Crónica Sevilla 2015: "Las mil y una noches" la trilogía de la crisis por Miguel Gomes

Autor: Joan Sala Fuente: Filmin

Crónica Sevilla 2015: "Las mil y una noches" la trilogía de la crisis por Miguel Gomes

A concurso en Sección Oficial de esta nueva edición del SEFF tras participar en la Quincena de Realizadores del pasado Festival de Cannes, las "Las mil y una noches" de Miguel Gomes es una imaginativa y jocosa trilogía que dura un total de 6 horas y 20 minutos para narrarnos, como si de una selección de cuentos inacabados de Scheherazade se tratara, la historia de un Portugal enmarcado en una persistente crisis económica y agitación social. Dividido el proyecto en 3 volúmenes, ayer finalmente llegamos a meta con la definitiva entrega de su tercera parte. A ella.

¿De qué va?

En Portugal, un país europeo sumido en la más absoluta crisis, un director de cine propone construir historias ficcionales sobre la miserable realidad en la que se ve inmerso. Aún y así, tras fracasar intentando encontrar sentido a su trabajo, cobardemente huye de él, dejando abandonada a Scheherazade a sus pies. Ella requerirá el máximo entusiasmo y coraje posible para no aburrir al rey con historias tristes sobre su país. A medida que las noches transcurren, la inquietud y el cansacio llevan a la desolación y te vierten en encanto a medida que Scheherazade divide las historias en tres volúmenes para contárselas al Rey. Y así empieza todo.

¿Quién está detrás?

Haciendo valer el concepto de aventura para el visionado de una obra cinematográfica, el cine de Miguel Gomes siempre ha provocado que terminemos en un lugar sorprendente. Fue el caso de sus magistrales “A cara que mereces”, "Aquele Querido Mes de Agosto" y "Tabú", así como lo es también el de su nuevo y monumental proyecto. También cabe destacar que para "Las mil y una noches", Miguel Gomes ha contado con la colaboraciónde tres periodistas portugueses, quien es han proporcinado las historias reales sobre las que los guinistas han trabajado para revertirlas en fábulas actuales.

¿Qué es?

Las 1001 noches aplicadas a la actual crisis socioeconómica

¿Qué ofrece?

Una ejemplar fusión de transgresión formal, imaginaria y creativa con una denuncia social rigurosa, concienciada y profundamente reveladora. En “Las mil y una noches” conviven una inventiva y desatada ficción fabulesca junto a una singular y genuina revisión histórica y antropológica, así como una irónica y audaz forma de plasmar la realidad política de un país sumido en una permanente crisis socioeconómica. Y lo hace, tal y como el propio director a modod e demiurgo nos recuerda al comienzo de cada uno de los tres geniales segmentos, sustentándose en su espíritu y estructura pero evitando pronunciarse como libre adaptación o sustentarse bajo la simple inspiración.

Su primer capítulo, que lleva de “El Desolado” como encabezado, y en el que a forma de prólogo se presentan los motivos del proyecto con el propio Miguel Gomes apareciendo ante cámara, así como de forma hilarante pero ante todo significativa, huyendo de ella mientras es perseguido por su propio equipo de rodaje, sirve como una sugerente declaración de intenciones para el viaje en el que nos embarca a continuación. Apoyándose en el metadiscurso, en la erosión de un relato multidireccional y de múltiples capas, en un humor tan cínico y sarcástico como definitivamente inventivo en el que tienen cabida banqueros con permanente síndrome de viagra (que la tienen dura y no se les baja, vamos), fugas oníricas que incluyen ballenas y sirenas, incendios forestales, problemáticas adolescentes, tradiciones rurales en crisis, la denuncia del sistema sanitaro y personajes que subsisten como pueden sumidos en el más absoluto paro. Este quizás sea su segmento más autoconsciente y cinemático, algo así como lo más parecido a la estructura y tono que presentaba la asombrosamente maravillosa “Aquele querido mes de agosto”.

Para su segunda entrega, "El Embelesado", Miguel Gomes obvia la omnipresente voz en off en la que se apoyaba durante la primera entrega, para entrar de lleno en el relato ficcionado y fabulesco desde el tono cómico, incurriendo por un lado en la historia de un asesino en serie embarcado a la fuga tras matar a su mujer y su familia y que sin embargo, es venerado por el pueblo por el mero hecho hacerle frente a la policía. También tiene su protagonismo un juicio carnavalesco y caleidoscópico en el que los conflictos, que se sustentan en casos tangentes y reales, se reflejan en cadena y a través de diferentes personajes hasta llegar a situaciones extremadamente paradójicas. Finalmente damos con una suerte de 13 Rue del Percebe, que tiene al entrañable perrito Dixie como principal hilo conductor para llevarnos, no sin falta de ternura y humor, por las diferentes problemáticas económicas que padecen sus vecinos. Y así concluye el que resulta el segmento más accesible, aventurero, entrañable y divertido de “Las mil y una noches”.

Y finalmente damos con su tercer y final episodio, “El Inquieto”. Aquí, a diferencia de las anteriores entregas, tanto Sheretzade como el rey, hacen acto de presencia, protagonizando una secuencia absurdamente sublime destinada a reflejar de forma jocosamente autoconsciente, el referente en el que sus particulares 1001 noches se enmarcan. Y lo hace con un sentido del humor tan delirante como inclasificable, para dar paso, no sin antes detenerse en la experiencia y mirada de una inmigrante en Portugal, a la traca final, a un homenaje a las autóctonas raíces de Portugal reflejado en el canto del pinzón. Un final que se antoja tan risueño como radical, que como no podía ser de otra forma, cierra el círculo siendo fiel al transgresor concepto sobre el que se enmarca tan ambicioso proyecto.

La sensación que a uno le queda tras experimentar semejante periplo es la de haber disfrutado un proyecto único, una épica mirada capaz de aunar el carácter intrínsecamente artístico con una denuncia social tan audaz como rigurosa y definitivamente inspirada, así como con un hilarante tono folklórico. Una fascinante fusión destinada a erosionar todos aquellos estereotipos que atribuimos al cine de carácter social así como a cimentar el arrebatadoramente creativo sello autorial de su inconfundible director. ¿La película definitiva sobre la crisis económica en Europa? Probablemente lo sea. ¿Una de las propuestas más memorables de cuantas disfrutaremos en Cannes? Que no quepa duda.


Avatar por defecto de un usuario no logueado
Los comentarios despectivos y los spoilers serán moderados. Si tienes cualquier problema escríbenos a contacto@filmin.es