Crónica Donosti 2018: "Entre dos aguas" tiempo de leyendas

Autor: Joan Sala Fuente: Filmin

Crónica Donosti 2018: "Entre dos aguas" tiempo de leyendas

Isaki Lacuesta ha sido el último realizador nacional en entrar a competición con la secuela de su película más apasionante y emblemática. Doce años después de conocerles a través de "La Leyenda del Tiempo", los hermanos Isra y Cheito vuelven a primera plana entre "Entre dos aguas"

¿De qué va?

Isra y Cheíto son dos hermanos gitanos: Isra fue sentenciado a prisión por tráfico de drogas y Cheíto se alistó en la Infantería de la Marina. Cuando Isra sale de prisión y Cheíto vuelve de una larga misión, regresan a la isla de San Fernando. El reencuentro entre ambos hermanos trae consigo los recuerdos de la violenta muerte de su padre cuando apenas eran unos niños. Ahora Isra regresa a San Fernando para recuperar a su esposa e hijas. ¿Pero cómo logrará salir adelante en el lugar con la tasa de desempleo más alta de España? Su búsqueda de redención, su necesidad de ordenar sus vidas y reconciliarse entre sí une a Isra y Cheíto una vez más.

¿Quién está detrás?

El suyo es un cine que no entiende de barreras entre ficción y documental, la suya, una mirada cuya incisión en la investigación artística no tiene parangón. Ganador de la Concha de Oro por “Los Pasos Dobles”, Isaki Lacuesta es un habitual del Festival de San Sebastián. Compitió  en la Sección Oficial 2009 con “Los Condenados”, en Zabaltegi Especiales 2010 con "La noche que no acaba", estuvo Fuera de Competición en 2014 con "Murieron por encima de sus posibilidades" y ahora vuelve a la lucha por la Concha de Oro con la secuela de "La Leyenda del Tiempo".

¿Quién sale?

Isra y Cheíto. Quienes conocimos en "La leyenda del tiempo" como dos jóvenes adolescentes, actores no profesionales, han acabado destacando y convirtiéndose en protagonistas fílmicos de su propia vida, ahora ya profesionales. A Isra nos lo encontramos saliendo de la cárcel a la búsqueda de la reconciliación con una familia que le cierra la puerta de su propio hogar. A Cheíto en cambio, como un asentado padre de familia que aspira abrir su propia panadería mientras trabaja como legionario en la guardia naval. En efecto, dos hermanos entre dos aguas.

¿Qué es?

"La leyenda del tiempo" doce años después

¿Qué ofrece?

Fue la película que definitivamente le puso en el mapa. A través de la excepcional "La leyenda del tiempo" Isaki Lacuesta retrató la historia de los hermanos gitanos Isra y Cheíto, entonces niños adolescentes, también de Makiko, una japonesa que viajaba a Cádiz para impregnarse de una cultura, un arte y en definitiva, una forma intrínseca muy propia de entender la vida. Mientras ella era incapaz de poder alcanzar su principal anhelo, y este no era otro que poder cantar flamenco (básicamente por la insalvable lejanía de su arte y cultura respecto a una tradición tan propia y genuina como lo es la gitana) en el caso de Isra sin embargo, su impedimento no era debido a la carencia del arraigo hacia su arte, sino al profundo trauma causado por la abrupta y dramática muerte de su padre. Eran personajes en pleno tránsito, a punto de mutar en otros, por más que no fueran conscientes de ello. Ahora, doce años después, siendo ya ambos hombres adultos, Isra y Cheíto vuelven a nosotros. Hechos aunque no del todo derechos, sobre todo en el caso de Isra, ambos siguen habitando un paisaje desamparado que parece olvidado, de la misma forma que siguen lastrando el trauma causado por el asesinato de su progenitor. 

"Entre dos aguas" es la genuina historia de un reencuentro, es el retrato de un marginal universo (como es el caso de una isla de San Fernando en la cual se bifurcan desempleo, inmigración ilegal y narcotráfico), es también un grito de urgencia que directamente pone en evidencia nuestras políticas de reinserción pero ante todo, es la captura del inexorable del paso del tiempo. Isaki Lacuesta nos presenta la que es su mejor película desde "Los Pasos Dobles", una obra que respira autenticidad y carisma por cada uno de sus poros, que está rodada con pulso firme y ensamblada con pasmosa agilidad. Un híbrido contundente y puro entre ficción y documental no falto de un chistoso sentido del humor que directamente penetra en el corazón de sus personajes, así como en el del espectador. ¿Concha de Oro? Por qué no.



Publica un comentario

Sin valoraciones