Crónica Donosti 2018: "Angelo" érase una vez un negro

Autor: Joan Sala Fuente: Filmin

Crónica Donosti 2018: "Angelo" érase una vez un negro

El habitual director de casting de Michael Haneke nos ha brindado uno de los títulos más reivindicativos de la Sección Oficial que nos presenta esta 66 edición del Festival de San Sebastián con "Angelo", la que supone su segunda película como director. La historia real de un niño africano que, tres siglos atrás, y con tan solo 10 años, fue arrastrado a Europa para servir a la nobleza. Un punto de partida que supone un escalofriante foco alegórico de objetivo certero que apunta a la deshumanizada realidad que actualmente sacude a Occidente con la crisis de refugiados.

¿De qué va?

La historia de Angelo, un africano nacido en el siglo XVIII y trasladado a Europa con 10 años. Convertido en sirviente en la corte de la nobleza ilustrada, sabe utilizar su otredad para llegar a ser un huésped apreciado y una atracción para los miembros de la alta sociedad. Cercano al emperador, decide casarse con Magdalena, una joven criada de la que se enamora. Al hacerlo, Angelo inevitablemente sufre el rechazo de la corte. En la cima de su prestigio, se dará cuenta de que su otredad nunca desaparecerá ni conocerá una vida normal, y será siempre un extraño. Basada en hechos reales.

¿Quién está detrás?

Markus Schleintzer, el habitual director de casting de Michael Haneke, Ulrich Seidel o Jessica Hauser, entre otros, concursaba con su ópera prima "Michael" en la sección oficial del Festival de Cannes 2012 con un escabroso tema en mano: el abuso de menores. Ahora vuelve a incidir en la infancia degradada, aunque ene este caso sea desde un foco opuesto, aunque igualmente escalofriante. “Angelo” supone su segundo largometraje.

¿Quién sale?

Entre sus protagonistas, más allá del actor no profesional Makita Samba, encontramos el reconocible rostro, siempre agradecido de Alba Rohrwacher. 

¿Qué es?  

El negro de Banyoles a día de hoy.

¿Qué ofrece?

Una de las representaciones más crudas de lo que han sido los efectos del colonialismo la encontramos en el negro de Banyoles, un varón de la etnia san, (tradicionalmente llamado "bosquimano") que fue exhibido embalsamado como la mayor atracción del Museo Darder de la localidad catalana hasta el año 2000, cuando se repatriaron sus restos a Botsuana. Un figura expuesta cual 'animal exótico' que pese a la monstruosidad y barbarie que realmente esconde tras de ella, ha sido normalizada por la sociedad occidental como un popular retazo de nuestra historia. La suya es una historia que el realizador austríaco Markus Schleintzer ha decidido contar a su concienciada manera para ponernos en alerta, para sacudirnos con un golpe de realidad que denuncia el conflicto que actualmente vivimos en el primer mundo con la crisis de refugiados.

En este sentido, la escena de apertura de "Angelo" resulta una contundente declaración de intenciones. Un barco (dígase patera) llega a las orillas de algún lugar de Europa cargado de africanos que acto seguido son expuestos en fila horizontal en una suerte de nave industrial en la que, atención, está iluminados por la luz que da la electricidad. Es decir, nunca más cerca de la realidad. Una ruptura, un anacronismo, que bien nos invita a experimentar la alegórica "Angelo" con ambos pies pisando nuestra alienada actualidad. Es a partir de este momento que seguimos las visicitudes de Angelo, desde que llega siendo un niño de apenas 5 años hasta que acaba expuesto, disecado, en un museo. Una historia basada en hechos reales que metiendo el dedo de lleno en la llaga, sin poner el grito en el cielo, viene advertirnos que la historia se está repitiendo. El humano deshumanizado, su identidad diluida por su procedencia, condición étnica y facciones físicas. Sucedió entonces y sigue sucediendo hoy con la descorazonada crisis de refugiados de por medio. Un discurso decididamente urgente que se nos articula a través de un impecable dispositivo formal, una composición de cuadro rigurosamente sobrio, calculadamente asimétrico, así como un diseño de producción cuidadosamente detallado. En efecto, érase una vez un negro. 



Publica un comentario

Sin valoraciones