Hay una especie de halo armónico que envuelve todo su cine, una experiencia visual que ya habíamos podido experimentar en películas como “El porvenir” o "Un amour de jeunesse" que en el caso de "Maya" sin embargo, alcanza cuotas expansivas e incluso stendhalianas. Y es que ha sido a través de su nueva obra donde la cineasta francesa ha decidido dejar atrás los paisajes galos para embarcarse en una suerte de retiro espiritual y cinematográfico que le ha llevado a recorrer la India, allá donde todo fluye con la misma naturalidad que sus personajes y todo se aleja de la postal turística que suele pender sobre la cabeza de la mayoría de propuestas que, sobre el papel, parecen transitar mismos lugares comunes.

“Maya” bien podríamos considerarla una película de renacimiento, de búsquedas pero también de desencuentros, que funciona a un doble nivel, tanto para su protagonista como para la propia directora, quien parece utilizar el metraje de su nueva ficción como un vehículo de fuga dentro de su propia filmografía. De hecho, recorremos en ella muchas de las señas de identidad ya exploradas anteriormente por su personalísima filmografía, como es el caso de la búsqueda del 'yo' en las etapas de ruptura de la vida, el acomodamiento de la burguesía, así como ese amor fugaz que viene y se va para devastarnos, sí, pero también para otorgarnos experiencias únicas en nuestro ciclo de vida. De hecho, hay un ligero “lost in translation” en todo este viaje vital compartido que recupera la fuerza con la que habíamos vibrado en sus anteriores trabajos a pesar del salto geográfico en el que se embarca, lo que bien vendría a ser un salto sin red del que sale ilesa merced de esa belleza visual, esa cadencia hipnótica con la que envuelve e impregna el devenir de la letanía de su pareja protagonista. Veremos finalmente "Maya" donde nos lleva. Imposible adivinar lo que nos deparará su próxima película. Lo mismo da. Seguros estamos de que no necesitaremos billete de vuelta.


Títulos mencionados

Publica un comentario

Sin comentarios