Crónica Donosti 2019: "Y llovieron pájaros" héroes de otro tiempo

Autor: Joan Sala Fuente: Filmin

Crónica Donosti 2019: "Y llovieron pájaros" héroes de otro tiempo

La historia de tres ancianos que han elegido retirarse del mundo y vivir en los bosques de Canadá ha enamoró a crítica y público en el reciente estreno mundial que “Y llovieron Pájaros” tuvo lugar en el marco del Festival de Toronto. Prometedores precedentes que unidos a la alentadora noticia de que un sello cualitativo como es el de Avalon se ha hecho con sus derechos de distribución en España, nos hacía esperar lo mejor de la nueva película de la canadiense Louise Archambault, enmarcada ene este caso en la lucha por la Concha de Oro. Pues bien, ha sido el caso.

¿De qué va?

Tres viejos ermitaños viven recluidos en el bosque. Al tiempo que un gran incendio amenaza la región, su día a día se verá sacudido por la muerte del mayor, Boychuck, y la llegada de una octogenaria internada injustamente toda su vida en un psiquiátrico. Una fotógrafa encargada de entrevistar a los supervivientes de los incendios más devastadores de la región encuentra su escondite. Las dos mujeres descubrirán cientos de pinturas de Boychuck que relatan su trágico pasado en dichos incendios. Película basada en la novela Y llovieron pájaros, de Jocelyne Saucier.

¿Quién está detrás?

"Y llovieron pájaros" supone el tercer largometraje de Louise Archambault basado en la novela homónima de Jocelyne Saucier. Después de un debut muy prometedor con "Familia" (2005), la realizadora canadiense regresaba casi ocho años después, con un filme inteligente, lleno de compasión y empatía, que reflejó la lucha de una mujer marginada por la sociedad, de ejercer el más básico de sus derechos: el de la libertad personal. Seleccionada para representar a Canadá en los Oscar de la Academia como Mejor Película de Habla no Inglesa, gran triunfadora en Locarno, su anterior "Gabrielle" (2013) nos contó la inolvidable historia de una joven con Síndrome de Williams y espíritu de "Billy Elliot" que vive una historia de amor muy lejos de lo "corriente" o supuestamente "normal". 

¿Quién sale?

Un ilustre elenco de primeros nombres del cine canadiense, concretamente quebequense, como es el caso del trío protagonista formado por Rémy Girard, Gilbert Sicotte y Kenneth Welsh. Mención aparte merece un icónico y emocionante momento musical en el que Girard interpreta uno de los temas más icónicos de Tom Waits.

¿Qué es?

Una lección de vida.

¿Qué ofrece?

Tenía que ser el cine el arte más dotado para certificar que los años pueden pasar por los cuerpos, pero lo de dentro acaba por permanecer. Es precisamente lo que viene a demostrarnos la sensible y carismática “Y llovieron pájaros”, una reivindicación tan conmovedora como también desgarradora sobre la necesidad que los humanos tenemos de vivir de decidir por nosotros mismos, de vivir de forma autónoma e independiente a pesar de que pesen en nosotros el paso de los años.  El supuesto ocaso del individuo como una posible etapa de resurrección, la sociedad como un elemento opresor a la propia emancipación. Quizá sea este el tristemente paradójico momento en el que actualmente nos encontramos. Y es que muy a pesar de lo que nos dicten las normas sociales, la emancipación no tiene porque estar única y exclusivamente ligada a la juventud o la mediana edad. Uno también puede seguir abriendo nuevos horizontes a pesar de que la salud y la arrugas hagan mella en su cuerpo. Una plenitud que bien puede llegar viviendo en absoluta armonía y comunión con la naturaleza, volviendo a los orígenes mas primitivos del propio ser humano, viviendo como ermitaños, acompañados de ese mejor amigo del hombre que son los perros y alimentándose a base de la pesca y de cazar conejos. Así es como viven esta suerte de trío de forajidos que a pesar de estar de vuelta de todo, quieren seguir recorriendo su propio camino. 

Cargada de inconformismo y  vitalidad, también de sensibilidad, de ternura aunque también de dolor pero sin dar en ningún momento la espalda al humor, “Y llovieron Pájaros” es una obra cargada de alma y espiritualidad que viene a demostrarnos que quizás la modernidad no significa tanto evolución como retroceso. Quizás sea la principal culpable y responsable de que las personas acabemos por no ser dueños de nuestra propia existencia. En efecto, nuestro trío protagonista son héroes de otro tiempo. Héroes que ante todo los necesitamos a día de hoy. 




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