Crónica Gijón 2011: Kitsch Solondz

Fuente: Joan Sala (filmin)

Contaban quienes ya la han visto que "Dark Horse" se trata del film más contenido y más condescendiente con el público de Todd Solondz, una tragicomedia negra que coquetea más con el drama que con el humor y que resulta mucho menos afilada y repulsiva que sus anteriores atentados en forma de "Happiness" o "Palíndromos."  Tras su pase en Venecia la posible redención de Todd Solondz no vino acompañada del perdón crítico. Tras proyectarla en Gijón tampoco tiene el nuestro porque no lo necesita. Criticada por muchos, también es estimada por pocos, entre ellos, nosotros.

¿De qué va?

Como marca el sello Solondz, "Dark Horse" es una tragicomedia negra y revulsiva, centrada en un joven de treinta y tantos que aún vive con sus padres busca tener una relación con una mujer que vive una situación parecida en un intento de deshacerse de la etiqueta que le han puesto de Dark Horse —y que se refiere a una persona poco conocida capaz de emerger con prominencia en una competición o situación similar—, pero abandonar la habitación que tiene desde que iba a la escuela secundaria, quizás sea demasiado y se produzca una tragedia.

¿Quién está detrás?

Uno de los realizadores más indómitos del panorama indie mundial vuelve tras triunfar con "La vida en tiempos de guerra" (Mejor Guión en Venecia) y lo hace rodeado una vez más de excelentes actores, lo que demuestra hasta qué punto Solondz es una figura reconocida en Hollywood pese a su escasa repercusión popular. Por si fuera poco, a él se une también uno de los mejores directores de fotografía de cine independiente de la actualidad. Es Andrij Parek, responsable, entre otras, de la excelente fotografía de "Blue Valentine."

¿Quién sale?

Justin Bartha (Resacón en Las Vegas) Selma Blair (que ya trabajase con él en Storytelling), Christopher Walken (ganador del Oscar por El Cazador) y Mia Farrow (en su primer papel desde Rebobine Por Favor) .

¿Qué es?

Seinfeld + Un niño grande

¿Qué ofrece?

Entre lo bueno, una caracterización de personajes made in Solondz, un desolador retrato del loser americano únicamente al alcance de su mano y un sorprendiente (y acertado) tratamiento kitsch que entre otras sorpresas, nos regala un hummer amarillo, una banda sonora propia de Máxima FM o un colgate bañado en plata con el nombre de Abe. Entre lo malo, un globo que según avanza el metraje se va desinflando víctima de un bloqueo argumental en el que nunca evolucina el nudo y se pierde en un desmedido desenlace. Cierto es, el relato de amores fallidos de Todd Solondz golpea con una nota familiar eminentemente negra pero carece del afilado carisma de "Storytelling" o "Happiness." Cierto es también, sus pequeños (y explosivos) detalles hacen de "Dark Horse" una propuesta, como mínimo, estimable, por más que el resultado no sea tan abrasivo como el de sus predecesoras.

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