Crónica Donosti 2018: "El amor menos pensado" volar sobre el nido vacío

Autor: Joan Sala Fuente: Filmin

Crónica Donosti 2018: "El amor menos pensado" volar sobre el nido vacío

Una inspirada y locuaz comedia romántica protagonizada por Ricardo Darín Mercedes Morán que arrasó en su estreno nacional el pasado mes de agosto en Argentina ha sido la responsable de inaugurar la 66 edición del Festival de San Sebastián. Valor seguro.

¿De qué va?

Marcos y Ana han estado casados por veinticinco años. Con la partida del único hijo a comenzar su carrera universitaria en el exterior, la pareja entra en una profunda crisis existencial.  Sin disputa de por medio, casi como si se tratara de un nuevo proyecto en común, deciden separarse. Lo que sería, lisa y llanamente, una separación de común acuerdo. La vida de solteros, intensa y fascinante al principio, pronto les plantea nuevas preguntas e incertidumbres. 

¿Quién está detrás?

"El amor menos pensado" supone el sólido debut en la dirección del argentino Juan Vera, habitual productor de Pablo Trapero y responsable también de las producciones de "Zama" o "El hijo de la novia", sin ir más lejos

¿Quién sale?

Ricardo Darín y Mercedes Morán son la piedra angular sobre la que pivota "El amor menos esperado". Lo suyo sí que es química.

¿Qué es?

La semilla de la que seguro, brotará un futuro remake en Hollywood.

¿Qué ofrece?

Una fluida e inteligente comedia romántica que lejos de transitar los caminos comunes que nos llevan a las múltiples películas que tratan la crisis de pareja partiendo del síndrome del nido vacío, se desmarca completamente de ellos. Y es que la marcha del hijo no es más que un prólogo, una antesala, al verdadero conflicto que sobrevuela la sólida ópera prima de Juan Vera. El matrimonio que "El amor menos pensado" nos presenta no sufre de falta de pasión, tampoco de carencia de deseo y en consecuencia, de sexo. Es decir, los motivos que llevan a la pareja formada por Marcos y Ana a divorciarse no son los más habituales, aquellos a los que la gran pantalla nos tiene acostumbrados. En este caso, es simple y llanamente la necesidad de escapar de su zona de confort, la necesidad de volver a vivir el vértigo, de volver a sentirse solos. En definitiva, la necesidad de volver a sentirse necesitados. 

Lo que al realizador debutante realmente le interesa es incidir en como su pareja protagonista vive en un mundo que ha sido diseñado a su medida, pero que de un momento a otro a cambiado de escala, han perdido significado sus espacios, colocándoles en una permanente sensación de extrañeza, un lugar escénico dimensionado a imagen y semejanza de su pasado, lo que enfatiza aun mas una supurante crisis existencial que trasluce los diferentes caminos que pueden tomar una vez que nuevamente quedan solos. Caminos que en este caso llevan a la pareja a interrogarse a fondo sobre el amor, la naturaleza del deseo y la fidelidad a partir de la experimentación. Y es precisamente en esta experimentación donde Vera da rienda suelta al humor más ágil y mordaz, hilvanando secuencias de un inspiradísima comicidad que se sustentan sobre las maravillosas caracterizaciones de una pareja protagonista estelar, también sobre un sorprendente carácter elíptico que no suele ser muy habitual dentro de lo que es la comedia romántica más comercial. Y el "El amor menos pensado" lo es. Para bien. Hollywood toma nota.



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